Sociedad

11 de octubre de 2017 17:33

Investigador asegura que el crecimiento acelerado de ciudades deteriora los sistemas productivos

El especialista advierte que los desechos sólidos contaminan el agua y que la proliferación de construcciones impactan directamente en el deterioro ambiental de los recursos de la agricultura.

Ciudades y comunidades Imagen ilustrativa. Foto:Panoramio
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La Paz, 11 de octubre (ANF).- El acelerado crecimiento urbano está provocando el deterioro ambiental de los recursos vinculados a la agricultura y generando una cadena de impactos que las gestiones municipales, enfrascadas en una mirada urbanística clásica, no están tomando en cuenta, aseguró Jorge Albarracín, investigador del postgrado en Ciencias del Desarrollo de la Universidad Mayor de San Andrés (Cides-Umsa).

Dijo que es urgente repensar la interrelación de lo rural y lo urbano debido a que la misma deriva en una serie de conflictos tales como la disputa por el uso del suelo, “una lógica residencial desde lo urbano y una lógica productiva desde lo rural”, y se manifiesta en múltiples dimensiones que impactan en las familias, los vecindarios y las comunidades.

Anunció que, por su importancia, el debate teórico y político de lo rural-urbano hoy será uno de los temas que formarán parte de la agenda del IV Foro Internacional Andino Amazónico de Desarrollo Rural que tendrá lugar en La Paz del 18 al 19 de octubre.

Explicó que un panel de expertos nacionales e internacionales analizarán las transformaciones que el crecimiento urbano está provocando en el entorno rural, pues “desde un punto de vista sistémico, no se puede privilegiar tan solo lo urbano, ya que existen relaciones integrales y ecológicas con el área rural”.

Albarracín mencionó, por ejemplo, que “es un hecho que las descargas urbanas contaminan el agua, y los desechos sólidos y la proliferación de construcciones impactan directamente en el deterioro ambiental de los recursos vinculados a la agricultura”.

Dijo que “la calidad y sanidad de los alimentos que entran al sistema urbano, dependen de las descargas que generan las ciudades. Si las ciudades emiten desechos y contaminan las aguas y suelos de las zonas productoras de alimentos, los alimentos estarán obviamente contaminados, lo que en el corto y mediano plazo generará problemas de salud”.

Según el especialista se estima que “el 2050, entre el 75% a un 80% de la población mundial, vivirá en las ciudades”, por lo que urge poner atención “en la interacción urbano-rural y sus consecuencias”.

Dijo que durante el Foro se analizará el rol que cumplen los municipios que están “centrados en una gestión urbanística clásica, donde el tema ambiental se reduce a planificar jardines y áreas verdes, sin considerar el efecto e impacto del crecimiento urbano en los sistemas y zonas de producción de alimentos”.

Aseguró que en la dinámica urbano-rural las ciudades son los sistemas más frágiles, tanto desde el punto de vista ecológico, ambiental, energético y de seguridad alimentaria, pero advirtió también que el análisis debe incluir otros factores como “la presión que generan los flujos migratorios y el impacto de la doble residencia de la población rural que se asienta en las ciudades”.

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