La Paz, 19 de mayor de 2026 (ANF).- Mostrar la credencial de prensa o decir “soy periodista” ya no es una garantía de seguridad para los reporteros en escenarios de alta conflictividad en el país. En una semana, más de 10 periodistas fueron agredidos y resultaron heridos durante la cobertura de las movilizaciones.
Este lunes, un camarógrafo fue herido en las piernas por las esquirlas de una dinamita y una periodista se desmayó debido a los efectos de los gases lacrimógenos son los casos más críticos registrados en la ciudad de La Paz a causa de las manifestaciones de sectores que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
El camarógrafo de la red de televisión Gigavisión Hugo Machicado sufrió el impacto de las esquirlas lanzadas por la explosión de dinamita. Las imágenes muestran las heridas, los pantalones de la víctima desgarrados por la explosión.
“Está con heridas lacerantes pequeñas por el tema de las esquirlas y contusiones en la pierna que le ha imposibilitado caminar”, informó el médico Fabricio Mora al indicar que fue remitido al Hospital de Clínicas. Precisó que tres periodistas fueron heridos, pero que éste fue el más delicado.
Una periodista de radio Cordial se desmayó cuando cubría las protestas de los manifestantes en las proximidades de la Vicepresidencia del Estado. Los gases lacrimógenos afectaron a la reportera hasta perder la conciencia. Tras ser asistida de emergencia logró recuperarse. "Está estable”, informó la directora Giovana Valeriano, según la Unidad de Monitoreo de la Asociación Nacional de Periodistas (ANP).
Otros casos desde que empezaron las movilizaciones
En una semana, más de 10 periodistas fueron agredidos y resultaron heridos por los actores políticos movilizados que en medio del conflicto cambiaron el rumbo de sus demandas, de un pliego de la COB a la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La violencia ha escalado durante las marchas en La Paz y El Alto, los sectores se han enfrentado a las fuerzas del orden y los manifestantes también se estrellaron contra los periodistas cuando éstos hacían la cobertura de los hechos.
Los periodistas son agredidos pese a tener la identificación de prensa, pese a tener casco o chaleco o sujetar los micrófonos y cámaras con los logotipos de los medios de comunicación. Incluso los comunicadores o trabajadores de la prensa avisan de su rol.
Este pasado sábado, tras el operativo de desbloqueo que la Policía y las Fuerzas Armadas ejecutaron y en medio de la resistencia de los movilizados, los periodista Vladimir Rojas de la red Unitel, y Ramiro Charca de RTP sufrieron lesiones producto de una emboscada armada por los bloqueadores en la población de Lipari, en Mecapaca.
Rojas se lesionó las piernas tras sufrir una caída cuando trataba de escapar del ataque de los movilizados que estaban ubicados en los cerros, desde donde rodearon a los policías y militares que llegaron a la zona para desbloquear.
El periodista Charca sufrió un hematoma en el brazo como consecuencia del impacto de una piedra lanzada por los manifestantes de Lipari. El vehículo que transportaba al equipo de RTP fue atacado con piedras y los vidrios laterales quedaron rotos.
El 14 de mayo, cientos de mineros cooperativistas llegaron a la ciudad de La Paz, pasado el mediodía se enfrentaron con los efectivos policiales, hubo gasificación y aprehendidos, luego fueron liberados “inexplicablemente”.
Esa jornada, el periodista de la Agencia de Noticias Fides (ANF) cubría los hechos, pero los mineros lo agredieron vilmente aprovechando que estaban en grupo. Lo rodearon, empujaron, golpearon con un casco en su cabeza, intentaron patearle y lo persiguieron para seguir agrediéndolo.
El reportero se había acercado a grabar cuando vio que un jovencito estaba siendo golpeado en el suelo por los mineros cooperativistas, cuando vieron que filmaba lo increparon y aunque se identificó y mostró su credencial, igual lo agredieron.
La Asociación Nacional de la Prensa exigió a los mineros cooperativistas que lo golpearon una disculpa pública y demandaron de los sectores en conflicto respeto al trabajo de reporteros, videógrafos, fotógrafos y personal de apoyo.
El presidente de la ANP, Jorge Carrasco, condenó la agresión contra el cronista de ANF que obtenía imágenes de una manifestación de mineros en las puertas de la Facultad de Derecho de la UMSA, en la calle Loayza de La Paz. Las acciones de violencia que se dirigen a silenciar a los periodistas son absolutamente contrarias a la democracia y las libertades constitucionales de prensa y de expresión, afirmó el Presidente de la ANP, según una nota de prensa.
La directora de la Red América Televisión, Teófila Parisaca, y el periodista de “FAP Tv”, Javier Averanga, en la ciudad de El Alto, también fueron agredidos por bloqueadores de la carretera que une El Alto con la población lacustre de Copacabana, según ANP.
Ante el escenario de violencia, los reporteros tuvieron que esconder sus distintivos de prensa y los cubos de los micrófonos que llevan logotipos de sus medios para evitar otra agresión
También un corresponsal y un equipo de una red privada de televisión fueron atacados con hondas y piedras por sectores campesinos que se movilizaron exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La pasada semana un periodista y un camarógrafo de la red Gigavisión también resultaron heridos en medio de los enfrentamientos entre el magisterio movilizado y los efectivos policiales.
El 12 de mayo, una periodista Jerusla Ojea sufrió lesiones cuando registraba una golpiza que propinó un dirigente de la Unión Juvenil Cruceñista a un exseguidor del expresidente Evo Morales. Manifestó que quedó tan adolorida por los golpes que no podía ni caminar.
Lo que se ha percibido en las movilizaciones es que los manifestantes no quieren ser filmados, se niegan a hacer declaraciones y reaccionan violentos contra los periodistas. Este lunes, las marchas que ingresaron por diferentes frentes llegaron a La Paz con palos, piedras, dinamitas y petardos.

/NVG/
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