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27 de mayo de 2020 11:58

Poblaciones a grandes alturas pueden estar menos susceptibles al coronavirus SARS-CoV-2

Un estudio plantea que la disminución de la prevalencia y el impacto de la infección por coronavirus SARS-CoV-2 en poblaciones que viven a más de 3.000 msnm, podría relacionarse tanto con factores ambientales como fisiológicos.

Nevado El Tibet a 4.900 msnm, un estudio plantea que el coronavirus puede ser menos letal en la altura.
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Por Edwin Conde  Villarreal

La Paz, 27 de mayo (ANF).- Los habitantes de las ciudades a grandes alturas, expuestos a condiciones hipóxicas o con bajo nivel de oxígeno pero adaptados exitosamente, expresan niveles reducidos de la enzima ACE2 (receptor del SARS-CoV-2) en sus pulmones y otros tejidos, en consecuencia pueden estar menos susceptibles a la penetración del coronavirus y protegidos del desarrollo de la enfermedad por Covid-19. 

Un estudio plantea que la disminución de la prevalencia y el impacto de la infección por coronavirus SARS-CoV-2 en poblaciones que viven a más de 3.000 msnm, podría relacionarse tanto con factores ambientales como fisiológicos.

“Nuestro organismo se ha adaptado a la altura de diversas maneras como con el aumento de los glóbulos rojos, esto es de gran trascendencia”, dijo el director del Instituto Pulmonar y Patología en la Altura (IPPA), Gustavo Zubieta, coautor de la investigación ¿La patogénesis del virus SARS-CoV-2, disminuye a gran altitud?

Se formula que los factores ambientales pueden influir en la virulencia del coronavirus y que a determinada elevación la radiación ultravioleta (UV) es capaz de producir alteraciones en los enlaces moleculares del ADN (ácido desoxirribonucleico) y el ARN (ácido ribonucleico) del organismo, por lo tanto esta radiación puede actuar como “un desinfectante natural”. Zubieta considera que “la radiación UV es una ventaja frente a la enfermedad por Covid-19”.

Explicó que cuando el virus ataca en la altura hay menos puertas de ingreso por la disminución de la enzima ACE2 (receptor del SARS-CoV-2), y al existir menos entradas, no puede impactarse en el organismo y adherirse a las células para inyectar su ARN y reproducirse en el pulmón.

En el epitelio pulmonar, ACE2 actúa como vasodepresor, equilibrando la acción de su contraparte, la enzima homóloga ACE1, que actúa como vasoconstrictor, y ambas enzimas forman el sistema renina-angiotensina (RAS) sensible al oxígeno. En normoxia (cuando los niveles de oxígeno son adecuados), el sistema RAS está regulado por el equilibrio dinámico entre la expresión de ACE1 y ACE2.

“Nos hemos adecuado perfectamente a la altura y no tenemos deficiencia de adaptación, vivimos en normoxia con un nivel de oxígeno que es normal (por la adaptación) para nosotros, nuestro organismo se ha adaptado con el aumento de los glóbulos rojos, esto es algo que no comprenden los fisiólogos, ni los que viven al nivel del mar”, remarcó Zubieta.

En el estudio ¿La patogénesis del virus SARS-CoV-2, disminuye a gran altitud? participaron investigadores del Instituto Pulmonar y Patología en la Altura (IPPA) de Bolivia, de las universidades de Laval, Canadá, de Zurich, Suiza y de Melbourne Victoria, Australia. 

La investigación ha analizado los datos epidemiológicos en la región tibetana de China, donde el pico de la epidemia ha terminado (no se reportaron más casos domésticos desde el 19 de marzo), en Bolivia uno de los últimos países afectados por la pandemia en Sudamérica, que tiene un tercio de su territorio extendido a gran altitud y en Ecuador, un país profundamente afectado por la pandemia, en el que la mitad de la población vive en zonas altas. 

// ECV


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