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Opinión

22 de febrero de 2020 10:00

El carnaval que viene


No todos los cruceños – ni todos los bolivianos – vamos a pasar el carnaval que desearíamos, pero, por lo menos, ya estamos libres de Evo Morales, lo que no es poca cosa. El año pasado, por estas épocas, no teníamos muchas esperanzas de deshacernos del cacique cocalero, aunque ya se iba formando en la mentalidad de la gente, la necesidad imperiosa del “voto útil”. Sabíamos que al MAS no se le podía ganar si todos los opositores no nos alineábamos en torno del candidato que tuviera las mejores posibilidades de enfrentar y vencer a Morales. Así sucedió; Carlos Mesa tuvo suficiente votación como para ir a la segunda vuelta, pero entonces apareció la guadaña del fraude, una nueva burla a la democracia, y lo demás ya es asunto conocido: aparecieron en el escenario Luis Fernando Camacho y Jeanine Añez.

En el corso de hoy Santa Cruz entera va a vibrar y es seguro que el Cambódromo estará lleno a reventar, de orilla a orilla. Las comparsas y los grupos folclóricos, con las hermosas muchachas que reinarán junto a nuestra bellísima y carismática soberana, Romy Paz, recorrerán brincando varios kilómetros, seguramente, la mayoría, gastando sus zapatos. Las viejas bandas y tamboras se harán oír animando a los carnavaleros y también las orquestas de música electrónica que ya, desde hace varios años, se han incorporado a nuestra gran fiesta de orígenes paganos pero amada por los cristianos.

Los Tauras, la agrupación carnavalera más antigua de Santa Cruz, empezaremos con un churrasco invitado el domingo por uno de nuestros veteranos cofrades, y después estaremos apegados a nuestra tradicional plazuela Callejas, en cuya acera oeste, casa de la Fraternidad Piratas, almorzaremos el lunes y martes, para inmediatamente lanzarnos a caminar por las calles de la ciudad en medio de la mojazón multitudinaria y de los abrazos con los amigos de otras comparsas. Naturalmente que iremos a bailar y tomar cerveza a las casas de espera, como todos los años. Los mayorcitos fundiremos “morocos” en el largo recorrido, pero estaremos listos al día siguiente para salir a andar, siempre al son de nuestra magnífica banda de Juan Saavedra, hijo del inolvidable Zolio, cuya trompeta se oyó durante casi medio siglo en nuestra fiesta grande. Los Tauras terminaremos las maravillosas carnestolendas el sábado 29 de febrero, con nuestro tradicional gran baile de fantasía en el Club Social, donde estarán invitadas la Reina del Carnaval y las reinas de las comparsas amigas. Será, como siempre, algo para recordar.

La población entera, en todo el país, disfrutará del carnaval, con sus propias costumbres y hasta ritos centenarios como es el caso de Oruro. Tiraremos la casa por la ventana, sin duda. No obstante, este año, como nunca, la sombra de la política nos estará abrazando con mal ánimo y sentiremos una vocecilla en la oreja que nos estará advirtiendo suavemente, perturbándonos, que las cosas en la política no están bien, que los peligros no han pasado, que estamos cometiendo errores, que puede haber un regreso al pasado, que no seamos estúpidos ni mezquinos, y que decidamos no dar ni la más mínima  concesión a la corrupción y al odio masista.

En estos carnavales no podremos dejar de pensar en qué sucederá con algunos candidatos a la Asamblea, como es la sinuosa maquinación de Evo Morales, que al estilo de la señora Kirchner, pretende una banca en el Senado para “blindarse” de los juicios que se van acumulando en su contra. Y por supuesto seguirá doliendo la dispersión del voto anti-masista, confiados en lo que resulte de la convocatoria que ha hecho Luis Fernando Camacho, llamando a la unidad y anunciando que dejará su candidatura “en blanco” para tal efecto. El término “en blanco” lo han interpretado algunos como su retiro de la carrera electoral, abriéndole el campo en Santa Cruz a Jeanine Añez. Pero otros piensan que la cita es para una negociación, lo que no tendría sentido porque ya existe fecha para una nueva reunión de los candidatos que están contra el MAS.

Total, que habrá banda, baile, agua y cerveza, pero el coranzoncito estará sufrido por lo que sucederá el próximo 3 de mayo.

Manfredo Kempff

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