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7 de junio de 2021 09:39

El presidente "X"

728 x 90 Aniversario

El presidente X, en su primer mensaje a la nación tras haber asumido el desafío luego del fracaso de la administración Arce Catacora, espera el conteo final de su asistente antes de iniciar su transmisión en vivo por los medios de comunicación de señal abierta. El asistente inicia el conteo regresivo: “3, 2, 1, estamos al aire señor”. El presidente X toma su discurso escrito a mano en unas hojas de papel, toma un largo aliento y empieza a leer pausadamente:

“Queridos compatriotas, por vez primera escucharan la verdad, una deuda pendiente por parte de la clase política hasta hoy. Atravesamos una dura situación en múltiples frentes, en lo económico, en lo social, en lo ambiental y en lo político. Una crisis económica que venía desde finales del año 2014 lamentablemente para ese entonces teníamos una venda que nos impedía ver los frágil de nuestras finanzas y lo irresponsable de nuestros administradores públicos. Nos endeudaron, más de 10 mil millones de dólares en lo externo, con el único fin de seguir con el discurso triunfalista pero jamás se preocuparon por su futuro, el de sus hijos y el de sus nietos.

Hoy con una economía quebrada sin planes ni ideas no podemos darnos el lujo de dejar desprotegidos a los ciudadanos frente a la pandemia que no da cuartel. En este momento bolivianos sin distinción alguna, se aferran bocanada tras bocanada a sus vidas, con cada último suspiro de nuestros compatriotas, con cada vida que se extingue Bolivia se nos muere. Seguir políticas pensando que el largo plazo es un escenario en el que el contexto será más favorable para las aspiraciones del país es un acto de total irresponsabilidad que nos negamos a seguir, no pretendemos apostar con vidas, la especulación y los experimentos a costa del bolsillo del ciudadano e incluso sus vidas son prácticas propias de políticos cansados adictos al poder.

Estoy convencido que el país ha tocado fondo en esta triste situación, momento que demanda de hombres y mujeres dispuestos a deponer armas, armas discursivas que en el pasado inmediato generaron discordia entre campo y ciudad, pobres y clases medias, oriente y occidente, oficialistas y opositores. No malinterpreten estas palabras sinceras, no es un mero cambio de fichas en el tablero hablamos de un acto desinteresado de sacrificios encabezados por el Gobierno, como siempre tuvo que ser. 

Esta encrucijada nos da la oportunidad de cambiar la historia, más allá del Gobierno benefactor, del Gobierno redistribuidor de la riqueza. Cuando no hay más riqueza que distribuir, queridos conciudadanos, no esperen la misma benevolencia de sus líderes para compartir las mieles del poder con ustedes, pensar lo contrario nos llevará a la ruina y miseria.

Que quede constancia de las reales motivaciones de este Gobierno, salvar nuestra nación es la primera, segunda y tercera prioridad, el sacrificio mayor lo hará esta administración, no construimos promesas vacías, reducir la intervención del Gobierno en todos los lugares donde sus largos brazos se extendiesen con la venia de los anteriores gobernantes. De eso se trata queridos compatriotas, de devolverles la libertad; es irónico que luego de romper las cadenas del yugo de la Corona Española nos sometamos nuevamente al yugo de la flamante República de Bolivia hasta bien avanzado el S-XXI.

El valor de la libertad de toda la sociedad boliviana es superior a cualquier botín político conquistado a través del poder. La reproducción del poder como fin es una práctica ruin y desalmada que ha sido cargada a expensas suyas, esto termina hoy.

Animo y fortaleza hombres y mujeres bolivianas, la libertad de cada individuo puede levantar alarmas en varios sectores anteriormente coludidos con el Gobierno, es algo predecible mas no impedirá transitar por el sendero de la liberalización. El país se reorganizará en función al trabajo, el esfuerzo, el ahorro y los proyectos de vida de cada miembro de la sociedad y no así de las ideas faraónicas de sus gobernantes. Las sinergias entre individuos permitirán reactivar la economía y construir los cimientos de la reactivación económica post pandemia, mientras tanto nuestros emprendedores y empresarios podrán aliviar las necesidades más apremiantes, salud, una que sea accesible y de calidad en un contexto altamente competitivo.

Si buscan garantías para recobrar la esperanza por mejores días, recuerden que existen más de 10 millones de sueños y proyectos en el territorio prestos a hacer la diferencia. Allá donde la burocracia marchitó la creatividad e innovación germinará la semilla del progreso y desarrollo sostenible del país”.

Palacio Quemado - 29 de agosto 2021

La Paz – Bolivia

Carlos Armando Cardozo Lozada es economista, Máster en Desarrollo Sostenible y Cambio Climático, Presidente de Fundación Lozanía

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