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Economía

14 de agosto de 2019 08:38

Emprendimiento de empanizado y miel de caña realza el dulce tradicional de la Amazonía

La transformación de la caña de azúcar permite obtener una variedad de productos que se constituyen en alimentos alternativos, naturales y nutritivos.

20190731_081139 Elaboración de los empanizados en Mercedes del Aperé. Foto:ANF
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Por: Mónica Jiménez Mancilla

La Paz, 13 de agosto (ANF).- En la comunidad Mercedes del Apere del Territorio Indígena Multiétnico (TIM) en San Ignacio de Mojos (Beni), 13 familias indígenas impulsan un emprendimiento en base a la transformación de la caña de azúcar. Miel, jalea, melaza, chupetines, y el empanizado también conocido en el occidente como chancaca, son algunos de los productos que se pueden obtener de este alimento tradicional de la Amazonía.

La caña de azúcar es por sí misma sabrosa y se puede consumir al natural extrayendo con los dientes el dulce jugo que guarda dentro, por lo que incluso pequeños animales como el oso melero o monos y aves suelen entrar a los cañaverales a degustar del alimento.

Es por eso que las familias productoras de caña de azúcar, suelen comenzar su tarea con la salida del sol. Mientras la caña crece, deben cuidar su adecuado desarrollo evitando que cualquier animalito pueda arruinar la cosecha y en cuanto llega el tiempo de colecta, las familias se organizan para extraerla y llevarla hasta el trapiche (molino), donde la trituran para obtener el jugo que dará origen a una serie de deliciosos productos.  

Martín Hurtado, uno de los productores refiere que primero se debe moler la caña y luego llevarla a cocción, lo que determinará la calidad y el espesor del alimento final ya sea como miel, jalea o empanizado.

“Lo que hacemos es molerla; luego de unas cinco horas después de cocer en el fuego ya sacamos lo que es la miel (…) no lo podemos recoger caliente, hay que dejar que enfríe”, afirma Hurtado.

El tiempo de molienda como llaman los productores a la época de cosecha y triturado, es entre mayo y julio, y si bien la caña puede producir todo el año es en estos meses que por su grado de madurez contiene mayor cantidad de azúcar, lo que permite obtener productos exquisitos y con altos valores nutritivos y energizantes.

Alejandra Anzaldo, directora regional del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA Beni), explica que antaño moler la caña era un proceso mucho más moroso. Tomaba un día entero triturar los juncos, ya que el trapiche que usaban los comunarios era artesanal y debía ser jalado por bueyes o caballos.

Fue por ello que en apoyo al emprendimiento comunal, CIPCA donó molinos mecánicos que reducen la tarea de triturado a tan solo dos horas y cuya ventaja además de facilitar el trabajo de los productores, es que ya no requiere del esfuerzo de animales de carga.

El tiempo de producción dura aproximadamente un año desde que se siembra hasta que se cosecha, y una vez triturada la caña, se obtiene un caldo que como explicaba Martín Hurtado, debe ser puesto a cocer en el fuego.

Depende de los puntos de cocción para obtener diferentes productos. Los empanizados, que son bloques pesados de dulce (chancaca) se obtienen con un punto de cocción  más alto, y luego se baten para obtener una textura espesa que luego es vaciada en moldes rectangulares, cada uno se vende a Bs 15.

Mientras que la miel se obtiene cuando el caldo extraído de la caña adquiere cierto espesor en el fuego, entonces se espera que enfríe y se envasa de forma artesanal en botellas de dos litros o en baldes de 20 litros, dependiendo de la demanda de los compradores. Un litro de miel de caña se vende a Bs. 10.

Algo que destaca Hurtado, es que a los productos de caña de azúcar que se elaboran en la comunidad de Mercedes del Apere no se les agrega adherente alguno, ni agua, ni químicos. La miel de caña que producen en esta región del TIM es absolutamente pura y natural así como su chancaca.

Dulce natural, nutritivo y alternativo

Mirtha Caumol es otra productora que participa del emprendimiento en Mercedes del Apere junto a su familia; una vez que tiene listos sus empanizados con todo vigor los embolsa de dos en dos y los mete en un saquillo para poder llevarlos a vender.

Caumol explica que tanto la miel de caña como el empanizado son alimentos tradicionales de su región, y que los ganaderos, que deben realizar largas jornadas en los pastizales, se llevan chancaca como parte de su tapeque (fiambre) para poder combatir el hambre, la sed y el cansancio.  

Explica que se le pueden dar diferentes usos al empanizado, desde chuparlo como caramelo hasta preparar un refresco de dulce de caña; de igual forma, la miel puede servir para endulzar el pan, preparar refrescos o tomarla para adquirir energías.  

Estudios refieren que la miel de caña y sus derivados contienen gran cantidad de vitaminas, minerales e hidratos de carbono y tiene un alto contenido de manganeso, magnesio, potasio y calcio por lo que es un energizante natural, que además brinda otros beneficios para la salud como evitar el estreñimiento.  

La productora Cristina Muiba, cuenta que durante las duras jornadas laborales, ella y sus compañeros, se alimentan de la misma chancaca que producen para tener fuerzas.

“Nosotros aquí nos dedicamos a moler, a elaborar la miel y nos ponemos un pedacito de empanizado en la boca, tomamos agua y estamos bien, no pensamos en el almuerzo, seguimos trabajando; no masticamos coca nosotros, no necesitamos, solo es el dulce que nos mantiene, con eso estamos contentos”, afirma.  

Por su parte Hurtado manifiesta que si bien sus productos son cotizados en la región aún no existe un precio fijo que garantice el ingreso justo para los productores y proteja su emprendimiento.

“La verdad es que nos falta un mercado que nos garantice, siempre lo que llevamos lo podemos vender como ambulantes y  a veces tenemos suerte, pero no siempre”, expresa.

Hurtado afirma que si bien la caña de azúcar es la cosecha principal y la que mayores recursos económicos genera a las familias, también se producen otros productos que complementan sus ingresos en el año.  

Producción diversa en Mercedes del Apere

Nilo Malale es un comunario de Mercedes del Apere, en su parcela, este productor ha implementado un sistema agroforestal diversificado.

Soledad Enríquez, técnico de CIPCA Beni, que acompaña este emprendimiento familiar, explica la importancia de tener producción diversa en una parcela, ya que el productor está en la capacidad de generar en diferentes épocas del año y proveer su alimentación de forma variada.

Así fue que Malale, instaló una granja de gallinas para la producción de huevos y en su parcela se pueden encontrar mandarinas, cacao, y motacú entre otros.

Vea el video:

/MJM/



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