Opinión

10 de julio de 2019 21:17

Lágrimas y satisfacción


La Unión Europea (UE) y el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) concretaron un añorado Acuerdo Estratégico de Asociación abarcando la liberalización del comercio de bienes y servicios, así como compromisos en inversión, propiedad intelectual y compras estatales, para conformar uno de los mercados más grandes del mundo.

Se trata de uno de los acuerdos de libre comercio más portentosos de la historia, por la cantidad de países inmersos -27 de la UE, sin contar Gran Bretaña- y 4 del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay), con más de 500 millones de consumidores europeos -con un altísimo poder de compra, capacidad de inversión y know how- y más de 250 millones en MERCOSUR, con un gran potencial productivo.

La apuesta es que con este Acuerdo ambos bloques ganen en función de sus capacidades competitivas -en agroexportación los mercosurianos, y en alta tecnología y servicios, los europeos- abriendo nuevas oportunidades de comercio una vez superadas actitudes proteccionistas que entorpecieron la negociación (preocupaciones agrícolas en la UE y en servicios e industria en el MERCOSUR) dilatando el cierre de la negociación por 20 años, mientras que otros países como México, Chile, Colombia, Perú y países de Centroamérica (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá) lo habían logrado muchísimo antes, siendo Ecuador el último en acoplarse al llamado Acuerdo Multipartes.

Gran algarabía produjo la concreción de este Acuerdo transcontinental por el cual Mercosur ser beneficiará a corto plazo de un enorme mercado europeo abierto para recibir su producción agropecuaria y agroindustrial. De otra parte, estará también la posibilidad de atraer inversiones no solo europeas sino de otros países, para desarrollar más producción en función de aquel vasto mercado. No por nada el Canciller argentino Jorge Faurie, apenas concluida la negociación (28.6.2019) no pudo contener las lágrimas al comunicar al Presidente Macri: “Tenemos Acuerdo Unión Europea-MERCOSUR”. Y, no podía ser de otra manera, especialmente cuando este Acuerdo puede ser una suerte de tabla de salvación para la economía argentina.

Comentando sobre el tema con el Viceministro de Comercio Exterior e Integración, Lic. Benjamín Blanco, en una reciente visita a la Cancillería (4.7.2019), me llenó de gran satisfacción saber que avanzar a una negociación similar con la Unión Europea a través del Acuerdo Multipartes, es una decisión tomada del gobierno boliviano. Enhorabuena, ésa es la agenda correcta…

Gary Rodríguez es Economista con Maestría en Comercio Internacional

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