Opinión

28 de diciembre de 2020 15:15

¡Feliz Navidad!

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En la audiencia general en Roma el 23 de diciembre d 2020 el Papa Francisco hizo unas reflexiones refiriéndose a la gran fiesta de la Navidad para “vivir mejor el nacimiento del Señor”. Como suele hacer cada miércoles el Papa pronunció en italiano y en español una bella alocución que luego fue traducida en distintos idiomas. Aquí hacemos un resumen de su alocución.

Tal como hizo el Ángel del Señor también nosotros debemos predicar el nacimiento de Jesús, imitando a los pastores, quienes alertados por el Ángel, fueron a la gruta donde la Virgen María había dado a luz al Salvador del mundo. Dejando protegidos sus rebaños de ovejas, los pastores se caminaron para ver al recién nacido, ofrecerle sus regalos y recibir sus bendiciones.

Actualmente la Navidad ha pasado a ser una fiesta universal que tiene un particular encanto. Especialmente los cristianos debemos revivir ese acontecimiento que cambió el sentido de la historia, llenando de un “encanto” el “hecho clave que no puede ser confundido con lo que es banal y efímero” y que también perciben “los que no tienen fe”.

Por eso hay que evitar que la navidad sea una “fiesta sentimental, consumista, llena de regalos, pero vacía de fe”. Tenemos que dejar la “mentalidad mundana, incapaz de entender que la verdad fundamental de nuestra fe es el misterio de Dios que se hizo hombre, en todo igual a nosotros, menos en el pecado”.

Por eso el Papa nos invita a contemplar el drama del mundo, en el que muchas personas sufren heridas por el pecado y buscan misericordia y salvación. Pero sobre todo hay que agradecer la bondad de Dios que vino a nuestro encuentro, para hacernos participar de su amistad y de su vida.

Especialmente en este tiempo en el que vivimos con sufrimiento por causa de la pandemia, sintamos la presencia de Dios en el niño recién nacido en Belén, indefenso, humilde y pobre, que nos libera del sentido de fracaso, de impotencia y de pesimismo que llevamos dentro. La Divina Rúaj (Espíritu) nos descubre el verdadero significado de la existencia humana y de la historia, donde Jesús se revela como luz que disipa las tinieblas y nos abre un horizonte de alegría y de esperanza.

Por su parte la Conferencia Episcopal Boliviana, el 21 de diciembre de 2020, publicó un mensaje con el título “En medio de las tinieblas brilló una gran luz”. “La luz verdadera que alumbra a toda la humanidad vino a este mundo”. Resumimos el mensaje

Los Obispos veneran el nacimiento de quien proviene la Luz que ilumina a la humanidad en medio de este tiempo de sufrimiento y de temor por la pandemia que vivimos, experimentando la enfermedad y la muerte.  Pero también en este tiempo de emergencia hemos vivido muchos gestos de solidaridad, de esfuerzo y de lucha para salir adelante todos.

Felicitamos y animamos a quienes nos dieron ejemplo de entrega y profesionalidad, especialmente al personal sanitario. Oramos para que Dios acoja a los fallecidos por la pandemia y aumente nuestra esperanza de participar juntos con ellos en la gloria del cielo.

Cristo, cuyo nacimiento celebramos en la Navidad, nos llene de sentido y haga realidad nuestros esfuerzos por construir familias en paz y un país con justicia. Que seamos capaces de reconciliarnos en las familias y en el país, de dejar atrás actitudes de revancha y mirar adelante, al futuro, con deseos de paz y buscando el bien común.

Va a nacer quien nos motiva a construir un país en unidad y con paz. Él nos llama a reconciliarnos entre todos. El que une a todas las culturas y regiones de Bolivia. Que la construcción de la fraternidad, a la que nos invita el Papa Francisco en su reciente Encíclica “Hermanos todos”, motive nuestros esfuerzos en la construcción de nuestro país.

Los Obispos terminan deseándonos una Feliz Navidad y un bendecido Año Nuevo 2021 en el que superemos nuestras limitaciones, con las ayudas de Dios, de su Hijo Jesucristo, de su Santísima Madre, la Virgen María, y también de San José, a quien el Papa ha consagrado este nuevo año2021 para recordar y seguir su ejemplo.

Miguel Manzanera, S.J.

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