El país sigue presentando los índices más altos de América Latina y el Caribe, con una tasa de 160 mujeres muertas por cada cien mil nacidos vivos. El bono Juana Azurduy aumentó los controles, pero las cifras de mortalidad siguen altas. Te invitamos a recorrer este especial sobre uno de los problemas sociales más sensibles de Bolivia.
Todavía existen más sombras que luces en torno a la mortalidad materna adolescente, pero todo muestra que se trata de una tragedia que está cobrando muchas víctimas y cada vez a más temprana edad.
El Ministerio de Salud ha incluido en el Estudio de Mortalidad Materna de 2011 las causas externas por las que mueren las mujeres durante el embarazo, entre ellas, empiezan a aparecer el asesinato y el suicidio.
La mayor cantidad de las muertes maternas ocurren en el área rural. De esas, casi la mitad ocurre en los domicilios, lo que indica que las mujeres aún no pueden llegar a los centros de salud.
El Estado Plurinacional está como Guatemala y Perú en 1990. En Bolivia morían 160 madres por cada cien mil nacidos vivos en 2011, mientras que en Uruguay, el país mejor ubicado, sólo mueren 15 mujeres por cada cien mil nacidos vivos.
Es imposible estimar cuántas mujeres muertas en el proceso del embarazo, el parto y el puerperio no figuran en los registros oficiales porque nunca llegaron a un hospital o, si lo hicieron, se cometieron omisiones en la certificación y codificación de las causas de su defunción.
ANF calificó, ante el Fondo Spotlight de la Fundación para el Periodismo, para llevar adelante esta investigación que ahora ponemos a disposición del público.
El país enfrenta una de sus crisis sociales más profundas entre el pedido de renuncia del presidente por parte de sectores que se niegan ir al diálogo para resolver el conflicto que ya superó el mes.
La Paz vive un cerco inhumano. Hace más de tres semanas los bloqueos asfixian a este departamento con el desabastecimiento de alimentos, de medicamentos, no hay libre tránsito. El daño es económico y social. Mientras la democracia está bajo presión.
Pese a los esfuerzos, la Bolivia próspera no logra frenar la muerte de sus madres
El país sigue presentando los índices más altos de América Latina y el Caribe, con una tasa de 160 mujeres muertas por cada cien mil nacidos vivos. El bono Juana Azurduy aumentó los controles, pero las cifras de mortalidad siguen altas. Te invitamos a recorrer este especial sobre uno de los problemas sociales más sensibles de Bolivia.
Cada vez más niñas adolescentes se embarazan y mueren, pero no cuentan en las estadísticas
Todavía existen más sombras que luces en torno a la mortalidad materna adolescente, pero todo muestra que se trata de una tragedia que está cobrando muchas víctimas y cada vez a más temprana edad.
Asesinato y suicidio son las causas ocultas de la mortalidad de la mujer
El Ministerio de Salud ha incluido en el Estudio de Mortalidad Materna de 2011 las causas externas por las que mueren las mujeres durante el embarazo, entre ellas, empiezan a aparecer el asesinato y el suicidio.
En el área rural, las mujeres mueren por falta de ambulancias, caminos y agua
La mayor cantidad de las muertes maternas ocurren en el área rural. De esas, casi la mitad ocurre en los domicilios, lo que indica que las mujeres aún no pueden llegar a los centros de salud.
Bolivia sigue siendo el segundo país con más mortalidad materna en Latinoamérica
El Estado Plurinacional está como Guatemala y Perú en 1990. En Bolivia morían 160 madres por cada cien mil nacidos vivos en 2011, mientras que en Uruguay, el país mejor ubicado, sólo mueren 15 mujeres por cada cien mil nacidos vivos.
Muchas muertes maternas se ocultan bajo tierra en cementerios clandestinos
Es imposible estimar cuántas mujeres muertas en el proceso del embarazo, el parto y el puerperio no figuran en los registros oficiales porque nunca llegaron a un hospital o, si lo hicieron, se cometieron omisiones en la certificación y codificación de las causas de su defunción.
Especial ANF y FPP// Mortalidad materna en Bolivia, más allá de las cifras
ANF calificó, ante el Fondo Spotlight de la Fundación para el Periodismo, para llevar adelante esta investigación que ahora ponemos a disposición del público.