Opinión

31 de mayo de 2019 09:36

Almagro y Morales serán sinónimos de recular


Creía que el apelativo “rotos” tildaba a migrantes chilenos en tierras que luego serían mutiladas del Litoral boliviano. Sin embargo, fuentes históricas describen como “rotos” a las huestes haraposas de Diego de Almagro luego de su reculada en 1537 de  territorios pobretones de oro que después sería Chile. Asumiendo que tal vez hay parentesco entre Diego y Luis, la reculada del capo de la OEA no fue la primera.
           
Me refiero, por supuesto, al cambio de sonsonete de Luis Almagro respecto a si la reelección de Evo Morales es un derecho humano. El “derecho humano” fue una de las mentiras de Evo para justificar su media vuelta, primero de respetar el Referendo del 21 de Febrero de 2016 e irse a su chaco con una menor de edad (algo ilegal que se llama pederastia); luego argüir sofismas e inventar argucias legales para prorrogarse indefinidamente.   
           
Hay algo en común entre los dos Almagro. El conquistador reculó y retornó al Perú a intentar defenestrar a Francisco Pizarro. El prorroguista de la OEA reculó de su reacción inicial a la reelección de Evo, incluso solicitando “un análisis de derecho comparado” de la Comisión de Venecia, que decretó que no era derecho humano del pobrecillo indígena, ni de nadie. Tal vez empecinado en su propia reelección en la OEA, no por el dulzor de una mandarina que le invitaron (que quizá no era chapareña, sino cruceña), concluyó que discriminarían si Evo no participase. ¿Y que de “tuitear” en 2017 que Evo debería respetar la decisión popular que dijo NO a su reelección? Entonces declaró que “Ningún juez puede levantar el dictamen del único soberano: el pueblo”.
           
En Argentina, reculó en el papo del “derecho humano”. Lamentó que en Bolivia le echaran en cara que su interés personal fuese la reelección en la OEA, que su visita a la republiqueta cocalera avaló al narcotráfico, que lamentó que usasen la bipolaridad para criticarle, siendo término psicológico que merece respeto. Una guirnalda de hojas de coca no huele como una de rosas; bastaba telefonear a la Unidad de Control de Drogas de la ONU en Viena para informarse de la hoja de coca en Bolivia, de las diferencias entre coca yungueña y chapareña vis-a-vis acullico legal y cocaína ilegal. ¡Vamos  Luis!, a mí me tildan de bipolar por ser un viejo cascarrabias, pero no reculo ni rasgo vestiduras como fariseo porque sean irrespetuosas, menos de la psicología.                                     
             
Aunque Evo Morales y Luis Almagro no ostenten el mismo apellido, los une como a siameses el ansia de continuar en sus respectivos tronos, al extremo de incumplir afirmaciones previas y recular en sus palabras de personas de bien. El uno no titubea en pasearse por sus dominios cocaleros con el que otrora fuera su enemigo; el otro pela los dientes en sonrisas politiqueras en el Chapare, quizá por asegurar votos de Bolivia y países del menguante Foro de Sao Paulo para reelegirse en Washington.   
           
El tema no mereció fallos burocráticos favorables de reparticiones de la OEA, que tal vez no se atrevieron a ir en contra de su jefazo, el Secretario General. Sin embargo, la Fundación Human Rights (Derechos Humanos en español), afirmó que la actitud de Almagro respaldando la reelección de Evo viola la Carta Democrática Interamericana, al igual que la dictadura de Nicolás Maduro que hambrea a su pueblo, pero que según su compinche boliviano ¡ha ganado 3 elecciones en su país! 
           
Quizá la sinuosidad es atributo de los politiqueros. Los verdaderos políticos practican el noble quehacer de gobernar en bien de su pueblo, que está lejos de la politiquería que define a demagogos y populistas. En Evo Morales y Luis Almagro se exhibió en recular de palabras y promesas previas; inclusive connotados analistas desnudaron 3 contradicciones en los dichos de Almagro: ¿cuántas habrán en los de su hermano siamés?
           
Todo sea para ganar elecciones por ceca o por meca. En Bolivia, aparte de montar el caballo del Corregidor utilizando sin asco las ventajas que ofrece el abuso del poder, Evo cuenta con el apoyo incondicional de gente ciega o ignorante que puebla barriadas suburbanas, incluso de loteos ilegales. Fuerzan a niveles irrealizables los servicios urbanos. Repetirán el voto masista al volver a sus aldeas. Las elecciones de octubre calcarán la escisión entre urbano y rural. Aparte de las ánforas llenas de la papeleta oficialista, porque los opositores ni pudieron ingresar a sus poblados a hacer campaña.

Al apoyo de uniformados corruptos, Evo cuenta además con ventajas que ni Maduro tiene en Venezuela: el apoyo de Luis Almagro. Los vocales del Poder Judicial son pongos del Gobierno, cosa reiterada con otro dictamen del Tribunal Supremo Electoral aceptando la difusión de actos de Evo durante el periodo electoral.         
           
¿Será que en las espaldas bolivianas se pueden sembrar nabos?

Winston Estremadoiro

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