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24 de septiembre de 2018 14:46

Virgen de las Mercedes, Patrona de presos y desamparados

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La devoción a la Virgen de la Merced se difundió muy pronto por Cataluña y de ahí al resto de España, por Francia y por Italia, a partir del siglo XIII con la labor de redención de los religiosos de la Orden de la Merced. Con la Evangelización de América, la devoción se extendió y arraigó profundamente en todo el territorio americano. En Bolivia se la venera en Potosí, se celebra una solemne fiesta organizada por la Archicofradía de Nuestra Señora de La Merced, institución fundada en 1730 y que llegó a cobijar en el siglo XVIII a 10.000 cofrades. También se la venera en La Paz, en Santa Cruz y otros lugares entre ellos Cochabamba.

La ciudad de Cochabamba, conocida inicialmente como Villa de Oropeza, fundada el 15 de agosto de 1571, fue puesta bajo el amparo de la Virgen con la advocación de la Asunta, venerada por la Corona Española y por sus autoridades que la honraban como su Patrona. La imagen se encontraba en un altar en la Iglesia Matriz, pero fue retirada por los patriotas rebeldes y llevada al Monasterio de Santa Clara, como una prisión simbólica.

En su lugar los rebeldes pusieron en la Iglesia Matriz la imagen de la Virgen de la Merced o de las Mercedes, honrada por la Orden de los Mercedarios y a la que los patriotas veneraban como “La Virgen Patriota” o sencillamente “La Patriota”, tal como señala el benemérito coronel Juan de la Rosa en el libro que recoge sus memorias.

El 14 de septiembre de 1810, Cochabamba pronunció el grito de independencia. Varios días después, el 24 de septiembre, fiesta de la Virgen de la Merced,  los cochabambinos celebraron una ceremonia religiosa solemne, Al iniciarse las hostilidades bélicas los patriotas llevaron su imagen como estandarte al campo de batalla de Amiraya, el 13 de agosto de 1811, pero sufrieron una derrota militar frente al ejército realista comandado por José Manuel Goyeneche, perdiendo la Virgen varios dos dedos de su mano derecha.

Al año siguiente los patriotas, llenos de fe, quisieron llevar la imagen de la Virgen al cerro de la Coronilla de San Sebastián para hacer frente al ejército realista. Pero, al explicarles el peligro que corría, renunciaron a sacarla de la Iglesia Matriz, aunque la pusieron a la entrada para bendecir a las valientes mujeres, muchas de las cuales murieron en el enfrentamiento del 27 de mayo de 1812. Pero, varios meses después, el 24 de septiembre, los patriotas argentinos ganaron la batalla de  Tucumán, inicio de la derrota de las tropas realistas.

En Bolivia, habiéndose ya proclamado la independencia, el Presidente de la República, General José Ballivián, solicitó al Papa la creación de la Diócesis de Cochabamba, petición que fue concedida por el Papa Pío IX en 1847. Monseñor Francisco María del Granado, insigne Obispo de Cochabamba desde 1871, pidió al Papa la declaración de la Virgen de las Mercedes como Patrona Cotitular, juntamente con San Sebastián, de la Diócesis de Cochabamba, petición concedida por el Papa León XIII mediante Bula el 26 de noviembre de 1881.

También en Argentina la Virgen de las Mercedes fue oficialmente reconocida como Patrona del Ejército de la Independencia, siendo aclamada con profunda devoción siguiendo el ejemplo del general Manuel Belgrano quien solía expresar en sus proclamas: “El Dios de los ejércitos, por la intercesión de Nuestra Madre de Mercedes, está con nosotros y va a mostrarnos cuánto protege nuestra justa causa, y que su mano divina es la que dirige nuestras acciones”.

La advocación de la Virgen de la Merced o de las Mercedes ha alcanzado gran veneración en muchos países. La Iglesia Católica proclama a la Virgen María como la Madre de la Iglesia y de todos los discípulos de Jesús. Por eso de ninguna manera quiere que los devotos de las diversas advocaciones marianas se enfrenten como enemigos. Todos ellos, sea cual fuere el título con el que la veneran, deben dar el ejemplo de hermandad y solidaridad, que se debe extender hacia las personas más débiles y desamparadas.

La Virgen de las Mercedes es reconocida como la liberadora de los internos que se encuentran en las cárceles o en los lugares de rehabilitación y también de los adictos a la droga, al alcohol, al sexo etc. La Virgen María se unió a Jesús Redentor en el sacrificio de la cruz, mereciendo así el título de Corredentora. Jesús quiere que acudamos a Ella para que seamos liberados de todo vestigio de egoísmo, odio y rencor y recibamos su Espíritu de Santidad, de Caridad y de Castidad para formar la comunión fraterna de los Hijos de Dios.

Poesía en honor de la Virgen de las Mercedes, por la Venerable Virginia Blanco
 
Que Cochabamba, valle de flores,
sea siempre tuya de corazón,
Virgen sagrada de mis amores,
y que hoy bendigas nuestra Nación.
Virgen patriota, Virgen heroína
que por mi tierra, Madre de amor,
Virgen Morena Cochabambina,
velasteis firme con gran valor.
A las heroínas Tú les concedes
para el combate fuerza y afán,
Virgen sagrada de las Mercedes
en la Colina San Sebastián.

Miguel Manzanera, S.J.

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