más de doscientos mil seguidores. Es allí donde se postea en todo momento y fue el medio principal donde hizo la campaña.
Ocurre que Lara tiene un desesperado afán de protagonismo y no tiene filtros en lo que dice. Con fines electorales, ha ofrecido cosas que son imposibles de dar, cautivando al electorado. Y, muchas veces ha hecho declaraciones equívocas incluso contra el mismo Rodrigo Paz.
El presidente electo Rodrigo Paz recibe al país en la peor crisis económica desde la década de los ochenta cuando la hiperinflación. Su mayor desafío será administrar la crisis.
Las colas para gasolina y diesel son infinitas, no hay dólares ni euros, y los que hay cuestan el doble de la cotización oficial.
La inflación en Bolivia es la más alta después de Venezuela y Argentina. Llega a casi al 25%, según datos oficiales, pero la realidad es otra. Hay productos que han subido a más de un 100%. Tiene un déficit fiscal cerca al 10% del PIB y una enorme deuda externa.
Ante la crisis, el gobierno del MAS, hasta ha empeñado el oro del Banco Central violando la Ley del Oro. Ha obtenido préstamos de emergencia para importar carburantes con el fin de calmar a la población que sigue haciendo colas durante horas.
Si bien el MAS recibió un Estado cargado de dólares por las ventas de gas a Argentina y Brasil, despilfarró el dinero en cosas innecesarias y no en salud, educación e infraestructura que son las necesidades básicas para el desarrollo y crecimiento de Bolivia. Para muestra, un botón. Construyeron un museo en homenaje a Evo Morales en el lugar donde nació. La quintaesencia del egocentrismo. Nadie va a visitarlo y está abandonado.
¿Cómo se entiende que un país con enormes reservas de gas tenga ahora que importarlo? La respuesta es clara. Porque el MAS no reinvirtió en la perforación y extracción de gas y ahora Bolivia carece de ingresos.
Tampoco ofreció seguridad jurídica para las inversiones extranjeras y las pocas que hubo, fueron con gobiernos con su propia ideología, como China.
El éxito de la difícil gestión de Rodrigo Paz estará en sacar a flote la economía. Aquello dependerá de quienes se rodee en temas financieros.
El presidente electo planea reformar el Estado eliminando empresas públicas deficitarias así como aplicar el sistema digital para operaciones estatales y para controlar la corrupción. También pretende ahorrar en gastos superfluos.
De igual manera, quiere aplicar el "Capitalismo para todos" que contempla la reducción de impuestos, facilidades para acceder a créditos y un sistema cambiario más accesible.
También pretende descentralizar los recursos públicos, lo que significa distribuir el 50% de los estos a los departamentos del país ya que en la actualidad existe un centralismo injusto que concentra el 80%.
Paz tiene mayoría en el Parlamento, pero está lejos de contar con los 2/3. Para que haya gobernabilidad, deberá llegar a coaliciones y acuerdos.
Sería recomendable que el presidente electo, conforme una comisión de transición que se informe sobre la realidad económica del país y empiece a gestionar créditos ante los organismos internacionales para sacar lo antes posible al país del caos que ha dejado el MAS.
La autora es escritora