Opinión

12 de marzo de 2019 17:42

Análisis de las principales variables económicas de Bolivia


ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES VARIABLES ECONÓMICAS DE BOLIVIA 2006-2018 Y 1º BIMESTRE 2019

I. LA INFLACIÓN EN BOLIVIA

La evolución de la tasa de inflación durante el período 2006 al 2018 van de un mínimo de 1,51 por ciento el 2018, a un máximo de 14;0 por ciento el 2008, que durante los trece años registró un promedio de 4,43 por ciento (ver gráfico 1).

Durante los meses de enero y febrero del 2019 se registraron tasas de inflación bajas siendo 0,22 por ciento y -0,15 por ciento respectivamente, que acumulado en el primer bimestre fue de 0,07 por ciento.

Según fundamentos y principios económicos se tiene que buscar mantener una tasa de inflación baja que beneficia a todos los agentes económicos principalmente a los consumidores, porque disminuye sustantivamente el impuesto inflacionario a los tenedores de saldos monetarios en moneda nacional y además se mantiene una tasa de interés nominal baja, para que también los empresarios se beneficien accediendo a líneas de crédito bancario con tasas de interés real  atractivas para realizar emprendimientos nuevos.  Sin embargo, si la tendencia es hacia una baja continua se corre el riesgo de que la economía pueda caer en una recesión con efectos desfavorables para todos los agentes económicos. 

GRÁFICO 1 TASA DE INFLACIÓN ANUAL (%) 2006-2019


II. EL CRECIMIENTO ECONÓMICO

A partir del 2006 rige el Modelo de Economía Social Comunitaria Productiva (MESCP) en nuestro país, que se caracteriza con un predominio y mayor protagonismo del Estado en la economía boliviana, en todas las actividades, mediante la expansión del gasto público con financiamiento de: desahorro público, del Banco Central y endeudamiento público interno y externo, razón por la cual se concluye que si al Estado le va bien en la economía también le iría bien al sector privado, sin embargo, es un modelo no sostenible y vulnerable por las restricciones de las fuentes de financiamiento cuyas cuantías son finitas.

La desaceleración económica, ralentización del crecimiento económico, o enfriamiento económico de Bolivia comenzó el 2014 por la caída de los precios internacionales de las materias primas que se exporta y afectó directamente: el flujo de ingresos de divisas, la acumulación de las reservas internacionales netas del BCB. los depósitos bancarios, recaudación de impuestos, déficit de balanza comercial, déficit fiscal y cambio de expectativas de los agentes económicos que viene acentuándose aún más.  Por lo tanto, la causa es la caída de la demanda externa y siendo nuestra economía pequeña y abierta al mundo internaliza todos los efectos desfavorables.   

Aun el crecimiento económico es aceptable y vulnerable su sostenibilidad por su elevada dependencia de la exportación del gas a dos mercados con contratos y con fechas de vencimiento en los próximos años.

La administración gubernamental continuó con la política fiscal expansiva  incrementando la inversión pública para mantener la tasa de crecimiento económico de la época de bonanza económica, pero utilizando fuentes de financiamiento no genuinas y mediante política monetaria utilizando operaciones de mercado abierto retiro liquidez del sector privado con la finalidad de controlar la cantidad de dinero en circulación para atenuar presiones inflacionarias. 

GRÁFICO 2 TASA DE CRECIMIENTO DEL PIB ANUAL (%) 2006-2019


III. EL DEPARTAMENTO QUE REGISTRA UNA MAYOR INFLACIÓN

El departamento de Tarija durante el año 2017 registró una tasa de inflación elevada de dos dígitos de 11,7 por ciento con relación al resto de los departamentos, por el desplazamiento de la demanda de bienes y servicios y adicionalmente por los efectos económicos transmitidos de la crisis y políticas de ajuste realizados por autoridades argentinas en el país vecino (ver gráfico 3)

GRÁFICO 3 TASA DE INFLACIÓN POR DEPARTAMENTO ANUAL (%) 2007


IV. TENDENCIA DE LAS VARIABLES ECONÓMICAS

La tasa de crecimiento económico y la tasa de inflación comenzó a declinar al finalizar el 2º período presidencial del Sr. Morales y continuó en el 3º, a pesar de las políticas expansivas de gasto fiscal apostando a la inversión pública como medida anti cíclica, para suavizar el shock externo adverso que afectó a nuestra balanza de pagos, balance fiscal, reservas internacionales y sus efectos diseminados en toda nuestra economía; además afectando la confianza y credibilidad de los agentes económicos (ver cuadro 1).

De una gestión de abundancia de recursos públicos ingresamos a una gestión de escasez de recursos públicos que paulatinamente se viene ajustando afectando a todos los sectores económicos, sin excepción, en diversas magnitudes, que varían según el grado de vinculación (acoplamiento) de las empresas privadas con el Estado. 

En estas circunstancias se recomienda que las empresas se ajusten como lo vinieron haciendo hasta el momento, de transitar de un período de bonanza a una de desaceleración económica hacia adelante.

Durante el período 2003-2013 las empresas privadas reinvirtieron sus utilidades en sus empresas, lo que les permitió lograr utilidades elevadas y posteriormente 2014-2018 ajustaron sus costos para evitar que su costo variable medio supere el precio de su producto, y lo consiguieron. Tienen que continuar ajustando sus costos, mejorar su productividad y ser creativos, para mejorar la competitividad y ventaja respecto a las empresas extranjeras. 

Con relación al balance fiscal que también cambio de tendencia de superávit fiscal hasta el 2013 a déficit fiscal, y que viene aumentando peligrosamente desde el año 2014.

CUADRO 1 PRINCIPALES VARIABLES MACROECONOMICAS DE BOLIVIA


V. PROBLEMA ECONÓMICO DE RIESGO
 
El principal problema económico de riesgo son las fuentes de financiamiento a los desequilibrios fiscales mediante créditos del Banco Central de Bolivia y endeudamiento externo e interno, que tiene que analizarse y revisarse cuidadosamente, para evitar ingresar en el sendero de expectativas inflacionarias al alza en el mediano y largo plazo y retornar a la hiperinflación de nuestro país en el siglo XX, año 1985.

El agente económico “Gobierno” depende exclusivamente de los ingresos que generan genuinamente los consumidores y empresarios, por medio de los impuestos, y cuando recurre al endeudamiento público esto significa que a futuro para honrar sus obligaciones del capital y el pago de los intereses buscará la elevación de los impuestos al sector privado y/o emisión de dinero inorgánico que directamente presionará los precios e incrementará la tasa de inflación.

VI. ACTUALES POLÍTICAS PUBLICAS DE CONTENCIÓN DE LA INFLACIÓN

En el Modelo de Economía Social Comunitaria Productiva (MESCP) el MEFP fijó como prioridad controlar los precios de los productos que componen el Índice de Precios al Consumidor (IPC) mediante mecanismos no de mercado sino a través de: cuotas de exportación, Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (EMAPA), INSUMOS BOLIVIA, diferimiento temporal del arancel, ferias del Precio y Peso justo y otros. 

También las políticas fiscales, monetarias y cambiaria se utilizaron para preservar la estabilidad de precios, pero funciona, mientras se cuente con fuentes de financiamiento sin restricciones, y la realidad es otra porque la cuantía de: desahorro público, crédito del Banco Central de Bolivia, crédito interno y externo, su cuantía es finita y con riesgo de generar expectativas de inflación.

La administración gubernamental tiene que predicar y practicar el respeto a las leyes y reglas, para mantener la confianza y credibilidad en el sistema por parte de los agentes económicos, consumidores y empresarios que es lo más importante para la toma de decisiones económicas y no económicas en cada instante del tiempo.   

No menos importante es una Alianza Público-Privada, para la inversión que se inició y debe continuar, respeto a la propiedad privada, justicia, institucionalidad, meritocracia, libertad individual, la generación de empleo, nuevas actividades empresariales en todos los sectores económicos que contribuiría a un mayor crecimiento económico de nuestro país; establecer un clima amigable y de incentivos para atraer a la Inversión Extranjera Directa (IED) que beneficie a nuestro país desde la transferencia de conocimiento, tecnología, formación de capital humano boliviano hacia la economía digital. 

Establecer una gestión de política fiscal en un contexto de escasez de recursos públicos asignando gasto con recursos genuinos (impuestos) destinado a una administración de gestión por resultados y estricta disciplina fiscal, gasto público de calidad y disminución del tamaño del Estado.

Germán Molina Diaz es economista, miembro de número de la Academia Boliviana de Ciencias Económicas y docente en la UCB

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