La Paz, 25 de septiembre (ANF).- El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), José Antonio Revilla, descalificó este martes las declaraciones que hizo la destituida jueza Patricia Pacajes para tratar de justificar su actitud en la condena del médico Jhiery Fernández por el caso del bebé Alexander sin existir pruebas suficientes en su contra.
Pacajes asumió “una actitud vergonzosa (porque primero admitió) que ella efectuó la declaración (en el audio filtrado a los medios, luego dijo) que era una opinión personal, pero que (el médico) era culpable (a pesar de) que no había demasiada prueba ¡Por favor! ¿En ese tipo de jueces podemos confiar?”, cuestionó.
Agregó que en medio de esta situación “confusa”, Pacajes se “autoincriminó” de un “modo absolutamente contradictorio, vergonzoso, aberrantemente y totalmente incoherente”.
Remarcó que los jueces, cuando tienen conocimiento de una causa, no tienen opiniones personales, como dijo Pacajes, porque sólo deben emitir “opiniones a nombre del Estado, (por tanto) este asunto es muchísimo más grave todavía”.
“Consiguientemente, el caso Pacajes probablemente sea sólo la punta de un hilo mayor que es necesario enfrentar”, alertó la autoridad judicial.
Asimismo, afirmó que ante esta situación vergonzosa, se debería pensar en separar a los jueces que tienen una actitud cuestionable. Sin embargo, “lo que estoy dando es una opinión absolutamente personal”, aclaró.
Entre tanto, el médico Fernández, condenado a 20 años de prisión, continúa encarcelado después de que esta madrugada un tribunal de La Paz le negó su pedido de libertad y Pacajes permanece internada en un psiquiátrico porque, según su defensa, intentó quitarse la vida.
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