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Sociedad

1 de marzo de 2018 19:41

Unos 100 niños que viven en cárceles del país serán enviados a hogares sustitutos

Palmasola de Santa Cruz, San Pedro en La Paz y San Sebastián en Cochabamba son las principales cárceles que tienen más niños conviviendo con sus padres presos.

NIÑOS Niños junto a sus madres en una cárcel de Bolivia. Foto: Defensoría del Pueblo
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La Paz, 1 de marzo (ANF).-  Más de 100 niños, mayores de seis años, que conviven en las cárceles con sus padres presos serán evacuados y enviados a hogares sustitutos. En caso de que no tengan un entorno familiar se los destinará a centros de acogida establecidos por las autoridades competentes en defensa de los derechos de las niñas, niños y adolescentes para combatir la violencia a la que se encuentran expuestos, informó el Defensor del Pueblo, David Tezanos Pinto.

La decisión fue asumida después de que se reportará un caso de violación de una menor de ocho años en el interior del penal de Palmasola en Santa Cruz, donde pasó varias noches con su mamá que visitaba a un reo sentenciado por violación y éste aprovecho la situación para vejarla.

Ante ese hecho, los jueces emitieron una resolución de cumplimiento inmediato y obligatorio para que no se permita la permanencia de menores en los centros penitenciarios. En caso de que los reos se nieguen a cumplir el mandato podrían perder la tutela de sus hijos.

Tezanos Pinto dijo que según los datos de Régimen Penitenciario hay 550 niños (menores de seis años) que conviven con sus padres en los diferentes centros penitenciarios del país y más de 132 (mayores de seis), estos últimos por norma deberán ser retirados de los penales.

“Hay 550 menores (de seis años) que viven legalmente con sus padres (en las cárceles) y más de 132 que estarían siendo evacuados, estos tienen arriba de seis años, esto a nivel nacional”, detalló.

Según el Defensor, lo ideal es que los menores que deben abandonar a sus padres presos sean llevados a hogares sustitutos, es decir con la familia ampliada para “no quebrar el núcleo familiar” y evitar traumas. Aseguró que sólo en casos especiales y donde no exista una familia se los enviará a centros de acogida.

Remarcó que la mayoría de los albergues están colapsando y que por esa razón no brindarían óptimas condiciones para los menores.

“Hay que buscar hogares sustitutos, los albergues no son la mejor opción porque están colapsado y no hay capacidad de recepción. Lo que se tiene que hacer es canalizar y gestar con acompañamiento de instituciones del Estado hasta encontrar al familiar que asuma esa responsabilidad (de cuidar al menor)”, señaló.

Enfatizó que la Defensoría del Pueblo acompañará estos casos para dar seguimiento a los menores que sean retirados de los penales. Admitió que hay falencias en las políticas para resguardar la integridad de los niños, adolescentes y jóvenes que ingresan a las cárceles.

“Pensamos que la cárcel es una solución para todo, pero no es así. Tenemos que ser más agresivos con los lineamientos y propósitos con estas temáticas. Los niveles de Estado tienen desafíos que deben encarar”, dijo.

Agregó que los penales de Palmasola de Santa Cruz, San Pedro de La Paz y San Sebastián en Cochabamba son los principales recintos penitenciarios que tienen más niños conviviendo con sus padres presos.

Cárceles infrahumanas

El defensor relató que en una cárcel de mujeres en Riberalta 12  madres junto a sus pequeños hijos deben compartir un espacio reducido de 7 por 12 metros. No tienen espacios para jugar ni dormir con comodidad.

“En un espacio tan reducido hay mujeres que tienen que hacer todo junto a sus hijos y eso puede generar demencia, es una condena a muerte. Los niños están expuestos a todo tipo de riesgos y enfermedades, no hay condiciones porque las cárceles no son hechos para ellos (niños)”, aseveró.

Mujeres en una cárcel del país. El video fue documentado por la Defensoría del Pueblo.

Enfatizó que los centros penitenciarios del país tienen condiciones precarias a infrahumana y expresó su preocupación por la gran cantidad de niños y niñas que viven en las cárceles junto a personas que han cometido delitos.

Dijo que esta situación pone en riesgo el crecimiento de este segmento de la población que está privado de un ambiente sano y saludable.

“Se tiene que precautelar el desarrollo integral del niño, no debería romperse el núcleo familiar. La cárcel es un factor de tener hogares disfuncionales (…). Hay cárceles miserables, como Riberalta, Guayanamerín y Montero donde están como pollos de granja”, sostuvo.

Recomendó que los ministerios de Justicia y Gobierno trabajen por mejorar las condiciones de vida e infraestructura en los centros de acogida y cárceles del país para evitar la vulneración de los derechos humanos, especialmente de los menores que permanecen en ese tipo de lugares.

“No hay condiciones desde la prevención, los menores están expuestos a todo tipo de riesgos desde bebidas alcohólicas, armas blancas”, agregó.

Esta medida ya generó polémica entre los internos de diferentes penales que rechazan ser alejados de sus hijos.

El Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges) de La Paz anunció que está en condiciones de acoger a hijos de privados de libertad en sus hogares transitorios y permanentes.

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