La Paz, 22 SEP. (ANF).- El Museo Nacional de Historia Natural, dependiente de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), gestiona unos seis millones de dólares para actualizar todos sus programas de desarrollo científico y ampliar su infraestructura, de manera de contar con el primer Parque Científico de Bolivia.
El director del repositorio, el biólogo Mario Baudoin, informó que la financiación responde a un programa integral de fortalecimiento que favorece la investigación especializada en paleontología, botánica y zoología, en la perspectiva de mejorar los servicios a la comunidad.
En contacto con la agencia ANF, explicó que las condiciones en las que se desarrolla la investigación, así como la conservación de la riqueza natural del país, no son las más adecuadas y que en ese marco se concibió un programa de fortalecimiento que ahora requiere ser financiado.
“En lugar de maldecir la oscuridad es mejor encender velitas”, afirmó el científico en tono optimista.
El Museo de Historia Natural cuenta con una colección científica de fauna, flora y fósiles provenientes de todo el país, que constituye un patrimonio nacional que sobrepasa los 635.000 especímenes.
Pero Baudoin cree que estas piezas, muchas de ellas únicas, tienen que servir para intensificar las investigaciones en diversas áreas vinculadas a la biología, la ecología y la conservación ambiental.
Adicionalmente, estas colecciones anualmente van ampliándose en cantidades considerables lo que hace una necesidad urgente el contar con más y mejores espacios específicos para esta actividad.
Por otro lado, sus espacios expositivos se ven restringidos por el insuficiente espacio con el que esta entidad cuenta, siendo imposible mostrar a la población.
El Museo espera que este proyecto llegue a concretarse lo antes posible, para que los bolivianos cuenten pronto con un centro científico que estará a la altura de los grandes museos.
LA RIQUEZA NATURAL DE BOLIVIA: En octubre de 2005, el gobierno de Bolivia recuperó las piezas fósiles del primate más pequeño que habitó el continente hace 26 millones de años.
El mono, ya extinto, pesaba un kilo y sus restos fósiles son de
incalculable valor para la comunidad científica ya que son únicos en su
especie, descubierta en 1967 en la zona de Salla de la provincia Aroma del departamento de La Paz.
Estos fósiles habían salido del país sin un permiso adecuado rumbo a la Universidad de Kyoto de Japón. Al respecto, el Director del Museo de Historia Natural, Mario Baudoin, dijo que existen convenios de cooperación científica con varias universidades y museos en el mundo y que se hacen intercambios pero con los permisos adecuados.
Aclaró que el tema “es más delicado”, precisamente cuando se tratan de especies únicas como es el caso de este pequeño primate y otras piezas de incalculable valor científico que se encuentran en el repositorio, ubicado en la zona sur de La Paz.
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