La Paz, 11 de febrero de 2026 (ANF).- Eduardo Rodríguez Veltzé, expresidente de Bolivia, afirmó que la Constitución Política del Estado (CPE) de 2009 fue “muy liberal y conservadora”, al considerar que, si bien incorporó avances importantes en derechos y pluralismo jurídico, mantuvo e incluso fortaleció un modelo de presidencialismo concentrado que hoy genera tensiones institucionales.
Durante una entrevista en el programa “Hablando de Bolivia con una taza de café” de Radio Fides, Veltzé sostuvo que la actual Carta Magna tiene “luces y sombras”. Destacó como avances la constitucionalización del pluralismo jurídico y el fortalecimiento del régimen de derechos fundamentales; sin embargo, cuestionó que en materia de estructura del poder se haya preservado un esquema presidencialista robusto.
“Curiosamente, la Constitución del 2009 fue muy liberal y conservadora, preservando un presidencialismo”, señaló, al explicar que el diseño mantiene una fuerte concentración de competencias en la figura del presidente del Estado.
Según el exmandatario, este modelo contribuyó a conflictos entre órganos del poder público, particularmente en la relación entre el Ejecutivo y la Asamblea Legislativa, así como en la articulación con gobiernos subnacionales y organismos de control.
Reforma judicial y momento constituyente
Rodríguez Veltzé indicó que Bolivia atraviesa un “momento constituyente” que exige deliberar reformas estructurales, especialmente en el ámbito judicial. A su juicio, la transformación de la justicia requiere consensos políticos amplios y una política de Estado que trascienda a gobiernos y partidos.
Señaló que una eventual reforma judicial podría comenzar con ajustes legales inmediatos, aunque considera “ineludible” encarar una reforma constitucional parcial en el mediano plazo.
Entre los principales problemas identificados, mencionó:
Críticas a la elección judicial por voto popular
Veltzé también cuestionó el modelo de elección de altas autoridades judiciales por voto popular, incorporado en la Constitución de 2009. Recordó que en los tres procesos electorales realizados (2011, 2017 y 2025) la mayoría de los votos fueron blancos o nulos, y sostuvo que ningún magistrado electo superó el 30% de respaldo real.
“A mi juicio, no nos ha servido”, afirmó, al argumentar que los jueces no deben responder a lógicas políticas ni de popularidad, sino a criterios de independencia, idoneidad y desempeño ético.
Justicia transicional
Otro de los ejes centrales de su intervención fue la propuesta de implementar mecanismos de justicia transicional, ante lo que describió como una utilización política del sistema judicial en distintos gobiernos.
Veltzé sostuvo que tanto durante la gestión del MAS como en el periodo transitorio posterior, se recurrió a la persecución judicial contra adversarios políticos, convirtiendo la justicia en instrumento de confrontación. En ese sentido, propuso impulsar procesos que fortalezcan la democracia, garanticen reparación y eviten la impunidad, pero sin reproducir ciclos de venganza política.
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