Sociedad

4 de junio de 2018 09:41

Rosario Calle, el ángel de los enfermos con cáncer y sus familiares

Uno de los logros más importantes de la gestión de Calle es la construcción de la nueva unidad de Radioterapia del Hospital de Clínicas y la adquisición del acelerador lineal que estará listo en 20 meses.

Rosario Calle Rosario Calle, la representante de la Asociación de Personas y Familiares con Cáncer. Foto: ANF
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La Paz, 4 de junio (ANF).- Siempre tiene una sonrisa en su rostro, su voz dulce y tierna hace que los enfermos y familiares con cáncer se sientan en “confianza”; no dudan en acudir a ella para solicitar ayuda o hasta un abrazo, sabiendo que ese afecto será correspondido por Rosario Calle, a quien consideran su ángel de la guarda.

Calle, más conocida como “Charito”, es la representante de la Asociación de Personas y Familiares con Cáncer desde 2015. Desde esa fecha hasta ahora, no hay día que no deje de luchar por los derechos y una atención digna para los enfermos con cáncer.

Cuando conoce a un paciente de escasos recursos y en estado crítico se conmueve hasta las lágrimas y no duda en buscar ayuda para los medicamentos, sesiones y hasta cirugías. Si hay un enfermo o familiar que llega del área rural, los atiende en su idioma originario, el aimara, y así va orientando a cada paciente que alberga en su organización.

Charito relata que llegó a la unidad de Radioterapia del Hospital de Clínicas el 2015, cuando acompañaba a su papá para que reciba tratamiento oncológico, desde entonces se encariñó con cada paciente y familiar que fue conociendo y con quienes compartía las mismas penas.

“He visto el sufrimiento de mucha gente, aquí he aprendido a valorar la vida. He visto cómo esta gente lucha por un día más de vida. La gente aquí tiene muchas ganas de vivir”, señala. Dice que como representante aprendió a “amar al prójimo”.


Charito junto a varios pacientes con cáncer en la unidad de Radioterapia.

La mayoría de los días Calle siempre está atenta a las necesidades de los enfermos, incluso sacrifica feriados y fines de semana. Dice que tiene tres hijas jóvenes, dos profesionales y una universitaria.

Pese a que tiene un negocio familiar, donde atienden desde las 17:00 hasta pasada la media noche todos los días, no se pierde las reuniones con los enfermos, ya sea para organizar protestas por atención, dar seguimiento a los casos más críticos, denunciar hechos de corrupción y hasta gestionar proyectos, como la construcción de un oncológico equipado con acelerador lineal.

Esta iniciativa le costó años de trabajo y protestas, junto a los enfermos con cáncer, para que las autoridades gubernamentales tomen en cuenta la sugerencia y se haga realidad el proyecto. Hace menos de un mes, la exministra de Salud, Ariana Campero, anunció que desde julio o agosto de este año se empezará a edificar en oncológico durante 20 meses.

“Es una lucha de los pacientes y familiares, no de los médicos ni autoridades. Muchos enfermos ya no están, pero han luchado por una atención digna y en 20 meses se va hacer realidad”, dice la representante.

Una organización, una familia

Calle explica que más que una organización de enfermos y pacientes con cáncer, lidera un grupo de amigos y amigas, que se convirtieron en una familia con los mis objetivos y las mismas preocupaciones.

“Este grupo es una familia, por eso nos duele cuando no hay atención o cuando alguien muere porque no son simplemente personas, sino hermanas, hermanos”, dice.

Afirma que hay al menos 18.000 enfermos con cáncer y que la mayoría de los fallecimientos tienen “rostro de mujer”.

María de 56 años, paciente con cáncer, destaca el trabajo humanitario y desinteresado de Rosario Calle, e incluso asevera que ella cumple el rol que muchos de los hijos o familiares de enfermos abandonaron.

“Nos ayuda harto, doña Charito es como nuestro ángel. Nos avisa de las reuniones, nos llama para saber cómo estamos, nos ayuda para tener rebajas en las medicinas. Es muy buena”, dice.

Otro grupo de enfermos, que espera por atención en Radioterapia, cuando la ven llegar la abraza, la besa y le consulta cuáles son las novedades del día o simplemente espera que les aconseje y les dé ánimo para seguir adelante.

Rosario dice que conocer a los enfermos le hizo valorar la vida y amar al prójimo, por eso pide a los hijos que no abandonen a sus padres durante el tratamiento de cáncer porque puede durar años.

Reafirma que seguirá en la lucha por este sector hasta ver que se concrete la nueva unidad de radioterapia, y que los equipos sean modernos para garantizar un tratamiento adecuado para cada enfermo.

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