Cochabamba, 22 Abr. (ANF).- El templo de San Ildefonso, símbolo emblemático de Quillacollo, donde está entronizada la sagrada imagen de la Virgen de Urkupiña, conmemora en julio próximo sus 100 años de construcción.
Para celebrar este magno acontecimiento, la Parroquia de Quillacollo, solicitó al Gobierno, Prefectura del departamental y la alcaldía de Quillacollo, impongan las distinciones que en justicia corresponden a este santuario mariano nacional, centro anual de convergencia e integración.
Las respuestas no se dejaron esperar, ya que las instancias mencionadas, anunciaron sendos reconocimientos y distinciones debido a su gran importancia histórica y religiosa.
Asimismo, el párroco de Quillacollo, Víctor Benavente anunció que se elaboró un programa de celebraciones con actividades religiosas, culturales, jornadas de reflexión y esclarecimiento histórico.
También anticipó que se honrará la memoria de los artífices de la construcción del monumental templo, los ex párrocos Fructuoso Mencía y Francisco Cano Galvarro, sin olvidar el esfuerzo de otros sacerdotes, ex autoridades municipales y personalidades.
ALGO DE HISTORIA: Según investigaciones preliminares del periodista Walter Gonzales Valdivia, que escribe un libro sobre la temática, la historia del templo de San Ildefonso se remonta a 1585 con el establecimiento de la “doctrina o curato de San Ildefonso”, que a su vez dio origen a las poblaciones coloniales en la región del valle bajo de Cochabamba.
Entre 1585-1600, según referencias de archivos coloniales, ya se “celebraba con fastuosidad y solemnidad la fiesta patronal de la Virgen de la Asunción en su advocación de Urkupiña”.
En 1788, el gobernador de Cochabamba, Francisco de Viedma, en su informe al virrey de Buenos Aires, Nicolás Arredondo, sostiene que “en uno de los frentes de la plaza está la Iglesia que es de adobe y cubierta de tejas… su capacidad regular y medianamente adornada, pero de poca consistencia por los malos cimientos”.
En 1855, un informe del sacerdote Eduardo Caballero, señala que “el resto de la Iglesia se ha desatado bajo la inspección de la Junta Municipal, mientras el suscrito se hallaba en el Congreso del año 1848, y los miembros de ella deben responder por los materiales de la demolición del templo”.
En 1895, la Junta Municipal de Quillacollo decide “perforar el piso y colocar la primera piedra de la torre para alojar el reloj público y para que sirva de campanario al templo de la parroquia”.
En 1906, la Junta Municipal de Quillacollo, autoriza la construcción del nuevo templo de San Ildefonso, que en 1848 quedó destruido por un incendio.
En 1908, el párroco Fructuoso Mencía, asume la decisión de iniciar la construcción del nuevo templo “de reminiscencia renacentista y fachada ecléctica con la contribución del pueblo que trasladó piedras y arena desde la zona del calvario para levantar los muros gigantescos y los pilares de las tres naves”.
Tras 35 años de trabajo y sacrificio, en 1943, el párroco Francisco Cano Galvarro concluyó la construcción del monumental templo, además de la cripta del Santo Sepulcro.
El 14 de agosto 1947, como una ofrenda a la Virgen de Urkupiña, se consagra solemnemente el templo de San Ildefonso, en medio de la algarabía y recogimiento espiritual de miles de devotos. A decir de los quillacolleños de entonces, se trató del primer gran milagro de la Virgen de Urkupiña que desde hace mucho reclamaba una casa para cobijar a sus hijos
//JLZ//
.
@@PUBBLIX2