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Economía

Estudio revela que familias campesinas poseen 758 mil hectáreas, mientras grandes empresas tienen 1.3 millones

Fundación Tierra proyectó los datos porque aún se dispone de los datos del último censo agropecuario
8 de Mayo, 2015
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La agricultura familiar campesina quedó estancada en Bolivia. Foto: hoybolivia.com
La agricultura familiar campesina quedó estancada en Bolivia. Foto: hoybolivia.com
La Paz, 8 de mayo (ANF).- La agricultura familiar campesina quedó marginada a 758 mil hectáreas (has) de tierras cultivadas, a razón de cero a 1.5 hectáreas por familia, frente 1.3 millones de hectáreas concentradas en 31.641 unidades empresariales, reveló la Fundación Tierra, en un estudio que ofrece proyecciones y que muestra cómo las variables macroeconómicas subordinaron a las políticas sectoriales agropecuarias.

Durante la presentación del libro “Marginalización de la agricultura campesina e indígena. Dinámicas locales, seguridad y soberanía alimentaria”, el investigador Miguel Urioste señaló que a pesar de las limitaciones que implica el no contar aún con los datos oficiales del Censo Agropecuario 2014, excepto algunas cifras ofrecidas en síntesis por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la Fundación Tierra elaboró proyecciones sobre la realidad productiva en el país.

A partir del corte que se realizó entre los diferentes modelos productivos, dijo que se concluyó que al menos 780 mil unidades de subsistencia y de extrema cultivan en una superficie aproximada de 758 mil hectáreas, a un promedio de poco más de una hectárea por familia. 

En el rango de la agricultura familiar mercantil, comprendido entre una hectárea y media a 50 hectáreas, Urioste dijo que se identificaron 61 mil unidades productivas, entre Organizaciones Económicas Campesinas, Indígenas y Originarias (OECA), cooperativas asociativas, entre otras que producen en una superficie de 746.631 hectáreas.

La agricultura empresarial, por encima de las 50 hectáreas por unidad, según el investigador, muestra que 31.641 unidades cultivan en más 1.3 millones de hectáreas. 

“Estos datos debieran ser ratificados o rechazados por el Censo Nacional Agropecuario, porque lo que presentamos son proyecciones que hemos hecho a partir de las encuestas rurales y el Censo 2013, que muestra que existen 872.691 Unidades Productivas Agropecuarias (UPA). Pero el censo agropecuario no nos ha dado el desglose y el tipo de agricultores, cultivos, ni rendimientos que hay”, observó.

Los datos desalentadores en torno a la agricultura familiar campesina, que muestran su estancamiento en los últimos 20 años –dijo Urioste- muestran que los esfuerzos décadas, reclamos, movilizaciones, estrategias, políticas, cooperación internacional, Agenda Patriótica 2025 y otras iniciativas no han logrado cristalizarse en políticas efectivas de largo aliento, que cambien las condiciones de vida en el área rural.

“¿Por qué a pesar de haber políticas proactivas a favor del sector campesino, sistemas de riego, caminos rurales, electrificación rural, etcétera, y sin embargo el aporte de la agricultura familiar al Producto Interno Bruto está estancada?”, preguntó. 

Inmediatamente respondió que hay variables macroeconómicas que han subordinado a las políticas sectoriales agropecuarias. Mencionó que las políticas de estabilización monetaria de control del precio de alimentos, de libre importación de alimentos, del dólar barato y otras estimulan al contrabando, el ingreso de productos de países vecinos y desalientan a los pequeños productores familiares, que no lograron niveles de competitividad.

El estudio presentado en La Paz, recopila el trabajo de Miguel Urioste, Gonzalo Colque y José Luis Eyzaguirre.

/JMC

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