La Paz, 31 de mayo de 2026 (ANF).- El secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), monseñor Giovani Arana, exhortó este domingo al Gobierno a evitar el uso de la fuerza como respuesta a los conflictos, al tiempo que pidió a los sectores movilizados no adoptar medidas que agraven el sufrimiento de la población.
Asimismo, remarcó que la crisis que atraviesa el país debe resolverse mediante el diálogo y el respeto a la vida.
“Pedimos a quienes tienen responsabilidades de Gobierno que actúen con prudencia, con sabiduría y respeto irrestricto a la vida humana. El uso de la fuerza nunca debe convertirse en la primera respuesta ni el único camino para resolver los conflictos”, dijo el también Obispo de El Alto, durante su homilía en una misa en el templo de San Francisco de La Paz.
“Hacemos también un llamado a los dirigentes de los sectores movilizados que eviten acciones que profundicen el sufrimiento de la población o que puedan derivar en enfrentamientos dolorosos entre hermanos. Bolivia no necesita más heridas, no necesita más confrontación, no necesita más muertos”, agregó.
Monseñor Arana integra la Comisión de Diálogo formada a instancias de la Vicepresidencia junto a la Defensoría del Pueblo y organizaciones defensoras de derechos humanos que intentan acercar al Gobierno y los sectores movilizados.
“Continuemos todos elevando nuestra voz para pedir siempre que prevalezca el diálogo sincero, la búsqueda del bien común y el respeto de la dignidad de cada persona. El uso de la fuerza no solucionará el conflicto, por el contrario, ténganlo por seguro que lo agudizará”, sostuvo.
Asimismo, dijo que dialogar no significa renunciar a las propias convicciones, sino reconocer que el otro también tiene "una dignidad que merece ser escuchada”.
En su mensaje, destacó que “la verdadera unidad no significa uniformidad” y que la “diversidad no destruye la unidad cuando exige amor”.
"Pensar diferente no debería convertirnos en enemigos” y “tener posiciones políticas distintas no debería llevarnos a la descalificación mutua”, ni ser de diferentes sectores debería impedir “reconocernos como miembros de una misma nación”, reflexionó.
“Lamentamos que se escuchen voces que no ven el diálogo como única salida a los conflictos y piden el uso de la mano dura o piden radicalizar medidas. El Papa Francisco insistió muchas veces en que el diálogo no es una estrategia de debilidad, por el contrario, es una expresión de fortaleza moral y de madurez democrática”, sostuvo el Obispo de El Alto.
Las protestas y bloqueos sobre todo en la zona andina del país cumplieron un mes, desde que comenzaron con reclamos sectoriales hasta escalar a la petición de renuncia del presidente Rodrigo Paz, que asumió el cargo hace casi siete meses.
JA
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