La Paz, 20 de agosto de 2025 (ANF).- Para el analista Guido Alejo la victoria del Partido Demócrata Cristiano (PDC), a la cabeza de Rodrigo Paz y Edman Lara, no es una sorpresa porque tiene una larga data de construcción de una estructura que tiene base en las siglas fallidas y una vinculación con los sectores populares. Además, una consecuencia natural de la fragmentación del MAS y la deslegitimación de sus liderazgos
Estas “siglas fallidas”, según Alejo, fueron a nutrir al PDC que se quedó sin candidato a la vicepresidencia, no obstante, este vacío quedó rápidamente ocupado por Lara. “Estas organizaciones fallidas, estas siglas fallidas van a ser las que van a potenciar una estructura amparada por la sigla del PDC. No es algo espontáneo”, sino que tiene una “construcción de larga data”, asegura Alejo.
Se refiere a Edgar Morales, un militar jubilado, que anunció su candidatura presidencial por Democracia Directa, pero no pudo conseguir una sigla para participar en las elecciones generales de este pasado 17 de agosto. No fue el único. Edman Lara, dado de baja de la Policía, fue proclamado candidato a la presidencia, pero su intento se frustró porque tampoco logró conseguir una sigla para participar de los comicios. Además de otras organizaciones.
Aunque ninguna de las encuestas ubicó al binomio en el primer lugar, este domingo, el PDC, de acuerdo a los resultados del Sirepre y del cómputo oficial, “sorprendió” con su victoria en las urnas con más del 30% de apoyo ciudadano. Incluso desplazó a Samuel Doria Medina que había sido el favorito de los estudios de intención de voto.
El analista observó las encuestas porque no reflejaron la realidad, esa realidad que existía, pero que no se quiso mostrar, en su criterio porque existía una intención de direccionar los resultados de manera “muy deliberada” hacia ciertos candidatos. “Más allá de lo científico también hay intereses políticos”, sostuvo.
Guido Alejo explica que se fueron construyendo “vínculos estrechos, especialmente, con el ámbito popular”, mencionó organizaciones sociales, gente de a pie, y la comunicación “familiar”, que en su criterio fue fundamental en la toma de decisiones.
“Lo que se ha visto en gran parte del ámbito popular es el trabajo de boca a boca y la decisión familiar unos días antes o el día de la elección. Aquí no ha habido lo que vendría a ser el voto corporativo”, aclara, como en el pasado estilaba el Movimiento al Socialismo (MAS).
Caracteriza al movimiento político en torno al PDC de “múltiple”, “no necesariamente institucionalizado”, pero sí con varias "estructuras pequeñas, que han hecho una sumatoria”.
Comenta que Paz Pereira es un “hábil político", aunque no aportó mucho en estas estructuras, pero sí les dio el soporte que es la sigla para entrar en la carrera electoral; asimismo, cree que ha moderado su discurso sobre el Estado plurinacional o el federalismo y se ha adaptado a lo popular.
Respecto a Edmar Lara, cree que no es un hombre “brillante intelectualmente ni es un estadista, pero sí se vincula muy bien (con la gente), tiene una conexión muy interesante con la gente. Pero no necesariamente hubiese podido servir bien en los debates”.
Alejo identifica a Edgar Morales como el articulador del espectro popular, no del sector empresarial ni de otras entidades de poder, sino de gente de a pie que intentaba hacer por fuerza propia y músculo propio una nueva propuesta política, y que Paz Pereira ampara a esas estructuras consolidadas con dominio territorial.
Describe que Morales (ahora diputado electo) se movió, desde hace mucho tiempo, en conferencias y talleres por el altiplano, en el departamento de La Paz, con un discurso sobre el “horizonte del q'amiri”, “que es más de un aymara contemporáneo y capitalista en cierto sentido”, precisa.
Mientras que Lara -dijo- se sumó después representando una “disrupción” en la política, con un trabajo de legitimación política, de construcción de liderazgo, de empatía, de identificación y construcción de su comunidad de seguidores en el espacio virtual, especialmente en el TikTok.
Considera que la victoria del PDC es una consecuencia natural de la fragmentación del MAS, la deslegitimación de sus liderazgos y la pérdida de legitimidad para la población.
A diferencia de quienes sostienen que Paz y Lara van por corrientes diferentes, Guido Alejo cree que se complementan y encuentran una sincronía, porque uno tiene habilidad en las calles y el otro tiene la experiencia política.
¿Pero cómo fue la estrategia para llegar a los valles y al oriente? Alejo dijo que ayudó la vinculación de Lara con Cochabamba y Santa Cruz, para llegar particularmente a las poblaciones migrantes, en esas regiones y en el occidente apuntar a las “clases medias ascendentes”.
/NVG/
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