Opinión

16 de octubre de 2017 10:18

Visita de los Obispos al Papa Francisco en Roma


La Secretaría General de Conferencia Episcopal Boliviana ha publicado el 9 de octubre de 2017 bajo el nombre de “Tiempo de gracia e importantes desafíos” un comunicado sobre la reciente visita de los Obispos al Papa Francisco que por su importancia lo reproducimos y comentamos.

La Iglesia Católica en Bolivia experimenta momentos de gracia y también de importantes desafíos a los que los Obispos responden con valentía, esperanza, alegría y fidelidad evangélicas. El 18 de septiembre de este año 2017 estuvieron en Roma con el Papa Francisco en la visita quinquenal. Allí Francisco les dirigió unas palabras de aliento para que sigan adelante con la misión pastoral.

En primer lugar les aconsejó estar cerca del pueblo, ya que la evangelización se hace cuerpo a cuerpo con la gente a la que atendemos, incluso saliendo fuera de los templos a buscar a loa alejados.

El Papa advirtió a los Obispos que deben estar vigilantes para que en Bolivia no penetre la ideología de género que incluye la legalización del aborto. Hay poderosas instituciones que emplean sus influencias para despenalizar y legalizar el aborto y destruir el matrimonio. Amenazan que si en Bolivia no se implanta el aborto y la ideología de género el país no recibe ayuda financiera. Preocupa cómo van avanzando esta ideología que es signo de un colonialismo cultural.

El Papa también se refirió al tema de la corrupción tan generalizada en América Latina incluso en altas esferas gubernamentales. Refiriéndose a la defensa de la tierra, Francisco habló de la inconsciencia mundial en la que estamos viviendo. A quienes tienen el control financiero no les importa destruir el medio ambiente y empeñar el futuro. Olvidan que no cuidar la naturaleza es un suicidio colectivo. Dios perdona, nosotros algunas veces, pero la naturaleza nunca perdona, aseguró.

Conocedor del problema de la coca-cocaína, el Papa se refirió al tema de la drogadicción aconsejando las medidas de prevención y educación. Es más difícil prevenir que curar, recordó.

Respecto a las iglesias paralelas, Francisco insistió en que hay que hablar claro. No son verdaderas iglesias, sino sectas. En éste y otros temas similares el Papa reafirmó su confianza en los Obispos, subrayando que es la Conferencia Episcopal quien debe proporcionar orientaciones concretas, actuando siempre en comunión.

También recomendó simplificar los procesos de las causas de nulidad matrimonial. Llamó a los Obispos a dedicarse a este servicio como nuevo ministerio pastoral.

Respecto al descenso de vocaciones, el Papa animó a la CEB a revisar su plan de Pastoral Vocacional. Insistió en que hay vocaciones, pero hay que fomentarlas. El celibato es un don que Dios dio a su Iglesia. Sería un suicidio no valorar ese don.
El Papa animó a los Obispos a cuidar los tiempos de oración y sus homilías. Sobre estas últimas insistió en que deben ser anuncio y no simplemente una explicación académica.

Los Obispos de Bolivia, por su parte, le comunicaron al Papa que en julio de 2018 se celebrará en Santa Cruz de la Sierra el V Congreso Americano Misionero con la participación de representantes de todo el continente americano. El Papa se refirió a la misionalidad como esencia de la Iglesia que debe salir a evangelizar y no quedarse dentro de sus propios templos.

Los Obispos fueron también a la Congregación para la Causa de los Santos y recabaron información sobre los dos procesos pendientes. La Beata Nazaria Ignacia ya tiene adelantado el estudio sobre una presunta curación milagrosa sucedida en Cochabamba. El Santo Padre expresó que conoce bien la obra de la Beata Nazaria Ignacia desde que era Arzobispo de Buenos Aires y comprometió sus buenos oficios para lograr su próxima canonización. Sobre el proceso de la beatificación de la Venerable Virginia Blanco el Arzobispo de Cochabamba, Mons. Oscar Aparicio, comunica que la mencionada congregación va a iniciar pronto el estudio de una curación presuntamente milagrosa y confía que llegará a buen término.

El Papa aseguró que no se olvida de Bolivia. Llamó a no tener miedo y a conservar la fe. Concluyó ratificando su confianza en los Obispos y bendiciéndoles. A los jóvenes les pidió que no se jubilen antes de tiempo y que sigan aportando con sus ideales.

Por Miguel Manzanera, S.J.

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