Economía

9 de noviembre de 2021 19:45

Economista: Presidente Arce hizo una lectura "antojadiza" y política de los datos económicos

“No olvidemos que la cuarentena rígida se inicia a finales de marzo (de 2020) y se mantiene prácticamente de manera total hasta finales de mayo (del mismo año), es decir, todo el período que utiliza el Presidente para comparar” su periodo de gestión.

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La Paz, 9 de noviembre (ANF).- El economista y exdirector del Banco Central de Bolivia, José Gabriel Espinoza, señaló este martes que el presidente Luis Arce Catacora, en su informe de primer año de gestión, hizo una lectura antojadiza y política de los indicadores económicos del país.

Espinoza dijo que era esperable que gran parte del discurso del mandatario sea la aplicación de una estrategia que usaba cuando era ministro, que es la de “mencionar factores del pasado para explicar las falencias o la falta de logros en materia económica”.

Indicó que Arce en su discurso hizo también una sobreinterpretación de muchas cifras, en algunos casos atribuyéndola al Gobierno, de una manera poco ortodoxa, como por ejemplo referirse a la devolución de los aportes a las AFP como si hubieran salido de los fondos del Gobierno, cuando es un aporte de los trabajadores, o al incremento de las remesas, que son esfuerzos de las familias que viven fuera del país y que no tiene nada que ver con la política gubernamental.

“Creo yo que a él le tocaba dar un informe algo más técnico, por lo menos eso era lo que estábamos esperando, viniendo de Luis Arce, que es en teoría un hombre técnico, pero creo que ha tenido una lectura mucho más política de lo esperado, y eso evidentemente ha generado distorsiones en su discurso que no son buenas”, señaló Espinoza a ANF.

El economista recordó que Arce ya desde cuando era ministro utilizaba el contexto internacional de una manera bastante discrecional. “Cuando le convenía nos comparábamos con el exterior, y cuando no, se obviaba el dato y eso es lo que ha ocurrido ayer” respecto al crecimiento económico del país.

El especialista indicó que Bolivia va ser uno de los países con menor crecimiento anual en la región y que el dato de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) que mencionó el presidente del segundo trimestre de 9,36%, es una cifra que, respecto a los demás países, ubica a Bolivia en el sexto lugar.

“Parece una cifra alta –el 9,36%-, pero es una cifra significativamente baja considerando la caída y el impacto que se ha tenido durante la pandemia, y si uno mira el dato anual para Bolivia, las proyecciones están hablando de un crecimiento de cerca del 5 o 5,5%; en el mejor de los casos Bolivia va a ser una de las economías que menos va a crecer durante el 2021, y peor todavía para el 2022, ya que las proyecciones tienden a ser incluso más pesimistas”, refirió.

En el mismo periodo, agregó, por ejemplo, Argentina creció al 10,1%; Brasil, que es una economía mucho más grande, y por lo tanto le es más difícil obtener tasas de crecimiento altas, creció también al 10%; Chile en el mismo período creció cerca del 14%; Perú creció en el orden del 23%; Colombia creció en el 20%; entonces, “la cifra que presenta el presidente Arce en su informe (comparada con los países de la región) es muy baja”.

Una lectura antojadiza del PIB

Espinoza señaló que el presidente Luis Arce comparó el crecimiento del PIB del segundo trimestre de su gestión, con lo sucedido en el peor momento de la pandemia de la gestión 2020, para mostrar un supuesto éxito de su política económica.

“No olvidemos que la cuarentena rígida se inicia a finales de marzo (de 2020) y se mantiene prácticamente de manera total hasta finales de mayo (del mismo año), es decir, todo el período que utiliza el Presidente para comparar” su periodo de gestión.

Para el especialista, la comparación que hace el Jefe de Estado “de nuevo es una lectura antojadiza, es una lectura que a pesar del esfuerzo que ha hecho el Presidente no deja bien parado a Bolivia, porque el período de caída ha sido muy grande y por el salto estadístico esta cifra debería estar por arriba del 10%” y no solo en el 9,36%.

Espinoza también se refirió al empleo y dijo que Arce habla sobre la recuperación del empleo, pero no señala la calidad de ese empleo, “que se ha deteriorado de una manera extraordinaria”.

Enfatizó que, si bien el desempleo ha caído en el país, gran parte de ese empleo que se ha generado es cuentapropista, una actividad de personas que están tratando de subsistir con algún emprendimiento propio, y eso “evidentemente es sumamente volátil, depende mucho de los precios bajos, del contrabando, de lo que los exportadores de materia prima introduzcan recursos a la economía, y si eso no sucede, muy rápidamente se van a deteriorar los empleos en esa línea”.

La deuda pública interna

Un tema obviado en el informe presidencial, dijo Espinoza, ha sido el endeudamiento interno que ha ido subiendo en el gobierno de Luis Arce tanto con el Banco Central como con las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones).

En el tema de las AFP, señaló el economista, de enero hasta el 15 de octubre de este año, los créditos al TGN (Tesoro General de la Nación), a través de subastas públicas de bonos, estaban por encima de los 8.500 millones de bolivianos.

Mientas que durante toda la gestión 2020 la cifra de endeudamiento fue de cerca de 5.300 millones de bolivianos. Espinoza refirió que en 2018 y 2019, el endeudamiento en promedio estaba en el orden de los 2.500 a 3.000 millones de bolivianos anuales.

“Durante este año ya se ha superado la cifra histórica de endeudamiento del gobierno con las AFP, y faltan todavía dos meses para terminar el año, habrá que ver si el Gobierno va a seguir captando recursos de las AFP”, señaló Espinoza.

Mientras que, con el Banco Central, solo entre noviembre y diciembre de 2020, en dos meses de gestión de Arce, hubo dos créditos del ente emisor al Gobierno nacional por 9.000 millones de bolivianos. 

A esto se suma, dijo Espinoza, que en la Ley del Presupuesto Reformulado “se ha autorizado al Banco Central dar créditos por 15.000 millones de bolivianos más en esta gestión, de los cuales ya se han desembolsado 300 millones, entonces gran parte del dinero que se pensaba recaudar por los bonos soberanos en el mercado internacional se está reemplazando con crédito interno”.

Sobre la deuda externa, señaló el economista, el Gobierno ya aprobó tres créditos -uno con la CAF y dos con el BID- para cubrir los gastos del Bono contra el Hambre y para reponer el pago de la Renta Dignidad; es decir, “el endeudamiento externo este año ha estado destinado básicamente al gasto corriente”.

/ANF/




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