escritorio (1)

Opinión

19 de febrero de 2018 09:28

Papa Francisco: Mensaje de cuaresma 2018

ESCRITORIO 1

Para la cuaresma de 2018 el Papa ha dado a conocer su mensaje “Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría” (Mt 24,12). Con ello el Pontífice desea ayudar a vivir con alegría y con verdad estos tiempos, amenazados por “falsos profetas” que apagan la “caridad en los corazones”.

El Papa recuerda que la cuaresma es un tiempo de preparación y conversión “con todo el corazón” y “con toda la vida”. Invita no sólo a los fieles católicos, sino también a todas las personas de buena voluntad, dispuestas a escuchar a Dios y a reflexionar sobre aquellas cosas que enfrían el corazón.

“Si se sienten afligidos como nosotros, porque en el mundo se extiende la iniquidad, si les preocupa la frialdad que paraliza el corazón y las obras, si ven que se debilita el sentido de una misma humanidad, únanse a nosotros”. Por ello el Papa invita a “invocar juntos a Dios, para ayunar juntos y entregar juntos lo que podamos como ayuda para nuestros hermanos”.

Tal como lo hizo Jesús, Francisco denuncia a los falsos profetas a quienes compara con los “encantadores de serpientes” que se aprovechan de las “emociones humanas para esclavizar” y llevar al “placer momentáneo, al que confunden con la felicidad”.

Asimismo denuncia el encanto de la “ilusión del dinero” que hace “esclavos del lucro” o de “intereses mezquinos”. “Cuántas personas viven pensando que se bastan a sí mismas y caen presa de la soledad”. Para hacer frente a estas amenazas la Iglesia ofrece el tiempo de Cuaresma con “el dulce remedio de la oración, la limosna y el ayuno”.

Hay que dedicar más tiempo a la oración para que nuestro corazón descubra las mentiras secretas con las cuales nos engañamos a nosotros mismos y para que busquemos finalmente el consuelo en Dios. “Él es nuestro Padre y desea para nosotros la vida”.

Francisco desea también que la limosna se convierta en “un auténtico estilo de vida” “El ejercicio de la limosna nos libera de la avidez y nos ayuda a descubrir que el otro es mi hermano: nunca lo que tengo es sólo mío”. Según el ejemplo de los Apóstoles, el Papa invita a “compartir nuestros bienes con los demás”. Esto vale especialmente “en Cuaresma, un tiempo en el que muchos organismos realizan colectas en favor de iglesias y poblaciones que pasan por dificultades. Esto es muy aplicable en Bolivia
“Cuánto querría que también en nuestras relaciones cotidianas, ante cada hermano que nos pide ayuda, pensáramos que se trata de una llamada de la divina Providencia: Cada limosna es una ocasión para participar en la Providencia de Dios hacia sus hijos; y si Él hoy se sirve de mí para ayudar a un hermano, ¿no va a proveer también mañana a mis necesidades, Él, que no se deja ganar por nadie en generosidad?”.

El Papa recomienda el ayuno, que “debilita nuestra violencia, nos desarma, y constituye una importante ocasión para crecer”. “Nos permite experimentar lo que sienten aquellos que carecen de lo indispensable y conocen el aguijón del hambre”. “El ayuno nos hace estar más atentos a Dios y al prójimo, inflama nuestra voluntad de obedecer a Dios, que es el único que sacia nuestra hambre”.
Hay falsos profetas que para los sufrimientos ofrecen falsas soluciones, como las drogas para los jóvenes, las relaciones de “usar y tirar”, las ganancias fáciles pero deshonestas, una vida virtual. Estas falsas promesas resultan ser completamente inútiles. Los estafadores quitan lo más valioso, como la dignidad, la libertad y la capacidad de amar. Es el “engaño de la vanidad”.

El Papa invita a cada uno a discernir. “Tenemos que aprender a no quedarnos en un nivel inmediato, superficial, sino a reconocer qué cosas son las que dejan en nuestro interior una huella buena y más duradera, porque vienen de Dios y ciertamente sirven para nuestro bien”.

¿Cuáles son las señales de un corazón frío? Según el Pontífice el amor se enfría cuando hay avidez por el dinero y se rechaza buscar consuelo en Dios. Esto se transforma en violencia contra “el niño por nacer, el anciano enfermo, el huésped de paso, el extranjero, así como el prójimo que no corresponde a nuestras expectativas”. Asimismo no se respeta a la Tierra que queda envenenada a causa de los desechos arrojados por negligencia o intereses egoístas.

Varios factores enfrían el amor en nuestras comunidades: “el pesimismo estéril, la tentación de aislarse y de entablar continuas guerras fratricidas, la mentalidad mundana que induce a ocuparse sólo de lo aparente, disminuyendo de este modo el entusiasmo misionero”.

El Papa promueve las “24 horas para el Señor” a celebrar en cada diócesis entre el viernes 9 y el sábado 10 de marzo con la adoración eucarística, unida a la confesión sacramental. Para este año 2018 propone como lema “De ti procede el perdón” del Salmo 130, 4.

Durante el tiempo de la Cuaresma, ha surgido la iniciativa cristiana de celebrar “40 días por la Vida” con la finalidad de defender la vida de los infantes por nacer y de apoyar a sus madres y padres.

Miguel Manzanera, S.J.