“Papá amará este regalo y toda la familia también: OllaExprés eléctrica que cocina por inducción gran variedad de recetas.” ¿Algo suena mal en esta publicidad no? Y es que simplemente hace falta cambiar la palabra papá por la palabra mamá para que “cobre más sentido”. En realidad la publicidad original no está “errada” y es la promoción que una las cadenas de tiendas de electrodomésticos más grande del país presenta para el día de la madre. El problema: éste al igual que todos los productos que se ofrecen son aparatos de cocina o limpieza. Es que claro, según esta tienda (y gran parte de la sociedad) lo que más ansían las madres en este día, en su rol impuesto cuyo lugar está en la casa y en la cocina, son electrodomésticos para poder continuar manteniendo contentos al esposo y a la familia.
Esta publicidad es solo un ejemplo de las cientos que hay en estas fechas y que para la mayor parte de la gente no tienen nada de malo, es más son totalmente normales. Pero he aquí mi pregunta ¿Por qué una olla es el regalo perfecto que amarán recibir las madres en su día y no así los padres en el suyo? La respuesta está en que esta clase de publicidades que aparentemente solo quieren hacer feliz a mamá, son en realidad una expresión más del machismo reinante en nuestra sociedad. Lo que hacen son asentar los roles de género; roles que te indican cómo pensar, hablar, vestirte, comportarte y qué actividades realizar para encajar en la sociedad como buena mujer u hombre.
Según estos roles, las mujeres deben ser frágiles, emocionales, amorosas, sumisas y sobre todo convertirse en madres; una vez que lo hagan deben además ser las encargadas de la crianza de los niños y de las labores del hogar. Y es que desde siempre las mujeres han tenido que ser relegadas al hogar, a lo privado, a lo menos importante por así decirlo, mientras que los hombres están para lo público y para lo más importante. Y si bien ahora es bien visto que las mujeres trabajen y se desarrollen profesionalmente, aún se espera de ellas que puedan también cocinar, planchar, lavar, etc, en pocas palabras que no dejen su rol de amas de casa y madres abnegadas. Lamentablemente aún no hemos roto con esos paradigmas.
Puede que estas publicidades parezcan inofensivas pero en realidad hacen daño a la sociedad, reforzando los impuestos roles de género, y así la errónea idea de que el lugar de una madre es en la casa y en la cocina. Asientan también el machismo aún más en nuestra mentalidad, en una sociedad con altos índices de violencia contra la mujer, donde muchas veces esta violencia sucede porque las mujeres “no cumplen” con lo que se espera de ellas.
Entonces, si cuestionamos lo que parece normal, estas empresas, que utilizan los roles de género para vender más en el día de la madre o en el día de la mujer, podrían fácilmente cambiar su enfoque, tomando en cuenta que hay cada vez más hombres que se encargan también de las labores del hogar -que finalmente no tendría porqué ser responsabilidad de uno solo si ambos comparten la casa-.
En todo caso ¿por qué no regalar ollas a las madres en su día? Porque además de madres, aunque no lo crean también son personas con intereses propios, y por más que cocinen, laven, planchen –y en algunos casos les guste hacerlo- tienen otros gustos e intereses como cualquier persona, así que si se les hace un regalo ¿por qué no hacerlo acorde a esto como cualquiera esperaría cuando es festejada? Además recalcando que los electrodomésticos ni siquiera son de uso personal, sino familiar. De cualquier forma, quizás cuestionarnos este tipo de conductas, paradigmas e imposiciones y replantear el rol de la mujer en la familia y la sociedad para así terminar con las desigualdades en las que viven frente a los hombres, sea el mejor regalo que podamos hacerles.
Estefani Tapia es licenciada en Negocios internacionales y estudios en Ciencias políticas
Twitter: @EstefaniTapia95