Por cosas de la vida ayer me tocó estar en comunidades indígenas en el sur de Potosí (de esas que muchos suelen tachar de masistas, aunque la evidencia diga lo contrario). En eso me puse a hablar con dos mujeres sobre la crisis y la subida del precio de la gasolina. Ciertamente en ellas había un sentimiento común de que los culpables, o por lo menos quien ha profundizado la crisis y no han hecho lo que debía en su momento, ha sido el MAS. De que nos han dejado un país en crisis. También hay un sentimiento común de que se tienen que hacer cambios. Personalmente creo que nunca antes hubo mayor consenso de la necesidad de ello y de tratar el tema de la subvención.
Pero también había en ellas un sentimiento de preocupación y angustia total. Ellas, ambas habían votado por Rodrigo (no por Lara) porque creían que iba a hacer las cosas diferente, porque le habían escuchado decir en campaña que iba a pensar en el pueblo. Una dijo que hoy está muy decepcionada de él. Su preocupación está en que esto va a afectar gravemente a la gente que vive al día. A ellos el litro de gasolina ya les costaba 10bs porque al ser una comunidad tan alejada y a 6 horas de cualquier surtidor, les tocaba comprar a ese precio, y ahora estará a 20! Una de ellas nos contó que no sabe cómo abastecerá la pequeña tienda que tiene en su comunidad y menos aún cómo venderá los productos a la gente que con suerte puede comprar a lo precios actuales. La otra dijo que seguramente tendrá que reducir aún más la compra de algunos alimentos y materiales escolares para sus hijos…pero ni modo, habrá que hacer sacrificios (porque al parecer siempre es la gente más humilde la que tiene que hacerlo, no?).
Creo que nunca antes había habido un consenso como el actual sobre la necesidad de hacer ajustes, pero hacerlo así, sin medidas reales que compensen a los estratos más bajos, sin medidas paleativas, sin diálogo y además incumpliendo todo lo propuesto en campaña, no.
Ojalá, de verdad ojalá que en estos días se asuman otras medidas para evitar que el costo más grande se lo lleven los más vulnerables. Para que la gente que ya la estaba pasando mal no tenga que quitarse más alimentos de la boca. Porque lo que se está haciendo no es justo, y que grave como se ha normalizado esa idea de que “esta es la única forma”, cuando no es así. Por favor que el odio al MAS, que la mirada economicista no nos nuble la empatía, pues ciertamente hay que asumir medidas pero entendiendo que no nos afecta a todos por igual, que no nos duele a todos de la misma forma. Bolivia es un país profundamente desigual, y eso hace toda la diferencia.
Lamentablemente el mensaje que ha venido dando Paz desde un inicio es claro. Mientras a las mayorías se les pide aguantar y ponerse la carga al hombro, a otros se les pide solo un poco de “voluntad” para traer sus dólares, para invertir, nada más que “voluntad”, y además se les da todos los beneficios para ello. Acaso no somos todos bolivianos?
En política el mensaje que se da importa e importa muchísimo. Algo tan simple como que ellos mismos se reduzcan sus sueldos por ejemplo (aún sabiendo que eso no solucionaría el problema) ayudaría al mensaje, o acaso no era que todos deberíamos hacer sacrificios? Pero no, hasta ahora no se hace nada similar y se hace todo lo contrario.
Por último, me parece sumamente preocupante como hablar o pensar hoy en día en la gente vulnerable, lejos de ser algo positivo, para algunos es algo merecedor de condena, algo que te vuelve hipócrita o te vuelve masista¿? Rita Segato hace unos días hablaba de cómo hoy en día el “buenismo” se ha convertido en un defecto. Que triste.
La autora es licenciada en Negocios Internacionales, con estudios en Ciencias políticas y Sociología
Twitter: @EstefaniTapia95