Ir al contenido principal
 

Opinión

Un programa de gobierno sin alma

17 de Septiembre, 2025
Compartir en:

Cuando creemos y propiciamos la democracia como la mejor forma del gobierno, porque permite que la población elija a sus gobernantes; todos, de una u otra forma, nos interesamos en saber que nos ofrecen los candidatos y sus partidos o agrupaciones políticas para identificarnos con alguno de ellos. Lo anterior nos permite analizar y después decidir sobre la oferta que mejor resuelva los problemas del país y se relacionen con nuestras aspiraciones; sin embargo, apreciamos también lo que proponen con convicción o al menos buenas intenciones, pues en ese entendido escriben, difunden, muestran a los electores como perciben la realidad e incluso como convencernos. En otros casos, los electores partidarios votan por lo que propone su partido. 

Con esta apreciación genérica de lo que refleja un plan de gobierno en un proceso electoral, es necesario conocer y comentar sobre el plan que propone el Partido Demócrata Cristiano, al que he calificado figurativamente como “UN PROGRAMA DE GOBIERNO SIN ALMA” porque los cristianos tenemos fe, creemos en un ser supremo que orienta nuestros actos y sentimos una espiritualidad que la concentramos en el alma, más aún, según (AI) “En el cristianismo, el alma es la esencia inmaterial del ser humano, que le confiere individualidad, conciencia y la capacidad de tener una relación con lo divino, considerándose inmortal y destinada a la vida eterna tras la muerte del cuerpo.” Sin ninguna sorpresa se aprecia de forma contundente que el Programa de Gobierno de la Democracia Cristiana en esencia no tiene nada relacionado a lo anterior, menos vinculado a lo cristiano, o a su esencia filosófica, no tiene sustento, argumentos y menos inspira fe. No tiene estructura de plan de gobierno, es, por tanto, un “Plan sin Alma”. 

Si enfatizamos en lo que dice la ciencia administrativa veremos que “El término más significativo en todo “plan” es la estrategia (derivada de la palabra griega strategos, que significa general), es utilizado de diferentes maneras, y los autores difieren en al menos un aspecto importante: algunos se enfocan en los dos puntos finales (misión/propósito y metas/objetivos) y los medios para alcanzarlos (políticas y planes), otros resaltan los medios para los fines en el proceso estratégico, más que los fines en sí. Como se indicó, la estrategia se refiere a la determinación de la misión (o el propósito fundamental) y los objetivos básicos a largo plazo de una empresa, seguidos de la adopción de cursos de acción y la asignación de los recursos necesarios para alcanzar las metas; por tanto, los objetivos son la parte más importante de la formulación de las estrategias.”

Y los autores continúan indicando que “las políticas son declaraciones que orientan las reflexiones de los gerentes para la toma de decisiones y aseguran que éstas se realicen dentro de ciertos límites; casi nunca requieren una acción, sino que tienen el propósito de orientar a los gerentes a comprometerse con la decisión que finalmente tomaran. La esencia de la política es el criterio, mientras que la estrategia se refiere a la dirección en la que se aplicarán los recursos humanos y materiales para aumentar la oportunidad de alcanzar los objetivos elegidos. Para ser efectivas, las estrategias y las políticas deben ponerse en práctica mediante planes, con detalles crecientes hasta llegar a lo esencial de la operación. Los planes de acción a través de los cuales se realizan las estrategias se conocen como tácticas, y éstas deben ser efectivas para el apoyo de las primeras.” (H. Koontz, H. Weihrich, M. Cannice pág. 130). Conceptualmente, se deben formular en primera instancia estrategias y en cada una de ellas sus correspondientes objetivos estratégicos medibles cualitativa o cuantitativamente; posteriormente, se formulan políticas que deben estar referidas a temas específicos.

Con todo este bagaje de elementos estructurales y conceptuales, se ha leído en la página del Tribunal Electoral y se ha analizado el Programa de Gobierno del Partido Demócrata Cristiano y miren lo que encontramos. 

1ro. Se denomina Programa de Gobierno, Agenda 50/50 “política al servicio de la gente”. No es un plan de gobierno. Un programa gobierno es un conjunto detallado de propuestas y líneas de acción. En este programa faltan las propuestas. Por el contrario, destaca el punto C. Ejes Temáticos y dos dimensiones una estructural con tres componentes y otra sectorial con 17 denominaciones de actividades que son parte de las funciones de un estado. No inician con la definición del propósito que buscan conseguir para el país en los próximos 5 años como por ejemplo “lograr un desarrollo integral y mejorar las condiciones de vida de la población….”  Este es un mal inicio pues lo primero que deben establecer es como se entiende el estado en general y que se persigue para el futuro y posteriormente se deben formular las estrategias y no ejes temáticos.

2do. En su estructura no tiene nada que refleje la ideología de la Democracia Cristina que a la letra dice: La Democracia Cristiana es una corriente política personalista comunitaria cuya base es la imagen cristiana del ser humano, su libertad y dignidad física y espiritual intrínseca, y el valor de la comunidad al servicio de las personas concretas, no de fuerzas anónimas colectivas. (Wikipedia, la enciclopedia libre)

3ro. De las 25 páginas que lo conforman, hasta la página 13 se hace una descripción de la situación del país sin nada novedoso; por el contrario, es una repetición de lo mismo que todos o la mayoría de los ciudadanos percibimos por la realidad de los hechos que nos toca vivir diariamente desde hacen 20 años. 

4to. Continúan con objetivos estratégicos para cada dimensión, sin antes haber formulado las estrategias y luego mencionan políticas y estrategias en 9 páginas. El primer objetivo para las dimensiones estructurales dice “1) Implementar un nuevo modelo económico (50/50) …….” Sin precisar un medio de verificación y sin antes haberlo diseñado y formulado el mencionado modelo. ¿Qué implantarán entonces?  El primer objetivo para las dimensiones sectoriales dice “1) Implementar un sistema educativo de calidad y competitivo con estándares internacionales 50/50.” No especifican su contenido ni los alcances del sistema y tampoco dicen lo que harán para modernizar la educación. Otro enunciado sin contenido.

5to. Como inciso E. Políticas y estrategias. Otro error conceptual, las estrategias son el punto de origen que deben estar constituidas por objetivos y las políticas son el apoyo para su cumplimiento. Se lee en el programa Política 1. Implementación de un nuevo modelo económico basado en la redistribución fiscal 50/50. Indican implementar algo que no esta descrito, propuesto, formulado ni planteado y aumentan sus buenos deseos utilizando promover, incentivar, reformar, modernizar, fortalecer, sin presentar en ningún caso el contenido de cada proyecto o el diseño de cada propuesta. Y peor aún, otra equivocación conceptual, descuelgan de cada política diversas estrategias.   

6to.Terminan con un diagrama de “aplicación de la agenda 50/50 denominada “Política al servicio de la gente” donde hablan de reformas multidimensionales, sectoriales y estructurales, estas últimas originadas en acuerdos y consensos nacionales. 

En resumen, no presentan propuestas técnicas ni estructurales que permitan mejorar o cambiar el país, no proponen lineamientos concretos para encarar los problemas económicos y la crisis que afecta a los valores morales y tampoco mencionan las posibles soluciones a varios de los problemas que aquejan a la ciudadanía. Todos terminan siendo puros enunciados de buenas intenciones y muy poco de un apropiado “Plan de Gobierno”, que genere esperanza y permita una visión de futuro para nuestro país. 

Programa gubernamental o electoral

El programa gubernamental o electoral es el proyecto político que presenta el candidato a cargos de elección pública a los ciudadanos en el cual presenta las soluciones a los problemas que los afecta y, las propuestas para mejorar y desarrollar al país en los contextos políticos, económicos y sociales. 

 

Administrador de Empresas y Docente Emérito UMSA       

Opinión