Cuando pensé que al escribir sobre la tercera y última parte de REINGENIERIA GUMERNAMENTAL estaría al igual que más del 95% de los bolivianos destacando los resultados del gran “acuerdo nacional” y la autoridad que demostró el gobierno poniendo orden en el país y mostrando que ejerce la responsabilidad delegada por una gran cantidad de bolivianos que le dieron su voto, no tuve palabras para explicar la decepción que me generó la actitud del Presidente al no querer asumir su responsabilidad como el líder y principal gobernante de nuestro destruido país.
Después de lo acontecido en la última semana donde solo se aprecia él miedo del Presidente y la incapacidad de sus ministros, nos quedamos más preocupados que nunca porque no ha cambiado nada, pues vemos que no tienen el tino político de un gobernante, porque continúan haciendo discursos sin contenido y creyendo que van a llegar a los corazones de los marchistas, bloqueadores, dirigentes sindicales que nunca trabajaron y políticos o delincuentes que hoy se atribuyen la representatividad del pueblo. Lo mas lamentable, el convenio que hizo con los cooperativistas mineros que hoy en la mañana fue difundido en un medio de prensa por lo vergonzoso de todo lo que se aceptó. .
Debemos lamentar los hechos acontecidos este lunes en la ciudad de La Paz porque el vandalismo fue lo único que vimos y las consignas enseñadas a quienes no entienden lo que hacen ni lo que dicen, por eso la desesperación de decir que ellos son los únicos dueños de estas tierras. Esa es la muestra del racismo y la discriminación que utilizaron los socialistas del siglo XXI para justificar sus fechorías, su corrupción y su delincuencia.
Esa es una cara de la medalla, la otra es la que apreciamos en la cúpula de gobernantes sin ningún sentido de patriotismo y peor aún sin ningún sentido de responsabilidad. Un equipo de ministros sin experiencia, sin coraje, sin visión política y sin una lectura adecuada de la realidad de vive el país, lo que nos induce a concluir que son cómplices del desastre que los ciudadanos tenemos que soportar o que solo sirven para calentar las sillas de ministros y no tienen agallas para tomas ninguna decisión. Pero en cualquiera de los sitios en que se encuentren la conclusión es única, no tienen un líder que los conduzca porque a Rodrigo Paz le falta la convicción para ser presidente de nuestro país.
Tratando todo el tiempo de encontrar respuestas a las múltiples interrogantes que surgen estos días, encontramos muchos elementos que generan dudas. Rodrigo Paz nunca estudio y ni siquiera leyó la historia de nuestro país, de lo contrario sabría de muchos errores que cometieron gobernantes del pasado y que sirven para orientar en la conducción del estado, los que no se deberían repetir en tan solo seis meses de gobierno; en los que hasta ahora no sabe por dónde empezar. El presidente no lee los comentarios de la gente común ni de los autores de opinión, no escucha noticias ni sugerencias de analistas, profesionales y técnicos, no aprecia la desesperación de la gente pobre que en estos días no sabe de donde conseguir recursos para alimenta a su familia, no reflexiona sobre lo que piden múltiples sectores de la sociedad e incluso varios políticos.
El expresidente Tuto Quiroga, que sabemos se reunió con Paz el anterior fin de semana en Cochabamba, le ha ofrecido todo su apoyo para gobernar desde el parlamento, con aprobación de leyes y con decisiones sobre los cambios inmediatos e indispensables que se deben realizar, pero no escucha o no entiende nada. A tal extremo que Andrónico excandidato a la presidencia en una entrevista televisiva le ha dicho que nada de lo ofrecido en su campaña ha cumplido hasta ahora, le ha mostrado su falta de seriedad, su incoherencia, su soberbia y que es el causante de la desestabilidad en el país porque no gobierna.
De todos modos y si les queda tiempo para pensar y recomponer todo el desastre que han permitido y a su vez ocasionado, es necesario terminar con la explicación de la metodología de reingeniería para transformar la conducción del Estado Plurinacional y gobernar la nación boliviana desde donde se encuentren. Es probable que ésta como las anteriores recomendaciones caigan en saco roto, pero queda un hilo de esperanza que ilumine a los gobernantes y reconduzcan el país; porque de lo contrario, pasarán a la historia como uno de los peores gobiernos de Bolivia en democracia y ojalá no ocurra, que ni siquiera cumplirán sus cinco años de mandata.
Volviendo al punto central de nuestro análisis y sugerencias, veamos la forma de aplicar la metodología que la REINGENIERIA GUBERNAMENTAL requiere para su funcionamiento en el estado nacional. Para ello destaquemos que la primera condición indispensable para su implementación es la presencia de un líder, que sea el guía del equipo de trabajo con quienes se defina la estrategia política de la que se desprenderán los elementos que hacen a la gestión gubernamental es decir a la gobernanza del país.
“Reingeniería es centrase en procesos generando cambios radicales, es cuestionar los procesos prohibidos, es romper roles establecidos, es pensar fuera de los paradigmas de la gestión pública tradicional, es creatividad e innovación, es involucrarse y no delegar.” (Hammer M. y Champy J). Si lo referimos al estado, esto significa que la raíz de los cambios está en las bases estructurales es decir en la Constitución Política del Estado y en las leyes vigentes. Mientras tanto sabemos que la Asamblea sigue esperando los proyectos de ley comentados por el ejecutivo y que nunca llegan.
La reingeniería tiene como objetivos el aumentar la calidad y los servicios y disminuir los costos y tiempos y para ello se requiere establecer las líneas de actuación, rediseñar los procesos nuevos, comunicar y ejecutar las actividades, definir los resultados y cambiar el comportamiento y los valores de los equipos de trabajo. Reingeniería no es arreglar lo que ya existe y hacer cambios pequeños, es desechar lo viejo y crear algo completamente nuevo, es ir a la raíz de los problemas y abandonar las estructuras y procedimientos antiguos; en otras palabras, es crear nuevas formas de trabajar, es reinventar la forma de gobernar considerando traspasar fronteras en busca de mayor eficiencia.
Las etapas que se deben seguir en el proceso de reingeniería son las siguientes:
Finalmente, la REINGENIERIA GUBERNAMENTAL debe apoyarse y consolidar un sistema de información tecnológico que facilite la incorporación de datos en una base amplia que permita clasificar estos según las necesidades y criterios de decisión. A su vez las actividades dentro de cada proceso deben agregar valor para los usuarios de cada servicio que brindan las distintas entidades públicas. Se debe tener cuidado con sola aplicar la automatización sin transformaciones radicales, porque no contribuyen al proceso si no se elimina la burocracia y no se toma en cuenta a las personas involucradas que deben estar motivadas, comprometidas y con la predisposición a transformar, lograr sinergia en el aparato estatal y mostrando resultados reales.
En definitiva, basta de seguir amargando la existencia de los ciudadanos bolivianos comentando sobre la política y la forma de gobernar, será preciso buscar nuevos horizontes y reflexionar sobre una visión de futuro, con elementos que nos marquen esperanza y permitan pensar en una nueva BOLIVIA.