La Paz, 20 de mayo de 2026 (ANF).- El historiador e investigador Pedro Portugal identifica que el problema del Gobierno es que no dio continuidad a un “nuevo ciclo político” que se inició hace dos décadas, por el contrario excluyó a los sectores que lo llevaron al poder. No cree que es el fin de Rodrigo Paz porque no hay un “grupo dirigente” en la “convulsión”.
Para el analista político es inusitado que el gobierno a solo seis meses en el ejercicio de la administración del Estado motive una reacción ciudadana tan fuerte como la que se ha presenciado recientemente en las manifestaciones violentas.
Cree que después que terminó el ciclo del MAS, “un nuevo ciclo debía continuar en los caminos que dejó trunco el anterior ciclo. Ver de qué manera correcta se empoderaba a la población que siempre ha estado marginada del poder, que es popular e indígena”, dijo.
Desde su perspectiva, la población que buscó un cambio en las elecciones de 2025, no era Evo Morales, no era el Movimiento al Socialismo, sino Rodrigo Paz y Edmand Lara que a decir de todas las encuestas no tenían ninguna posibilidad de victoria.
“Esto deberíamos interpretar como un voto de confianza, de esperanza de esta parte de la población que fue defraudada. En realidad, todo este sector se volcó como consigna apoyar a esta fórmula a través del candidato a vicepresidente de Edmand Lara”, señaló.
Sin embargo, apunta que la “fractura” al interior del Gobierno, entre el presidente y vicepresidente, fue tan rápida que tambuién quebró el vínculo que se podía tener con los sectores populares.
Entonces, se interpretó un retorno de los “viejos reflejos políticos señoriales que estaban empoderándose”, lo que con el tiempo se ratificó porque no hubo una “inclusión popular” en el gabinete ni en el resto de la estructura del Estado, dijo, al aclarar que esa inclusión no podía ser en el esquema clásico de los dirigentes de los gremios.
“Porque la situación política está hecha de tal manera en Bolivia que estos sectores solamente buscan prebenda para su sector y entorpecen el mecanismo de Estado”, añadió para quien la inclusión debe ser por capacidad.
Además, la promulgación de la Ley 1720 sobre la conversión de la pequeña a mediana propiedad, el decreto de eliminación de la subvención de combustibles en el que se pretendió introducir otros artículos de “contrabando”, la atención a los mineros. Podría haber despertado “sin quererlo ese antagonismo” entre poblaciones.
Por ejemplo, La Paz está prácticamente cercada por las movilizaciones de algunos sectores de las provincias y El Alto. Los bloqueos no permiten el ingreso de alimentos, medicamentos, combustible.
“La gente en la ciudad está harta y los ataques a los marchistas tienen características incluso racistas”, sostuvo Portugal al mencionar el actual contexto político y referirse, por ejemplo, a la destrucción de una wiphala.
En su opinión, el gobierno podía avanzar en una “etapa superior” de inclusión y participación, sin embargo, cree que existe un “desconocimiento total de lo que es la idiosincrasia popular”, por tanto, no se puede administrar lo que se desconoce. “El presidente (Rodrigo Paz) cree que conoce lo popular porque les han invitado a fiestas, ha sido preste”.
Advierte de otro problema, que es la presencia de gente del MAS en el gobierno, no solo porque permanecen en sus cargos, sino porque el propio gobierno invitó a varios exfuncionarios, pero contrariamente denuncia “sabotaje”.
“Se ha rodeado de gente inoperante, porque esta gente del MAS que está trabajando con el gobierno, incluso ni siquiera tiene aspecto doctrinal, son como grupos de personas que van a estar con cualquier gobierno”, criticó.
La ruptura de Paz-Lara
Explica las implicancias que tiene el desplazamiento del vicepresidente Edmand Lara, que considera paradójico porque fue el que motivó el voto popular a favor del Partido Demócrata Cristiano (PDC). “Él ganó por el voto popular”, dice.
“Fue en el campo, en los barrios que ganó Rodrigo y ganó por Lara. Ahora bien, Lara es como toda persona de origen popular que no tiene el ejercicio ni la calidad política, sino es un aprendiz”, cuyos rasgos ya se percibieron en la campaña y fueron tolerados, comentó.
“Recordemos las excusas, las explicaciones que daba Rodrigo Paz para defender a su candidato a vicepresidente. Pero donde debía haber ejercido esa prudencia, esa calma, y haber hecho que sea un aprendizaje, haberlo pulido y limitado en algunas cuestiones, no lo hizo”.
¿El gobierno debería restablecer su relación con Lara? dice que “es difícil, pero debería intentarlo porque no se puede tener un vicepresidente que esté en constante oposición. Es como que ‘usted tenga que dormir con una persona que tiene miedo que en plena noche le va a meter una puñalada en la espalda, pero está obligada a compartir la cama’”.
Observó que el gobierno lo ha marginado y descalificado con una intensidad mucho más fuerte que hacía la oposición en el momento electoral.
Sobrevivencia
Pedro Portugal dice que si el presidente Rodrigo Paz está “sobreviviendo” en términos políticos es porque “no hay una organización y no hay personas fuertes que puedan dirigir este momento. Es como un momento de convulsión que no tiene dirigencia”.
Considera que el gobierno tuvo errores que han motivado un rechazo emotivo profundo y despertado una serie de contradicciones no resueltas del sector popular. “Pero no hay grupo dirigente y este es el riesgo. (…) Hay denuncias de que hubiese grupos de guerrilla de Colombia que se estuviesen infiltrando”.
Para Portugal el peligro radica en que la conducción no salga desde el espacio local interno, sino que se vincule a intereses políticos, económicos y ha problemas externos, financiamiento del narcotráfico, entre otros.
Al final, el analista dice que este no es el “fin” de Paz porque hay una espontaneidad de este momento de las movilizaciones, que habrá una pausa, pero el gobierno tendrá que asumir la responsabilidad de lo que después se viene. “El gobierno siempre hace planes, programas y estrategias. Nunca se ha hecho una estrategia para el pueblo andino”.
Portugal fue viceministro de Descolonización en el gobierno de Rodrigo Paz por un corto tiempo. Su trayectoria está vinculada a la investigación, es escritor, columnista, docente, fundador y director del periódico Pukara. Ahora tiene una mirada sobre este proceso.
/NVG/
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