Economía

21 de marzo de 2019 20:01

Criva: chinas imponen precios de áridos de Rurrenabaque y construyen las carreteras más caras

El empresario Miguel Reverendo, experto en áridos, afirma que las empresas chinas en Bolivia ejecutan las carreteras más caras del mundo pagando ínfimas cantidades de dinero por la materia prima e insumos que utilizan de la zona.

d9c55433-4521-4ddf-a8e0-2fc90065fe5a Bancos de áridos de Rurrenabaque. Foto: Captura de pantalla Criva Service
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Rurrenabaque, 21 marzo (ANF).- Las empresas chinas que se adjudicaron la construcción de las principales carreteras en el norte de La Paz y el Beni, también se han convertido en una especie de monopolios capaces de imponer precios a los materiales e insumos de construcción en desmedro de la economía local y las empresas nacionales. 

El empresario Miguel Reverendo, gerente de Áridos Criva Service, afirma que mientras los extranjeros pagan en Rurrenabaque la suma de 20 mil bolivianos por 30 mil metros cúbicos (mt3) de áridos puestos en obra, los bolivianos deben pagar Bs 30 mil por el mismo volumen, pagar una tasa de extracción de Bs 5 mil, además de hacerse cargo del costo del transporte que lleve el material hasta su destino.

“¿Cómo te ahogan?, han venido a imponer sus precios, compran a 39 bolivianos el metro cúbico extraído, zarandeado –que quiere decir con medidas específicas- no tiene que tener impurezas, piedras puras del río Beni, y hay que colocar en chancadora para llevarla a 4 kilómetros por tan solo 39 bolivianos”, dice a ANF.

Este tipo de prácticas señala el empresario que incluso ha dado lugar a que la empresa CCCC a cargo de la carretera San Borja-San Ignacio revenda áridos a la compañía también china CWE a cargo de la vía San Ignacio-Puerto Ganadero. “La piedra del río Beni es la mejor de toda la región, ya quisieran otros departamentos tenerla”, expresa. 

En análisis de Reverendo, la responsabilidad de lo que actualmente sucede con los áridos en Rurrenabaque es del Gobierno nacional, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) y el municipio que han facilitado normas a favor de las empresas chinas para que sean las grandes ganadoras en la ejecución de obras públicas. 

“Hay parámetros de costos que realizan las Cámaras de Construcción y esos son empleados para los términos de referencia para ir a las licitaciones, entonces no entendemos cómo es posible que el kilómetro de carretera en Bolivia llegue a costar hasta 8 millones de bolivianos y las empresas chinas no contemplen precios de áridos y transportes”, observa.

La situación tan desventajosa en la que se encuentran los empresarios de Rurrenabaque según Reverendo, ha llevado a la quiebra a varias empresas dedicadas a los áridos, pero también a otras vinculadas al golpeado turismo. “Se lo están llevando gratis los áridos, a los únicos que dan trabajo es a una asociación de volqueteros del interior que se favorece, pero no tributa en el municipio, sólo cosechan y se llevan la plata”.

“Las carreteras más caras del mundo”

El empresario Miguel Reverendo, experto en áridos, afirma que las empresas chinas en Bolivia ejecutan las carreteras más caras del mundo pagando ínfimas cantidades de dinero por la materia prima e insumos que utilizan de la zona, y peor aún, eliminando la competencia nacional y afectando la economía de la región.

Con documentos en mano empieza a desglosar la información: “el ejemplo más duro es de la ruta de San Borja-San Ignacio con la empresa china CCCC, la vía tiene 139 kilómetros que utiliza 13 mil metros cúbicos de árido, esta carretera en construcción es la más cara en el mundo, le cuesta a Bolivia $us 245,8 millones; es decir, a más de $us 1,7 millones el kilómetro equivalente a 12,3 millones de bolivianos”. 

No es el único caso, cita con datos oficiales de la ABC que la empresa CWE a cargo del tramo San Ignacio-Puerto Ganadero se adjudicó el tramo por $us 77 millones, equivalente a más de 1,1 millón el kilómetro, equivalente a 7,9 millones de bolivianos. “Hay que reconocer que esta carretera está muy bien hecha, tiene señalizaciones y todo, ha sido hecha con material de Rurrenabaque”, destaca. 

Al referirse a la carretera Rurrenabaque-Riberalta de una longitud de 508 kilómetros a cargo de la empresa Railway Construction Corporation Limited cuesta $us 579,4 millones a un costo por kilómetro de más de $us 1,1 millón equivalente a 7,9 millones de bolivianos.

“Ni siquiera cuidamos al empresario boliviano, no le generamos fuentes de empleo y les abrimos las puertas de par en par a las empresas china (…). Las subvencionamos a las empresas extranjeras a costa del alto costo para el Estado y el daño económico para nuestra región”, denuncia.

El empresario dice que la carretera Rurrenabaque-Yucumo hecho por un consorcio boliviano utilizó los primeros 50 kilómetros piedra canto rodado del río Beni. “El saldo lo hizo con piedra del río Yacuma de la zona que es arenosa y por eso se deterioró igual que el tramo Quiquibey- Yucumo que no invirtieron con piedra de Rurrenabaque”.

A su criterio dice que los chinos no conocen el terreno y por eso cometen con frecuencia errores en el uso de los materiales. “El 80% del material empleado en las carreteras es el árido que les proporcionamos, por eso nuestra preocupación”, recalca.

/JMC/ 




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