BANNER ESCRITORIO LATERAL

Politica

21 de abril de 2022 09:37

Jóvenes analistas ven una inminente pugna entre Evo, Arce y Choquehuanca en los siguientes comicios

Gutiérrez alertó que la estrategia del masismo sobre retribuir el apoyo de los sectores sociales con pegas en las instituciones del Estado no garantiza una base dura para un solo candidato del MAS, sobre todo en esta fragmentación y pugna de tres frentes

conver Primer conversatorio de la ANF con jóvenes analistas. Foto: ANF
WhatsApp Image 2022-06-24 at 7.47.55 PM

La Paz, 21 de abril (ANF).- Sayuri Loza, historiadora, y  Andrés Gutiérrez, abogado, anticipan que existirá una inminente pugna entre Evo Morales, David Choquehuanca y Luis Arce al interior del Movimiento al Socialismo (MAS) para definir el candidato del partido en las siguientes elecciones de 2025. 

Loza, Gutiérrez y Samuel Flores, exmiembro del Tribunal de Justicia Indígena Originaria Campesina, participaron del conversatorio de la ANF sobre las relaciones de poder en el Movimiento al Socialismo, las pugnas internas, el rol de Morales, Arce, Choquehuanca y los movimientos sociales; y los efectos como la inestabilidad política y la desinstitucionalidad del aparato estatal.

Durante los últimos dos meses, el partido en función de gobierno ha posicionado en la agenda de la coyuntura mediática sus problemas internos, motivados por bloques que piden la renovación de los dirigentes del instrumento político, a la cabeza de Evo Morales, para que nuevos actores puedan incursionar en la esfera política del país.

La corriente renovadora que tiene como máximos exponentes al diputado Rolando Enríquez Cuellar, y a la dirigente y actual directora de la Autoridad Plurinacional de la Madre Tierra, Angélica Ponce, ha provocado que el MAS advierta y asuma medidas “disciplinarias” entre sus seguidores, como la decisión de expulsarlos.

El lunes pasado, el Pacto de Unidad integrado por diferentes sectores sociales afines al partido azul, llamaron a una reunión al Presidente, al Vicepresidente y a Evo Morales para “limar las asperezas” y reafirmar la unidad, pero el líder cocalero no asistió.

Loza interpreta estas tensiones provocadas por el expresidente y líder del partido gobernante, como actitudes desesperadas, porque “(Evo) quiere volver (al Gobierno), quiere mandar de nuevo, no lo logra y por eso está generando la ruptura dentro de su partido, pero también está generando este tipo de irregularidades, como cambiar a jefes de la Policía, hablar de injerencias, de militares patriotas”.

En las últimas semanas, Morales ha provocado un remezón político al denunciar por los medios de un presunto encubrimiento al narcotráfico, develó unos audios en los que supuestamente un jefe policial frena un operativo te intervención a fábricas de cocaína. Esto ha causado el cambio de los jefes antidroga.

“Incomoda mucho la presencia de Evo”, comenta la historiadora, cuando habla del rol de Morales en el escenario político y en sus propias relaciones como dirigente político con gobierno del MAS.

En criterio de Gutiérrez, Evo Morales tiene todavía mucha fuerza y, si quiere, podría desgastar la gestión de Arce, pero el daño sería al mismo partido que deberá llegar con una buena aceptación a las futuras elecciones. 

“Están haciendo una construcción tan vulcanizadora por dentro que remueven las cosas y que no saben dónde van a quedar (…). Esta pelea constante entre el MAS nos pone un escenario donde se debe buscar el diálogo, porque el MAS debe entender de que no sólo está perjudicando al país sino a sí mismo”, afirma el jurista.

Cree que, si al MAS no le interesa el país o el bienestar común, “le atañe su prosecución en el hecho de mantener su estructura”. Ve a Evo Morales todavía con un marcado liderazgo, de seguidores que estuvieron con él por los muchos años en el poder.

En relación a Choquehuanca dijo que siempre ha tenido un atractivo dentro del MAS, pero que fue cuestionado por Evo Morales. Respecto a Arce, afirmó que nadie lo toma en serio, no obstante, “él siempre ha trabajado callado”, resaltó.

Sobre Morales, Loza afirma que es de los actores políticos que no le gusta tener rivales indígenas, porque probablemente podrían tener una mejor gestión, “quiere quitar la imagen a otros indígenas, “en este caso contra Choquehuanca, no se hablan, no se miran (…). Evo es como si no quisiera que otro indígena gobernara, como si él fuera el único, el paradigma y nadie más”.

En torno al trabajo silencioso de Arce, la historiadora asegura que está con perfil bajo, tratando de no decir nada y poniendo “paños fríos” a alguna situación comprometedora, pero pone en duda que esta estrategia sea sostenible en los cinco años de su gobierno.

“El problema de esto es que cada quien va por su lado. Choquehuanca ya ha estado organizando gente para poder encarar las elecciones, porque quiere candidatear y la gente de Choquehuanca se va con él y no con Arce, a pesar de ser funcionarios públicos de Arce”, afirma Sayuri Loza.

En su criterio, el exmandatario “está pinchando para ver por dónde entra; pero, por otro lado, veo que la gente de Arce está buscando, de alguna manera, sacarlo a Evo (…). Evo ya se ha vuelto una piedra en el zapato del aparato gubernamental que está dirigiendo Arce y eso pasa constantemente con el asunto del ministro Eduardo Del Castillo, que es gente de confianza de Arce y lo quiere sacar”.

Gutiérrez aporta que estos hechos vinculados al narcotráfico y las declaraciones de Morales respecto al Ministro de Gobierno no sólo generan una enorme polémica, sino que se “ha demostrado de que la voz de él puede hacer tambalear, se puede decir que el encargado de mantener el orden en el país y cómo juega Evo Morales en ese ejercicio del poder y que ahora ya no está en el Gobierno como tal.

Alertó que la estrategia del masismo sobre retribuir el apoyo de los sectores sociales con pegas en las instituciones del Estado no garantiza una base dura para un solo candidato del MAS, sobre todo en esta fragmentación y pugna de tres frentes.

“Hablemos de fidelidad de los funcionarios, ¿qué ha pasado con la Alcaldía de La Paz en dos oportunidades? Del Granado se presenta como candidato a Presidente y en La Paz pierde hasta con el Partido Verde, ¿dónde están esos siete mil funcionarios? No estuvieron, porque hay desgaste, porque hay peso, porque hay pugna y eso desgasta; y como no hay consulta, no hay trabajo interno (…). Lo mismo le ha pasado a Revilla. Entonces, lo mismo puede pasarle al MAS, porque ahorita esta tensión de que hay gente de Choquehuanca, hay gente de Arce y no me van a decir que no hay la gente de Evo”, sostuvo el jurista.

Sobre los sectores sociales que el MAS tiene como base estratégica y cumplen un rol clave en el juego de poder interno, Samuel Flores, excuraca de la nación Qhara Qhara, aseguró que las organizaciones sociales “están destruyendo el país” porque son guiados por los intereses personales y económicos de sus dirigentes.

“Lamentablemente estas organizaciones sociales a nombre del Pacto de Unidad, unos cuantos dirigentes han llegado a ser alcaldes, concejales, diputados, senadores y después bajan de vuelta a las organizaciones sociales; o sea, se ha vuelto un grupo de corruptos, vividores de este espacio (público)”, afirmó.

A diferencia de su rol durante la Asamblea Constituyente, observó que actualmente “El Pacto de Unidad y sus dirigentes se han vuelto prostitutos políticos. Ustedes recuerdan en el Gobierno anterior, cuando (Evo) estaba en el poder, todos apoyaban. Cae el Gobierno, Evo renuncia y sube Jeanine Áñez en un gobierno de transición, todas las organizaciones van a llunk’earse (adular). De qué principios hablamos”, reprochó Flores.

Más allá de estas pugnas, Loza y Gutiérrez concuerdan que los conflictos internos del MAS atrae tanto la atención de las autoridades que se descuidan los temas que no están siendo atendidos por la gestión. Eso se ha podido ver en las protestas del sector salud, educación y campesinos que piden solucionar sus demandas.


Resquebrajamiento y polarización en el país

Loza parte del criterio de que el MAS sufre un proceso de “resquebrajamiento”, similar al que atravesó el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) o la crisis del partido Liberal, lo preocupante de estos procesos son las consecuencias de inestabilidad política para el país.

“Cuando el partido Liberal cae, hay una serie de conflictos políticos que no dejan gobernar, que perjudican al país y después de la caída del MNR, las dictaduras llegaron a Bolivia. ¿Qué va a pasar si el MAS se cae, si el MAS se quiebra? Que es lo más posible, porque hemos visto que hay diferencias irreconciliables”, analiza el momento político del partido gobernante.

Gutiérrez apunta a una “polaridad interna” en el MAS, pero también en el país, con posiciones “recalcitrantes” de regionalismo enarboladas particularmente por el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, aunque bajo un liderazgo que ha perdido fuerza y protagonismo.

“A nivel nacional esta polarización del MAS que está presente con fuerza en todos los departamentos y que nos pone en duda la gobernabilidad (…). Claramente su liderazgo (de Morales) era un puntal innegable hasta un punto donde se ha dado la fragmentación”. 

Gutiérrez dice que es necesario aprender de la historia, porque la polarización dejará consecuencias principalmente en el desarrollo del bien común que finalmente es lo que a todos nos interesa, cuando hay una sensación de que “se ha perdido el norte” en nuestra sociedad.

Observó que, en este escenario, en el país nos estamos volviendo ajenos a la realidad internacional, se habla de neocolonialismo, pero es importante avanzar sobre cómo nos vamos a adaptar al mundo global, ¿lo vamos a hacer?, pregunta; plantea que en el ámbito económico hay muchos temas por resolver producto del comercio exterior, del rol de la República de China, del incremento en el precio del petróleo.

Entonces, “cómo afecta eso a nuestra economía, qué pasa con los planes a largo plazo, hace mucho tiempo, yo diría desde el 52 ,que no tenemos un plan de país a largo plazo que sea efectivo y estos puntos han sido dejados en la mesa y no han sido tocados más que nos hemos quedado simplemente con esta pugna de poder que baja la institucionalidad”, cuestiona.

Sayuri Loza acota que hay varios temas en el país que no son atendidos, como la contaminación de los ríos con mercurio y que están matando en especial a los pueblos indígenas; de una justicia indígena originaria campesina que no se implementa porque no hay recursos; que se habla de neoliberalismo, pero no del neocolonialismo chino; o de la corrupción inaceptable en varios niveles y es que el Gobierno está concentrado en los problemas generados por su propio partido.




//FPF/nvg/





BANNER MOVIL INTERIOR NOTAS

Noticias relacionadas: