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Cultura y farándula

14 de julio de 2019 09:16

El comic boliviano a través de los ojos de Robin Vehrs, un Humboldt contemporáneo

"He estado viendo los trabajos con los artistas y vi que hay bastante violencia, que mucho de lo que se hizo o se hace es con violencia como tema. Hay un carácter de lucha que también es interesante y que es una forma de ver las cosas", manifestó el ilustrador alemán.

vehrs El ilustrador alemán Robin Vehrs. Foto: ANF
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La Paz, 14 de julio (ANF).- A sus 27 años, el alemán Robin Vehrs la tiene clara: quiere vivir de su arte. El comic es su pasión y ha encarado una carrera sin retorno. Recientemente llegó a Sudamérica, emulando la travesía de un compatriota suyo, Alexander von Humboldt, aquel polímata que hizo su paso por primera vez a territorio americano en el siglo XVIII, con el fin realizar investigaciones científicas y registrar sus hallazgos con dibujos muy peculiares.   

Tal como su paisano, el joven historietista salió de Europa y llegó por vez primera a una tierra sudamericana “desconocida”; un lugar que se planteaba diverso e interesante, y a la que arribó —a diferencia de Humboldt—, sin pedirle permiso a ningún rey de España. Bolivia fue su destino específico, otrora colonia española, y la ciudad de La Paz su anfitriona. 

Más allá del turismo —actividad sugerente para los artistas extranjeros—, Vehrs llegó a la sede de Gobierno para compartir su arte, que escapa del comic tradicional, a través de la impartición de un taller de novela gráfica que se concentró en lo que él llamó “deconstrucción de la estética del cómic común”. 

El curso fue organizado por Goethe-Institut y el Espacio Simón I. Patiño y fue desarrollado entre el 8 y 9 de julio en Centro del Cómic C+C, precisamente en homenaje a los 250 años del nacimiento Humboldt, personaje al Vehrs dijo haber estudiado. Dato importante, del taller participaron varios artistas nacionales dedicados al comic, la pintura y la ilustración. 

A través de este evento Vehrs tuvo un primer acercamiento al comic boliviano, aquel del que dijo haberse sorprendido debido a ciertas particularidades como el uso de la violencia y el enfrentamiento como materia prima para la generación de historias. Aunque también aclaró que lo que pudo ver en el taller es tan solo una muestra de todo lo que podría existir en materia de comic en el país. 

Vehrs, graduado de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Kassel, Alemania, declarado agnóstico y de izquierda, se adecuó a la corriente de la denominada Escuela de la Línea Muerta. Su producción es por demás interesante porque no se enmarca en la historieta tradicional, sino que se caracteriza por la simpleza de sus trazos y mensajes, además de la fuerza con que resaltan los colores. 

 
Sus trabajos van desde el comic, películas y dibujos animados, juegos e instalaciones. Publicó en la revista estadounidense US American VICE, además de las alemanas Tegel Media y ROM. También es cofundador del Instituto de Caricatura Contemporánea en Kassel y recientemente publicó un trabajo colaborativo en español denominado "Tu actitud cartoon atormenta mi alma".   
ANF entrevistó al historietista alemán, quien recurrió a una traductora, y entre la conversación nos habló acerca de sus percepciones sobre el comic nacional, además de explicarnos más sobre su trabajo. 

ANF: ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención del comic boliviano en base a lo que viste en el taller de novela gráfica?
Robin Vehrs (RV): He estado viendo los trabajos con los artistas y vi que hay bastante violencia, que mucho de lo que se hizo o se hace es con violencia como tema. Hay un carácter de lucha que también es interesante y que es una forma de ver las cosas. Encuentro muy bien que se luche, como lo hacen los superhéroes, pero no se siento capaz de decir que todo sea así (generalizar) porque puede ser que solo haya sido la impresión del curso. Hay trabajos muy oscuros y  violentos. Son cómics para adultos porque hay mucha sangre y hay mucha violencia. Quizá sea fundamentalmente por las tensiones políticas que existen en el país y que eso se está reflejando en el trabajo.

ANF: Entonces ¿no hablamos de una generalidad?
RV: No se puede decir que en todas partes es así. No se puede generalizar que el comic boliviano es violento porque para decir eso hay que conocer y ver un montón de cómics (nacionales). Puede ser que por una casualidad los trabajos en el taller tengan contenido oscuro y violento, pero también puede ser que hayan otros trabajos diferentes en Bolivia.

ANF: ¿Qué otra particularidad del comic boliviano has visto durante el taller?
RV: Otra de las cosas que me ha impresionado es que hay interés y que los artistas dedicados al comic y a la ilustración son flexibles a esta nueva forma de arte que traigo yo. Ha sido una experiencia abierta, ellos no tenían un esquema cerrado, han sido muy flexibles en su trabajo y en sus propuestas. Y eso es lo que me gusta e impresiona mucho: que los artistas del cómic en Bolivia estén trabajando tan abiertamente con todas las nuevas propuestas. Pienso que si yo hubiera participado de un taller como éste, quizá no hubiera sido tan abierto a las propuestas diferentes. 

ANF: Si el comic boliviano se muestra interesante ¿Cuál crees que es la razón que hace que no sea conocido fuera del país?
RV: El comic boliviano no es tan conocido, no se conoce afuera el trabajo de los artistas bolivianos, pero esto también es un problema latinoamericano. Creo que la responsabilidad no es de los ilustradores sudamericanos, sino de la ignorancia de los que se hacen llamar expertos en Estados Unidos, Bélgica o Francia, quienes no conocen nada de la producción de esta región. No es una responsabilidad de los artistas bolivianos que no se les conozca afuera sino, al contrario, es de los otros los expertos que no toman en cuenta los trabajos de aquí. 

ANF: Cuéntanos acerca del taller que impartiste ¿Qué es la “deconstrucción de la estética del cómic común”?
RV: Fue un taller dedicado a Humboldt, un científico revolucionario que ha salido de las fronteras en la que vivía e hizo cosas diferentes de lo que hacía la ciencia en ese entonces. Entonces me preguntaba cómo se podía de “deconstruir” ese conocimiento sobre que se considera estético en el comic. Hay que ver como Humboldt incorporaba todos los elementos que veía de una manera distinta a lo que se hacía en ese tiempo. Ver desde otro punto de vista la forma del dibujo de esos animales y la naturaleza. 


Uno de los dibujos de Alexander von Humboldt. Foto; DW

ANF: ¿Cómo defines tu estilo de comic?
RV: Hay una escuela que se llama la Línea Muerta que trata de hacer comics con trazos simples y no hacer un trabajo complejo, bien diseñada o definido. Esa escuela es una influencia muy grande para mí porque ahí hay una corriente que no busca hacer las cosas bonitas, sino más sencillas y simples. Cuando ha empezado este movimiento había un vacío en Alemania, y este tipo de comic fue muy bien recibido. Hoy hay mucha gente que hace este comic no formal, más simple. 

ANF: ¿Qué es lo más complicado de tu trabajo?
RV: Uno de los problemas grandes que veo es que los trabajos no son bien remunerados. Por ejemplo, para mi primera producción no recibí ningún centavo a pesar de haber hecho una inversión bastante grande. No se ha podido recuperar nada. Entonces, no sé dónde está el problema, eso es muy triste. Por eso hoy he dejado de imprimir mi trabajo y ahora edito en PDF. También dibujo para revistas norteamericanas. Es bueno que se diga que no hay la suficiente recompensa en este trabajo de artista del comic. 

ANF: Tomando en cuenta este factor ¿Por qué sigues dedicándote a esto?
RV: Precisamente, porque soy de izquierda. Si fuera un manager (ejecutivo) de una empresa grande me quedaría en ese lugar y listo. Espero que el mercado se abra para estas otras alternativas de comic que también es considerado arte que a mí me gusta hacer y ojalá siga haciendo porque es mi profesión y hobby al mismo tiempo. 

/AGL/


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