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Opinión

Estrategia política y visión de futuro

22 de Agosto, 2025
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Hacer mención del concepto de estrategia pasa en primera instancia por revisar lo que plantean los distintos autores que se refieren a este concepto aplicable en la gestión empresarial de empresas y organizaciones del Siglo XXI. Estrategia significa elegir la forma precisa de competir. (Jack Welch, 2008). La estrategia se entiende como un conjunto de programas generales de acción, que llevan consigo compromisos de énfasis y recursos para poner en práctica una misión básica (Koontz & Weihrich, 1998). Para Chandler (2003), la estrategia es la determinación de las metas y objetivos de una empresa a largo plazo, las acciones a emprender y la asignación de recursos necesarios para el logro de dichas metas. Podemos entonces entender que una estrategia empresarial es un plan integral que define como una empresa busca alcanzar sus objetivos a largo plazo, incluyendo la forma en que competirá en el mercado y creará valor, implica decisiones sobre la asignación de recursos, la identificación de ventajas competitivas y la adaptación a un entorno empresarial dinámico.

De la base conceptual mencionada elegimos a Welch que dice: “estrategia significa elegir la forma precisa de competir” y haciendo una analogía con la estrategia política decimos que las agrupaciones, partidos políticos o alianzas que participaron en el reciente proceso electoral seguramente establecieron una forma específica de conseguir preferencias del voto ciudadano, lo que les permitió cumplir sus objetivos electorales reflejados en los resultados obtenidos y divulgados por el órgano electoral responsable.

 Completemos la propuesta conceptual entendiendo qué en el contexto político, una estrategia se define como un plan de acción detallado y coordinado que busca alcanzar objetivos políticos específicos, utilizando diversos medios y recursos para influir en el poder, la toma de decisiones y la opinión pública. Implica también definir metas, analizar el entorno, establecer cursos de acción y movilizar recursos para lograr los resultados deseados. Puntualizando sobre una de estas actividades considerada de vital importancia, debemos referirnos al “análisis del entorno o análisis situacional”, lo que implica evaluar el contexto político identificando actores críticos, recursos disponibles y utilizar la metodología propuesta por los estudiosos de la gestión empresarial referida a conocer fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas. Con los resultados obtenidos de este diagnóstico se establecen y formulan los componentes clave de una estrategia política. 

Una estrategia política debe entonces contar con los siguientes componentes: 

1) Objetivos o metas específicas medibles que se desean alcanzar, en nuestro caso ganar las elecciones. 2) Medios o recursos que serán utilizados para lograr el mayor impacto de las acciones realizadas en busca de lograr los objetivos definidos. 3) Acciones coordinadas y actividades concretas orientadas al logro de los objetivos y metas, tales como campañas de comunicación, movilizaciones sociales, uso de redes sociales, concentraciones, entre otros. 4) “Escenarios: La evaluación de posibles futuros y la preparación para diferentes situaciones” (Geogle). Esta actividad, por su relevancia la describiremos a continuación. 5) Evaluación que consiste en realizar un monitoreo y seguimiento constante del progreso de los resultados parciales, analizar los mismos y realizar ajustes necesarios a la estrategia para asegurar su cumplimiento, alcance y efectividad. 

Incidamos en la actividad de escenarios. En la elaboración de una estrategia política es prioritario el análisis del concepto "escenario" el que “se refiere a un relato coherente de posibles futuros, construido a partir de factores clave y fuerzas que pueden influir en el contexto, permitiendo a los actores gestionar la incertidumbre y diseñar estrategias a largo plazo frente a distintos caminos posibles en un entorno de cambio. Esta herramienta de planificación cualitativa ayuda a entender la complejidad, explorar diferentes estrategias y fomentar el consenso y la adaptabilidad entre los tomadores de decisiones.” (Visión creada por AI). Describamos también, “¿Qué se entiende por relato de futuros? Son narrativas que describen cómo podrían desarrollarse situaciones políticas en el futuro, basadas en la identificación de los factores más influyentes y sus posibles evoluciones. Y ¿Qué se entiende por gestión de incertidumbre? Su objetivo principal es ayudar a los actores políticos a lidiar con la falta de certeza sobre el futuro, presentando un abanico de posibilidades en lugar de una sola predicción.” (Visión creada por AI) 

En todo este análisis y la necesidad de contar con una estrategia política para una campaña electoral, cabe incidir en la presencia de propuestas de los contrincantes circunstanciales, analizar las tendencias generales y las específicas, suponer posibles eventos que afecten y modifiquen los acontecimientos previstos dentro de condiciones de normalidad, teniendo cuidado de analizar posible situaciones imprevistas que generen identificaciones, dudas y aceptaciones que pueden producir un impacto político electoral no previsto o considerado poco probable o poco relevante, con cuyos resultados se deben ajustar las estrategias formuladas para que se adapten y pueden ejecutarse ante los diferentes comportamientos futuros en el entorno. Todo lo anterior debe permitir establecer una VISIÓN DE FUTURO que prevea la complejidad del entorno político y las posibles interconexiones entre los participantes, las consecuencias y las reacciones.

En resumen, y reiterando, la estrategia política es un enfoque sistemático para alcanzar objetivos políticos, utilizando un análisis cuidadoso del entorno, la definición de metas claras, la selección de acciones efectivas y la asignación estratégica de recursos, para consolidar un modelo, una posición y ganar una elección. Sin embargo, y después de los resultados oficiales conocidos, los bolivianos lo que sentimos no es incertidumbre, no es preocupación, no es desesperanza, es vergüenza, es decepción, es preocupación y es bronca poque cuando muchos esperábamos una actitud consciente en primera instancia de los candidatos opositores, hoy estamos convencidos que la vanidad y la soberbia de un candidato puso en riesgo el sentir de los bolivianos cansados de tantas equivocaciones. 

Concluimos con las preguntas obligadas, ¿todos trabajaron cumpliendo este proceso metodológico leyendo adecuadamente el entorno, priorizaron solo a los contrincantes individuales y a la integridad de los actores? y a su vez, probablemente ¿escucharon las palabras de los ciudadanos comunes, las sugerencia y los gritos de muchos que miraron en el entorno con un alto grado de incertidumbre y estimaron resultados que habitualmente no parecerían posibles?; por ello, es de vital importancia actuar ahora ejecutando una ESTRATEGIA POLITICA con una VISIÓN DE FUTURO, que sea el sentir de todos los bolivianos que queremos una nueva forma de gobierno y una nueva forma de vivir en democracia.

El autor es administrados de empresas y Docente Emérito UMSA       

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