Una característica en la cultura social de los bolivianos occidentales es la crítica porque parece que nada está bien y con razón o sin ella nos encanta buscar toda clase de argumentos para minimizar los logros de otros, dicen que es por envidia, egoísmo, mediocridad o quien sabe, por otros motivos o argumentos. Por ello, es prudente intentar no juzgar ni calificar y por el contrario sugerir nuevas formas, nuevos procedimientos, nuevas visiones, nuevos objetivos, nuevas decisiones, en fin, todo aquello que contribuya, sume y no reste, aunque para ello cueste llegar a los oídos de los interlocutores válidos o de los directos responsables. Ese es el principal afán que nos motiva a afirmar que apreciamos 30 DIAS DE UN GOBIERNO SIN DECISIONES.
Entre las bases conceptuales de la Ciencia Administrativa que también se la entiende como un Arte, cuando se aplica en una organización de cualquier tipo o naturaleza, de capital accionario, de distinta propiedad o propósito, se encuentran identificadas entre otras las siguientes: 1) Establecer un modelo de gobierno corporativo, 2) Formular la visión organizacional y las principales estrategias para alcanzarla y 3) Hacer operativa la gestión organizacional tomando decisiones. 4) Asumir un compromiso, involucrarse y asumir riesgos.
Cuando se cambian los ejecutivos de una organización en marcha, los nuevos líderes deben asumir responsabilidades y diagnosticar la situación real identificando las áreas críticas y observando sus procesos, porque habitualmente es allí donde se originan los problemas y entonces se debe aplicar un proceso de reingeniería que consiste en realizar cambios radicales, encontrar los puntos de quiebre para transformar todo lo necesario y buscar nuevos resultados. Adicionalmente, se conoce que el rol principal de un directivo es la toma de decisiones, la misma que se valida con los resultados que se logran de manera inmediata y a través del tiempo y con ellos, se califica la efectividad y la eficiencia y se genera la información que una vez estructurada, permite constituir técnicamente el sistema de información que servirá como primaria para la continuidad de las decisiones y se complementará con el análisis y evaluación de las variables externas que ante una coyuntura particular, deben ser también analizadas cuidadosamente para estimar su impacto en la organización y en las futuras decisiones y a su vez, generar las aproximaciones a situaciones imprevistas que se consideran teóricamente contingenciales.
Ante estas bases conceptuales genéricas, es necesario argumentar las recomendaciones que dé ellas se desprenden para orientar en nuestro caso particular, a los responsables del Gobierno Nacional en la conducción del Estado Plurinacional de Bolivia que hoy continúa mostrando el alto grado de ineficiencia, caos y corrupción en la que nos dejaron los anteriores responsables que se pasean impunes por calles, plazas, aeropuertos y fronteras que nos circundan. Aunque hoy tuvimos una sorpresa.
El Gobierno de las múltiples alianzas acaba de cumplir sus primeros 30 días en los que se concentraron en designar funcionario que en muchos casos no son las personas idóneas para ocupar puestos claves y esta afirmación se basa en la falta de decisiones de los nuevos jerarcas públicos. Se entiende que al no tener una estructura política profesional se debe recurrir a improvisaciones; sin embargo, la conducción y el éxito depende en estos casos directamente de quien conduce él equipo humano que debe responder sobre la gestión y por su puesto sobre sus actos, tener clara la visión estratégica, ejecutar sus operaciones y actividades tomando decisiones y estar altamente comprometidos, involucrados y dispuestos a asumir los altos riesgos que se les presenten. Solo debemos ponderar si es mejor dejar que las cosas pasen y se resuelvan por su propio peso o gestar cambios radicales que permitan asumir el control y conducir el gobierno con paso firme y seguro.
En un simple enfoque para argumentar sobre la importancia del equipo de trabajo, es necesario enfatizar en objetivos comunes, en la importancia del dialogo, en tener una comunicación fluida, en proponer ideas, en compartir experiencias, en coordinar actividades, en argumentar alternativas y en tomar decisiones. Todo esto hace que el equipo actúe orientado a resultados y a medida que sus participantes se involucran genera más lazos de afectividad, simpatía, empatía, resiliencia y compromiso. En otras palabras, la energía del equipo se desplaza hacia la compatibilidad y la fuerza de las propuestas que se traducirán en resultados. Todo esto les hace falta a los gobernantes, por eso muestran que aún prima la calificación de un GOBIERNO SIN DECISIONES.
El Gobierno actual no puede seguir perdiendo el tiempo, se lo dijimos hace dos semanas, pero nuestros mensajes caen en saco roto porque a los políticos nunca les ha interesado el país, solo sus aspiraciones personales y esto no es nuevo, es parte de su cultura, aunque pueden reflexionar y cambiar de actitud, así sea temporalmente y lo demuestren tomando decisiones. Es imperioso el suspender la subvención a los hidrocarburos. Si esperan más, tendrán encima una convulsión social que los convertirá en presos de sus propias equivocaciones. Olvídense de hacer pruebas y acercamientos como el estimado del tipo de cambio, directores del Banco Central asuman sus responsabilidades y los riesgos que beneficiarán al país, fijen un tipo de cambio real y flexible. Los exportadores y sus aliados del Sistema Bancario no les entregarán dólares hasta tener certeza que contarán con un tipo de cambio competitivo, los exportadores esperarán hasta tener una moneda real y los mineros seguirán exportando de contrabando. Se espera con urgencia el fomento a las exportaciones y la liberación para todos los sectores que generen divisas. Excelente haber eliminado la visa para ingresar al país, ahora a fomentar el turismo mejorando las condiciones de infraestructura, seguridad y un dólar oficial recaudador.
En la gestión empresarial los tomadores de decisiones somos pragmáticos y asumimos riesgos porque tomar decisiones es enfrentar en muchos casos un juego de prueba y error aprovechando las oportunidades, enfrentando la realidad y proyectando el largo plazo, no tenemos miedo, no asumimos supuestos de pizarra, enfrentamos los hechos y tenemos la capacidad de trabajar en equipo, analizar alternativas, utilizar criterios técnicos para sustentar las decisiones, ejecutamos las actividades y monitoreamos permanentemente los resultados que vamos logrando. Esto es lo que hace falta en el actual gobierno. Hasta ahora tiene mas de 60% de aceptación. Si no se toman decisiones urgentes en enero habrá caído a menos de 50% y no tendrán argumentos para justificar sus equivocaciones. SEÑORES DEL GOBIERNO, GOBIERNEN.
El autor es administrador de empresas, profesor Emérito y Director del IICCA - UMSA