Opinión

8 de diciembre de 2022 08:50

Efectos de la implementación de los cercos en territorios del altiplano


La construcción e implementación de cercos en el altiplano en especial en territorios de crianza y manejo del ganado camélido, sin duda tiene efectos positivos para el desarrollo agropecuario y el fortalecimiento del aparato productivo local y algunos negativos desde el punto de vista social y económico que han generado muchos conflictos y problemas entre comunarios y comunidades pese que el objetivo de estos cercos es otro.

Desde el punto de vista agropecuario, la construcción de cercos es muy útil para la conservación de praderas nativas; también brinda protección para su recuperación, de esta forma se puede asegurar el alimento del ganado (camélido). También cumplen la función de brindar protección al ganado contra los animales silvestres que cazan el ganado (zorros, pumas y gatos), también delimita terrenos de cultivos y ayuda a la actividad de pastoreo de los ganados. Desde el punto de vista social la implementación de los cercos disminuye la carga de trabajo en el tiempo de las mujeres y hombres en el pastoreo del ganado camélido y ovino, las familias dejan su ganado en los cercos y realizan otras actividades sociales, económicas e incluso culturales y festivas.

La implementación de los cercos perimetrales en las praderas nativas es una actividad importante para la conservación de praderas nativas; para poder iniciar su implantación deben previamente identificarse, para lo cual se toman algunos criterios como, por ejemplo: cercos para área de reserva de los pastizales en la sayaña; cercos para la rotación de pastoreo y lugares de delimitación entre vecinos (colindantes). Los cercos de alambre están destinados a la reserva de las praderas nativas; en la época húmeda, entre los meses de enero a abril, este cerco estará disponible principalmente para vientres y crías del ganado.

Sin duda el gobierno central a través de diferentes proyectos y programas productivos, además amparados en el marco legal han implementado proyectos agropecuarios en el área rural, a través de varios programas estatales como el de PROCAMELIDOS y en algunos casos también apoyados por ONGs. Pero también existe desconocimiento y falta de información en muchos productores y asociaciones que están impulsando el desarrollo económico local en sus territorios.

En general, la implementación de proyectos productivos ha sido considerada como infraestructuras que representan un beneficio económico y productivo para el área rural y mejoran la calidad de vida de los habitantes, por lo tanto, se constituyen en un elemento importante de desarrollo. Sin embargo, la implementación de cercos, al igual que todas las infraestructuras y actividades humanas, causa efectos positivos, pero también negativos sobre los territorios y el medio ambiente, cuya identificación y evaluación frecuente es importante con el fin de diseñar y ajustar estrategias que eviten, mitiguen y compensen estos efectos.

Los efectos negativos más significativos de estos cercos, pueden citarse en los siguientes: Fragmentación de ecosistemas, dispersión de especies exóticas y disminución de las poblaciones de especies de flora y fauna nativa (por ejemplo ya no se ven zorros, vicuñas o suris donde hay cercos), algunos caminos antiguos ya son cortados por los cercos, pozos y vertientes de agua antiguos en donde se beneficiaban varias familias (de uso colectivo) y el mismo ganado ahora están con cercos y solo se beneficia la familia propietaria, también se generan conflictos de límites territoriales entre familias y comunidades, además que ya existe discontinuidad territorial en algunos territorios, que provocan incluso violencia y problemas que llegan a las diferentes jurisdicciones de la justicia para la resolución de conflictos, también hay incremento en la migración de familias a otras comunidades y otros territorios para buscar zonas de pastoreo y agua disponible sobre todo en épocas secas, también hay un incremento económico en los alquileres de terrenos para pastoreo (una visión y practica más económica y por tanto capitalista).También la redistribución (reempadronamiento de sayañeros) de tierras a otros miembros de las familias que no viven en las comunidades pero son parte de los Territorios Indígena Originario Campesinos (TIOC) antes conocidos como Tierras Comunitarias de Origen (TCOs), que están más en al altiplano central y sur en su mayoría. Otro problema negativo es el aumento en el tiempo de traslado de los productos agrícolas y pecuarios para las ferias locales y regionales, en donde se cortan los caminos antiguos y los productores tienen que abrir nuevos caminos que evidentemente son más largos para trasladar los diferentes productos y animales para la venta y comercialización en los mercados rurales. También la apertura de frentes de colonización es un impacto indirecto que puede generar en el mediano y largo plazo, la reconversión en el uso del suelo, la destrucción de hábitats naturales y la reducción de la biodiversidad.

Si bien la implementación de los cercos ayuda y fortalece el desarrollo agropecuario, sin embargo, tienen efectos más negativos en el ámbito social y económico que modifica algunas estructuras y esquemas socioculturales antiguos (minka, sataka, ayni, etc.) que coadyuvaban en la vivencia pacífica y unitaria en las comunidades, se está transitando de una relación y convivencia colectiva a una más individualizada. Las fronteras y muros siempre impulsan la vivencia con base social más individual y más economicista e incluso sobre el manejo y aprovechamiento en los recursos naturales que son los bienes comunes[1] en el planeta, lo cual genera nuevos acuerdos de convivencia comunal en base a los conflictos y problemas territoriales que se presentan, que generan nuevos acuerdos en la gestión del territorio, estos acuerdos positivos, fortalecen la gestión del entorno y sus recursos naturales, los medios de vida de las comunidades y ahora el cambio climático.

Por otro lado, el proceso de consolidación del derecho de la propiedad de tierras aún no se concluyó en el altiplano, lo que impide a las comunidades originarias y campesinas el acceso y control pleno sobre sus recursos productivos que es indispensable para el desarrollo agropecuario. Existe un marco legal muy importante sobre tierras y gestión territorial que en tierras altas tienen muchas connotaciones en donde no solo se enfoca en el área productiva, sino también en el área social y política que permite gestionar el territorio en las comunidades del altiplano, los acuerdos muchas veces se plasman en las normas y procedimientos propios de las organizaciones IOC (estatutos y reglamentos) quienes son los que controlan y resuelven los conflictos en primera instancia, que se presentan diariamente, que es entendido como una nueva gobernanza ambiental.

La gestión territorial debe ser integral y los protagonistas importantes son las autoridades originarias y campesinas que anualmente se renuevan y muchos de ellos no conocen las mismas normas internas por el tema de formación, migración, doble residencia, pluriactividad, etc. en el territorio surgen muchos conflictos sociales por el manejo y acceso a la tierra sobre todo en zonas rurales donde ya se llega al máximo en la repartición y tenencia de los terrenos sobre todo en el departamento de La Paz, si bien en Oruro y Potosí aún existe TIOCs que son administrados por las autoridades originarias aún tienen conflictos internos entre sus habitantes por los empadronamientos internos que realizan y la redistribución camuflada de sus terrenos que están dividiendo cada vez mas a estos territorios colectivos. No es solo un desafío de las comunidades rurales, ni de las organizaciones originarias y campesinas, ni de los productores, sino también del Estado en el marco de la CPE y las Leyes, pero también respetando las normas y procedimientos propios de las comunidades y sobre todo respetando los derechos de la naturaleza.



[1] Los bienes naturales comunes o recursos naturales son sustancias que existen de forma natural en la Tierra. Son valiosos para la manufactura de productos, la satisfacción de necesidades y la provisión de servicios ecosistémicos (texto extraído de https://modii.org/bienes-naturales-comunes/).

Favio Mayta Chipana es sociólogo de CIPCA Altiplano

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