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Economía

21 de septiembre de 2019 21:47

Empresarios dispuestos al debate nacional sobre las megarepresas Chepete y Bala

La disposición fue manifestada tras conocerse los resultados del análisis científico y académico de la UMSA al estudio de identificación al proyecto de las mega-represas hidroeléctricas, elaborado por la Consultora Geodata Engineering.

WhatsApp Image 2019-09-18 at 11.24.46 Rolando Kempff, presidente de la CNC y Ibo Blazicevic, presidente de la CNC (centro). Foto: ANF
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La Paz, 21 septiembre (ANF).- Después de conocerse el informe técnico académico de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) que consideró la inviabilidad de las megarepresas del Chepete y Bala, el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Rolando Kempff, dijo que los empresarios están dispuestos a ir a los debates necesarios. Recomendó además la recuperación de los parques nacionales. 

“Como empresarios estamos prestos a los debates a los que nos convoquen y coadyuvar con nuestras ideas. Nuestro principio es no afectar el medioambiente, nuestro principio es buscar economías limpias, ese ha sido nuestro principio como Cámara Nacional de Comercio y Cámara Naciones de Industrias”, dijo en presencia del presidente de los industriales, Ibo Blazicevic.

El líder empresarial dijo que, en el contexto nacional se debe apostar por una economía limpia, mientras que en el contexto mundial señaló que el calentamiento global es responsabilidad en gran parte de países industrializados como Estados Unidos y China.

A solicitud de la Mancomunidad de Comunidades Indígenas de los Ríos Beni, Tuichi y Quiquibey-Chepete Bala, el rector de la UMSA, Waldo Albarracín delegó el trabajo académico y científico a una comisión investigadora que realizó el análisis disciplinar e interdisciplinar al estudio de identificación al proyecto de las mega-represas, que se estima inundarán parte importante de dos áreas protegidas como el Madidi y el Pilón Lajas.

La Comisión de Investigación de la UMSA, en su análisis académico y científico al estudio de identificación (EI) del megaproyecto hidroeléctrico Chepete Bala, establece la inviabilidad técnica, económica y ambiental de dicha obra, y recomienda una planificación estratégica a escala de cuenca, que priorice proyectos que minimicen los impactos.

El especialista en hidrología e hidráulica de la UMSA, Jorge Molina, dijo que este análisis denotó la inviabilidad técnica, económica, ambiental y energética.  “Las represas nuevas deberían localizarse de tal forma que el conjunto de proyectos perturbe lo menos posible el transporte de sedimentos”, dijo a tiempo de observar que dicho proyectoi fue “tan certero” que eligió el río Beni, el menos recomendable para hacer represas.

Molina explicó que a pesar el que el río Beni solo ocupa el 1% de la cuenca Amazónica, arrastra el 20% de los sedimentos que se generan en ella, lo cual la hace inviable para pensar en megarepresas, considerando que las hidroeléctricas levantan muros enormes en los ríos que forman de manera artificial lagos.

“Desafortunadamente en los países en desarrollo, la mayoría de las represas han sido y siguen siendo construidas como proyectos individuales, sin analizar los efectos acumulativos de múltiples represas en una cuenca y su red hídrica”, señaló durante el evento de presentación del informe al que se hicieron presentes las comunidades indígenas interesadas, académicos y estudiantes.

En ese orden, recomendó una planificación estratégica a escala de cuenca. “Se debería seleccionar el grupo de proyectos que minimicen los impactos, especialmente los relativos a los sedimentos y optimicen costos y vida útil. Nuestra actual capacidad permite evaluar alternativas y tomar decisiones informales”, dijo.

Observó que el Gobierno preseleccionó el proyecto Chepete-Bala sin considerar siquiera otra posibilidad de aprovechamiento energético. 

Inviabilidad 

En el resumen ejecutivo dijo que se establece que en 50 años los sedimentos ocuparían entre 3 y 4 kilómetros cúbicos (Km3) lo que obligaba a modificar el diseño original en el estudio de impacto, para evitar que las tomas sean bloqueadas por los sedimentos.

“No se hizo así, incluso con 3 a 4 Km3 representa una fuerte subestimación de la carga de sedimentos transportados por el río Beni, esto debido a errores impropios de un estudio serio, como el de considerar que el perfil vertical de concentración de sedimentos es igual al de velocidad de flujos”, señaló.

Sin embargo, señaló que estimaciones más reales prevén una acumulación entre 7 y 8 Km3 de sedimentos durante los 50 años de “vida útil” que tendría el proyecto hidroeléctrico. 

/JMC/


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