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Opinión

9 de septiembre de 2021 16:59

Persona non grata para el Concejo Municipal de Potosí


La declaración de persona non grata ha sido principalmente usada en las relaciones internacionales. Esta quiere decir “personas no bienvenidas” o “personas no apreciadas” en el lenguaje diplomático. El 31 de agosto del 2021, el Concejo Municipal de Potosí declaró, a través de una resolución, persona non grata a las integrantes de Mujer de Plata y a María Galindo de Mujeres Creando. Se les acusó de ser autoras de daños al patrimonio cultural de la Villa Imperial.

Esta declaración desató una fuerte polémica en la Villa Imperial, ya que caló en un activo sector conservador anti-feminista. Esta resolución fue emitida sin seguirse los protocolos del debido proceso y ha convertido a las jóvenes feministas potosinas en blanco de ataques. En este contexto es importante preguntarnos ¿qué hay detrás de esta resolución?

Alrededor de la Plaza Principal 10 de Noviembre, en el centro de la ciudad de Potosí, numerosas arquitecturas están pintadas con grafitis. Se calcula que hay al menos unos 400.  Estos se encuentran en bienes de patrimonio histórico como la emblemática Iglesia de Santa Mónica. De los 400 grafitis, trece tienen que ver con la política y cinco son feministas. La mayoría son declaraciones amorosas del tipo: “Anabel te amo” o “L.D.B.T”. Estos números evidencian que el Concejo Municipal ha prestado nula atención a los grafitis de la ciudad, excepto cuando por su mensaje son feministas. Si el Concejo hubiera actuado con la misma celeridad un tiempo antes, la ciudad tendría cientos de declaraciones de persona non grata.

Si nos referimos al atentado al patrimonio histórico en la Villa Imperial, ignoramos por qué la concejala Reyna Menacho no ha solicitado declarar persona non grata a las cooperativas mineras que están destruyendo progresivamente al Cerro Rico. Este hecho sí constituye un daño irreversible al patrimonio cultural e identidad potosina. Paradójicamente, las autoridades se enfadaron por los grafitis y el mensaje feminista de María Galindo. Ella acusó a las autoridades potosinas de vivir en una arcadia colonial y que ignoran las inequidades sociales y desigualdades de género en la Villa Imperial.

Es revelador que las autoridades locales se indignen por los grafitis feministas en tres edificios del centro de la ciudad, pero que no muestren análoga reacción por la depredación del Cerro Rico y las condiciones de las/os trabajadores mineras/os. Las fuerzas políticas representadas hoy en el municipio hicieron una intensa campaña en las pasadas elecciones subnacionales de este año. Lamentablemente, una vez que tomaron el poder olvidaron a sus votantes y están evitando enfrentar los problemas estructurales del Cerro. Esto a pesar de las numerosas y documentadas denuncias de periodistas como Juan José Toro.

El Concejo Municipal comparte la visión nostálgica de la Villa Imperial de los siglos XVI y XVII. Como sabemos por las investigaciones de Peter Bakewell y Jeffrey A. Cole, la explotación de la Montaña Roja causó una enorme movilización de hombres y mujeres por la llamada mita potosina. La industria colonial de la plata generó riqueza, pero también un enorme sufrimiento humano. Por tanto, en vez de promover una actitud nostálgica hacia el pasado colonial, tal vez las autoridades deberían promover políticas públicas pro-activas. Por ejemplo, servicios a la población vulnerable que vive en las faldas del Cerro.

La calificación de persona non grata tiene un carácter discursivo que incita al odio hacia los movimientos feministas. Fomenta el ataque hacia organizaciones que cuestionan la violencia y que procura mejores servicios a los grupos vulnerables. Esta declaración expone además a las jóvenes a la confrontación y polarización social. Aparentemente, detrás de esta calificación, hay una calculada creación de una cortina de humo para ocultar las verdaderas problemáticas que el municipio potosino se niega a enfrentar.

La declaración de persona non grata no es por la defensa del patrimonio. Es en realidad una reacción conservadora y patriarcal contra las mujeres que cuestionamos y exigimos una mejor gestión y una sociedad más justa.

Evelyn Callapino Guarachi es politóloga, docente universitaria y fundadora de Mujer de Plata

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