Opinión

30 de septiembre de 2022 09:41

Gobierno de místicos y escépticos

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Del Informe filtrado de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) acerca del Caso de Terrorismo en 2009, pasando por la conferencia de prensa del ministro de planificación, Cusicanqui, donde desestima la propuesta de la Universidad Gabriel Rene Moreno sin mayores explicaciones, hasta llegar al Decreto Supremo 4794 promulgado por el presidente Luis Arce Catacora que le cierra la válvula de gas a las industrias que generan su propia energía eléctrica a título de priorizar los compromisos de exportación e insistir en que Bolivia goza de una estabilidad económica inexpugnable.

Los místicos, dícese de aquellas personas que adquieren conocimiento de manera sobrenatural a través de revelaciones o epifanías, ajenas a la realidad, sujetos pasivos que quieren acceder a cierto conocimiento.

En esta categoría podríamos incluir a 48 ex ministros de Evo Morales Ayma, que en coro, acudieron en rescate, respaldando a su ex patrón, dando nuevos detalles acerca de los planes separatistas, apoyados simplemente en su palabra, desde el año 2009 a la fecha el tiempo parece haberlos bendecido con una clarividencia que les ha permitido atar cabos y proveer de nuevos elementos que justificarían la ejecución extrajudicial de 3 sospechosos de promover acciones subversivas con el objetivo de atentar contra la vida del presidente Morales y promover el separatismo a partir de la media luna desde instituciones territoriales y autoridades electas.

Conforme pasa el tiempo, la lista de beneficiarios de Evo Morales Ayma se amplía, y con esta la capacidad creativa que tienen para rememorar los hechos de 2009 con nuevos detalles truculentos que bien sirven para destacar el nivel de patriotismo de Morales, olvidando eso sí el proceso propiamente dicho, donde se olvidaron de las pruebas y asumieron una estrategia de presión judicial a los acusados para que estos confesaran a cambio de condenas menores. La Justicia en Bolivia, a tenido como constante la corrupción y su instrumentalización política, así que desviar la atención al supuesto “plan separatista” y las proezas del valiente cocalero simplemente reafirma que la realidad no acompaño nunca el relato oficialista.

Los escépticos, dícese de aquellas personas que se manifiestan abiertamente en negación permanente de la realidad, sujetos que quieren negar la realidad y cualquier derivado de la construcción conceptual que emane de esta. El convencimiento de que la negación va primero y demostrar la realidad a partir de la existencia viene después.

El ministro de planificación, Sergio Cusicanqui, desestima la propuesta de la Universidad Gabriel Rene Moreno para llevar adelante el Censo el año 2023 simplemente por el deseo de hacerlo, la arbitrariedad de su sentencia no llega a justificarse en el plano técnico. El ministro cae en los vicios del escéptico que se aferra con todo su ser a desconocer la realidad: existe un documento, no tiene argumento alguno en contra, tiene la necesidad, el deseo a pesar de todo de negar su validez y censurar el mismo, hasta que alguien de la Gabriel Rene Moreno le demuestre que su documento es válido. Sobre el mismo tema, la directora del Censos y Encuestas del Instituto Nacional de Estadística, Martha Oviedo, da cuenta que el avance de la Actualización Cartográfica tiene solo a 4/9 ciudades capitales con el 100%, en ciudades intermedias se tiene un avance entre el 14% y 85%, es decir aún no tienen noción de cuantas boletas y encuestadores requieren. Paralelamente menciona que a partir de las 29 sugerencias de preguntas que se recabaron se podrá realizar un mini censo el año 2023 para poner a prueba la boleta y pasar a una etapa de evaluación, es decir los 10 años de plazo intercensal no fueron suficientes y se dan 2 años más para “hacer la prueba”. Oviedo pretende nuevamente negar la urgencia del Censo y el fracaso de la gestión realizada por el INE que con tiempo de sobra no cumplieron con lo establecido desde la Ley de Participación Popular. Siguiendo el hilo de defensa de Cusicanqui, el ciudadano debe demostrar al INE que no realizaron el Censo por incapacidad técnica, recursos insuficientes y sobre todo voluntad política, aún no se convence que el fracaso es una realidad y decide/quiere refugiarse en su escepticismo.

Finalmente, para cerrar la semana, el presidente Arce Catacora no termina de empalagarse de sus supuestos méritos al insistir que la economía boliviana goza de estabilidad y a pesar de lo que piensen sus detractores sigue apostando al gasto público para imprimir velocidad en el crecimiento del PIB. Sin embargo, se saca del fondo de su amplio sombrero de mago un decreto para impedir que el gas natural sea utilizado por las grandes industrias en la generación de energía eléctrica propia. Cualquiera puede ver que limitar el uso del gas, aquel mar de gas donde flotan los bolivianos, es una señal contundente que el país esta en serios aprietos: 1) compromete las operaciones de las grandes industrias que generan su propia energía 2) estamos dando la vuelta la garrafa y prendiéndole una vela por debajo, en términos coloquiales, para cumplir con nuestros contratos de exportación 3) la balanza comercial probablemente dependa de la agroindustria en el corto plazo ante la inexistencia de inversiones en minería legal 4) Las Reservas Internacionales van a menguar aún más poniendo presión adicional sobre el tipo de cambio.

Pero descuiden Arce Catacora, “el intelectual, padre del Modelo Económico Social Productivo Comunitario” ha sido bendecido con la capacidad de recibir información de las últimas variables macroeconómicas y el horizonte económico a nivel mundial. Un verdadero místico intelectual elevado a un nivel superior por encima de la realidad y lo que la gente de carne y hueso percibe que ocurre.

A diferencia de todos los personajes mencionados se conforman con imponer su relato, los invito a confiar en sus sentidos y perciban la realidad tal cual se desenvuelve, el uso de la razón para comprender su contexto, es el arma más poderosa frente a místicos y escépticos a sueldo.

Carlos Armando Cardozo Lozada es economista, Máster en Desarrollo Sostenible y Cambio Climático, Especialidad en Gestión del Riesgo de Desastres y Adaptación al Cambio Climático, presidente de Fundación Lozanía

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