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Opinión

16 de julio de 2018 09:00

El TSE y el proyecto de Ley de Organizaciones Políticas

ESCRITORIO 1

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) intenta hacer aprobar en la Asamblea Legislativa Nacional el Proyecto de Ley De Organizaciones Políticas en Bolivia. El debate de este proyecto en todos sus artículos será tratado en las próximas semanas.

Sin embargo, el debatir, discutir y analizar el mencionado proyecto de Ley no tiene razón de ser mientras el TSE no se pronuncie respecto a la autorización del Tribunal Constitucional Plurinacional respecto a la re postulación del Presidente Evo Morales en las próximas Elecciones del 2019 como un cuarto mandato presidencial, vulnerando los resultados del Referéndum Revocatorio del 21 de Febrero,

El anterior 21 De Febrero del 2016, los bolivianos acudieron a las urnas para aprobar o rechazar la modificación del art. 168 de la Constitución Política del Estado que establece claramente el periodo de mandato del Presidente, en las mismas y como es de conocimiento público el resultado fue mayoritario negando esta posibilidad al actual Presidente.

Ahora bien, la aprobación de esta Ley no es más que una trampa política para habilitar al Presidente Morales en las próximas elecciones del 2019 y el riesgo que en las futuras elecciones del 2024 pueda acceder nuevamente a una postulación,  porque en  uno de sus artículos respecto a la elección del  binomio presidencial establece claramente que serán elegidos cuatro meses antes de la convocatoria del 2024 por su militancia y será vinculante de carácter obligatorio su inscripción en el TSE.

El Referendum del 21F fue de carácter vinculante y los Resultados de la consulta popular tendrían que tener  vigencia inmediata, obligatoria y deberían ser ejecutados por las autoridades e instancias competentes, quienes serán responsables de su ejecución, en este caso el TSE; ¿por qué hasta ahora no se pronuncia y paralelamente a su silencio presenta este proyecto de Ley?

El “Bolivia dijo NO” ha cobrado vigencia y se escucha en varios lugares de nuestro país, se ha convertido en la pesadilla del Presidente y de su seguridad que hace lo posible porque no exista gente en sus presentaciones públicas, las redes sociales han jugado un papel protagónico  y existe conciencia en los bolivianos de que debe ser respetada la Constitución, pero lamentablemente no tiene el eco legal ni legitimo para poder revocar la resolución del TCP (que avala la repostulación del presidente).

¿Cuál es entonces el camino ante el atropello de querer acceder a un cuarto mandato presidencial? 

No  queda otra que la movilización en la calle de manera pacífica pidiendo únicamente la libertad, el resguardo a la democracia y el respeto al voto soberano del pueblo en el 21F; este es el tiempo y el momento que se debe empezar a exigir nuestros derechos porque el problema no radica en la aprobación o rechazo al presidente Morales, sino básicamente en que este país tiene una CPE desde el 2009, redactada y aprobada por los mismos asambleístas del MAS en su mayoría y deberían ser los primeros en cumplirla.

El art. 168 se encuentra plenamente vigente y debe ser respetado. El silencio nos hará cómplices el día de mañana de esta impostura, aquí se está jugando la democracia y el destino de nuestro país. Hagamos fuerza, miles de bolivianos han muerto luchando por la democracia eliminando la dictadura, no permitamos que se apruebe ninguna Ley de Organizaciones Políticas mientras no se resuelva y aclare el referéndum del 21F.

Bolivia libre y democrática. Bolivia dijo No.