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Opinión

29 de julio de 2020 19:19

A 199 años de independencia ¡Contigo Perú!

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Este 28 de julio la República del Perú estará a un año de la celebración de su bicentenario. Como es sabido, las fiestas patrias movilizan a un sin fin de ciudadanos y ciudadanas, ya sea para participar de los agasajos o para avistar la parada militar. No obstante, este año quedan suspendidos todos los actos públicos. Tanto Perú y Bolivia se han visto seriamente afectados por los efectos de la pandemia, pero es acaso ¿lo único que nos afecta como naciones vecinas?

Bolivia y Perú tienen una larga trayectoria de integración, a lo largo de los años han logrado la firma de tratados en el ámbito económico, de la infraestructura, el medio ambiente, la preservación del patrimonio histórico y la defensa. Ambos países junto con Colombia y Ecuador son parte de la Comunidad Andina, uno de los bloques de integración regional más antiguos de la región. El 2019 estos lazos se afianzaron en el Encuentro Presidencial Bolivia-Perú V Gabinete Binacional, este espacio permitió lograr un total de doce acuerdos y noventa y dos compromisos bilaterales establecidos mediante la Declaración de Ilo.

En materia de medio ambiente uno de los compromisos más destacables y en los que se han desplegado grandes esfuerzos por parte del Perú ha sido la voluntad de preservar los recursos hídricos a través de la descontaminación de la cuenca del Lago Titicaca. En junio del 2019, la República del Perú informaba que prevé la construcción de diez plantas de tratamiento de aguas residuales en la región de Puno. Así como señaló que se encontraba implementando el programa de Perú Limpio en poblaciones circundantes al lago, con el fin de incentivar la cultura del reciclaje.

La cooperación técnica y científica en las cuencas trasfronterizas de Bolivia y Perú es de larga data, ya desde 1996 se vislumbraban proyectos para acabar con la contaminación del Lago Titicaca y mejorar la gestión del agua en el Río Desaguadero, Lago Poopó y Salar de Coipasa. Sin embargo, el avance en el manejo y protección de los recursos hídricos ha sido lento y la contaminación ha puesto en riesgo a varias especies de animales.

La contaminación a causa de los residuos industriales y domésticos ha puesto en peligro a una de las ranas acuáticas más grandes del mundo. El 2016, la rana gigante del Lago Titicaca fue incluida en la Lista Roja de Especies Amenazadas. Su población se ha visto seriamente afectada, siendo así, que en los último quince años el número de ranas gigantes se ha reducido en un ochenta por ciento. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza esta especie se encuentra en peligro grave de extinción. Al ser una especie endémica del Lago Titicaca, su extinción significaría una gran perdida para Perú y Bolivia.

Este animal no solo se ve amenazada por la toxicidad de la basura, sino que también es usado para fines gastronómicos. Tanto en Bolivia como en Perú estas ranas son utilizadas en licuados, por los efectos curativos que se les atribuye. La contaminación del Lago Titicaca se ha vuelto en un problema transfronterizo, que ha tenido un impacto negativo sobre la salud de los habitantes, los animales y las actividades comerciales como el turismo.

El Lago Titicaca está rodeado por 46 localidades, treinta de estas realizan algún tipo de tratamiento a sus aguas residuales. Mientras que dieciséis localidades no realizan ningún tipo de tratamiento a sus aguas hervidas. Se calcula que más de un millón de habitantes de la región hecha sus aguas de desagüe en las vertientes del lago. A esto se suma los desechos tóxicos provenientes de la industria y la minería ilegal. Si bien, se han dado grandes avances, aún no se ha podido eliminar la basura y la contaminación en las playas, en las que se puede encontrar desde desechos de pañales hasta residuos de mercurio. Esta situación ha despertado la preocupación por parte del Ministerio del Ambiente del Perú y ha ocasionado que en febrero de este año se ponga en marcha el Plan de Acción para la Prevención y Recuperación Ambiental de la Cuenca del Lago Titicaca que durará hasta el año 2024. Las acciones que se establecen en este documento son un gran impulso para seguir tomando medidas en favor de las poblaciones, la flora y la fauna. En este sentido, fortalecer la acción conjunta de Bolivia y Perú es determinante para reducir los niveles de contaminación, que a la fecha han ocasionado la muerte de una gran cantidad de pesces, aves y anfibios.

Lorena Choque Flores es politóloga y maestranda en Diplomacia y Relaciones Internacionales de la Academia Diplomática Plurinacional de Bolivia. 

Twitter: @LorenaWendyCh

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