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Mundo

16 de abril de 2018 02:00

Portland entre su acelerada modernidad, el turismo y la preservación del medio ambiente

Es la ciudad más grande del estado de Oregon de Estados Unidos. Sus viñedos alientan el uso de paneles solares y reciclan energía. Muestran experiencias de ecoturismo como buenas prácticas.

IMG_20180410_160604 Los viñedos Sokol-Blosser en Portland, Oregon, Estados Unidos. Foto: ANF
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Portland, 15 de abril (ANF).- Estados Unidos es el segundo mayor emisor de dióxido de carbono del planeta, pero en este país de más de 328,6 millones de habitantes existen experiencias que se “venden” como buenas prácticas de preservación del medio ambiente y conservación de animales silvestres.

Portland es la ciudad más grande del estado de Oregon de Estados Unidos, es una ciudad moderna, ordenada, con reglas que los ciudadanos las cumplen y no requieren de un policía en cada esquina o unas hermosas cebras para entender –por ejemplo- sobre educación vial.

De clima frío y lluvioso. Hay una variedad de restaurantes y de Food Truck (camiones de comida) y shoping (tiendas comerciales) que a diferencia del resto de los estados “no se paga el impuesto a las compras”, un detalle no menos importante, en un país cuyo costo de vida es muy alto.

A ojo de buen cubero y sin estadística alguna, más del 80% de la población cancela sus compras o consumos con tarjeta de crédito. Las entidades bancarias son totalmente vacías, al igual que las instituciones como la municipalidad, por lo menos en ciudades como Portland, Pensacola o Santa Fe Nuevo México.

También es una ciudad de las cervezas artesanales y los vinos orgánicos. Su sociedad, a diferencia de otros estados, a través de organizaciones sin fines de lucro busca ser más amigable con la preservación del medio ambiente.

Con una población de más de 600 mil habitantes, las actividades económicas de Portland están orientadas a la industria maderera, la agricultura y la producción de vinos, aunque los 1.000 viñedos de la región no tienen mayor incidencia en su economía.

Los viñedos en Portland definitivamente son un atractivo para los turistas, no solo por la degustación de los buenos productos sino por el paisaje que se extiende a lo largo de cientos de kilómetros hasta llegar a tres viñas visitadas: Maysara, Sokol-Blosser y Stoller.

Los tres están en las afueras de la ciudad de Portland. Cada una tiene un particular estilo, su producción no solo responde a una demanda del mercado interno sino son productos de exportación.

Cada uno tiene un área de cateo para recibir a los visitantes o turistas. Uno tiene un estilo rústico de construcción en piedra; los otros dos tienen más bien un estilo moderno. Con una combinación plena con la naturaleza.

Los tres viñedos destacan la naturaleza “orgánica” de la producción, porque han desechado el uso de productos químicos, lo que hace del vino una mejor calidad.

Moe Momtazi es propietario de Maysara. Toda su familia está involucrada en el negocio. Atento con la delegación boliviana de expertos en turismo y ecoturismo se ha tomado el tiempo para mostrar las barricas. Convencido del método holístico y la filosofía basada en la relación de la comunidad, el mundo natural y los valores.

Sokol-Blosser produce 90 mil cajas de vinos en una extensión de 50 hectáreas de cultivos de viñas. Reciben 40 mil visitantes anualmente, entre 300 a 400 visitan este lugar por día durante el verano. 

Una parte de la estancia funciona con la energía que generan 12 paneles solares que están ubicados en plena pradera delante de la elegante infraestructura que sirve para realizar eventos sociales, y degustación de vinos a un costo de 15 dólares por cuatro tipos de vino.

El objetivo de la marca Sokol-Blosser en el tiempo es generar energía para todo el campo, con una visión sostenible de la producción de energía.

Una tabla de dos tipos de queso uno de ellos de cabra, mermelada de durazno, avellanas y aceitunas dan el último toque a la degustación en el acogedor espacio que contrasta con el frío y viento que sopla fuera de la estancia.

Los techos de la empresa vinera Stoller están cubiertos por paneles solares, reciclan energía y la venden a la empresa de energía eléctrica local aunque esta compañía busca revocar la norma para evitar la venta de energía que no se consume, por los intereses económicos que están en juego.

Santuario para las aves

La Sociedad Audubon de Portland fundada en 1902, es una organización sin fines de lucro, donde trabajan 35 personas y 600 voluntarios apoyan el proyecto.

Los santuarios silvestres de la Sociedad son espacios reforestados de árboles, es un “área recuperada” que por la tala apenas dos árboles sobrevivieron en el pasado. Ahora tiene una extensión de 60 hectáreas. Albergan a aves en particular.

El gerente para Educación de Adultos, Dan van den Broek comenta que existe una lista federal y estatal sobre las especies amenazadas o en extinción. En el santuario existen 80 especies y 50 de ellas están amenazadas.

Los santuarios tienen dos programas educativo y de conservación; además del Centro de rehabilitación de vida silvestre y de la tienda Nature Store.

Para mantenerse requiere de un presupuesto de 2 millones de dólares las donaciones son la principal fuente de financiamiento, además de generar sus propios recursos económicos organizando conferencias, clases, programas de gira en el área, entre otros.

Audubon organiza “ecotours nacionales” para ofrecer la oportunidad a los ciudadanos de acercarse a la naturaleza y aprender de la importancia de los habitad naturales, la conservación del medio ambiente y en particular de los animales silvestres.

A diferencia de Bolivia donde existen 22 parques nacionales con basta biodiversidad, en los santuarios de Portland a simple vista no se observan más que el canto de los pájaros o un zopilote herido, un arroyo que corre por medio del área y árboles.

Sin embargo, sus administradores “venden” la imagen de los tres santuarios como las buenas prácticas de conservación del medio ambiente, de combinar el turismo con la ecología.

Quien entra al área debe respetar el sendero y no salirse de él, no se puede fumar, está prohibido el ingreso de mascotas, bicicletas o caballos, peroel principal mensaje es que se respete la vida silvestre.

Museo de los bosques

Portland es una ciudad que se “vende”. Para muestra el Museo de los Bosques y no encontrará un gran bosque al aire libre, no, hallará es la historia de los bosques, su importancia, su uso, entre otros.

Una sala de videos, la exposición de los árboles más antiguos, es decir, de 1323 el que habría empezado a crecer en la costa de Oregón, troncos de 240 años. La animación de los sonidos de animales en los bosques.

Una extensa muestra de los lugares en el mundo donde existe amazonía, bibliografía, juegos temáticos para los niños y niñas y una pequeña tienda donde se puede encontrar recuerdos para los turistas.

Museo del niño

Es un espacio exclusivo para los niños y niñas que siempre deben estar acompañados de sus padres o madres. Por un tema de seguridad, ningún adulto puede entrar solo. Acoge a 300 mil visitantes al año.

Requiere de un presupuesto de 3,2 millones de dólares, que se financia con donaciones, apoyo del gobierno local y de los cobros por sus actividades.

Les permite interactuar a los padres y madres con sus pequeños. Hay diferentes salas temáticas, por ejemplo, un área de cocina, otra de lectura de cuentos, de manipulación de arcilla, de pintura, de contacto con el agua entre otros.

Cada museo siempre tiene una pequeña tienda con souvenirs, que aluden al lugar o a la ciudad de Portland.

/ANF



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