La Paz, 3 Abr. (ANF).- Los comunarios de Los Yungas de la Paz dejaron en los últimos años de producir cultivos de cítricos y café de manera paulatina y optaron por reemplazarlos por plantaciones de coca, debido a la creciente demanda que tiene la hoja milenaria en los mercados del país y la facilidad que implica su siembra y cosecha.
En un recorrido realizado por la ANF el 27 y 28 de marzo pasado a los Yungas, un grupo de comunarios de la población de San Juan informó que en los últimos años existían importantes plantaciones de cítricos (naranja, mandarina, pomelo y lima, entre otros, así como cafetales y platanales. Sin embargo, esta producción agricultura se ha reducido, pues una gran parte de estos cultivos fueron remplazados por la coca.
Los comunarios yungueños explicaron que los cafetales, cítricos y frutales, en general son más difíciles de cultivar, porque existen una gran variedad de contingencias que deben enfrentar, como los hongos y plaga de insectos, que afecta la producción.
A esto se suma que estos productos tienen menor demanda en el mercado interno a comparación de la coca, hoja milenaria que es muy resistente a las plagas, cambios climáticos, es de fácil labranza y se puede cosechar cada tres meses, lo que deja una mayor rentabilidad económica a las familias cocaleras.
De acuerdo con el informe 2013 de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC), el precio promedio de hoja de coca comercializada en los mercados autorizados en el país es de 7.4 dólares por cada kilogramo, que genera anualmente 332 millones de dólares equivalentes al 13 por ciento de la producción agrícola en Bolivia.
Asimismo, la UNODC informó que el año 2012, Bolivia tenía 25.300 hectáreas de coca, más del doble de las 12.000 hectáreas permitidas por Ley 1008 para usos tradicionales y medicinales.
La ANF realizó un video mostrando los testimonios de los comunarios yungueños que ahora se dedican con mayor intensidad a la producción de cocales.
//JPA/jlz//