AGUA QUE NO BEBERÁS
- COMPARTE:
- Tweet
Empezamos ya a cosechar los años de
ignorancia y descuido perdidos para avizorar la crisis sobreviviente del agua,
tan insistida por esta columna.
Mientras seguimos diluyéndonos en cháchara y frivolidad al tratar estos problemas, todavía creemos que el milagro vendrá al reemplazar el martirologio de los gerentes entrantes o salientes, reemplazar a unos por otros y así con algo más, enmascarar la raíz misma de la cuestión para cuya solución, eso sí, empieza a notarse escasez de profesionalidad, honradez y transparencia entre otras virtudes y la discusión aterriza en la búsqueda de milagreros gerentes o directores que a falta de un políticas inteligentes, elaboradas y claras provenientes de quienes tienen la obligación de diseñarlas, al ser elegidos por el pueblo, se encaminen hacia nuevos fracasos.
La información oficial es, en su núcleo, financiera, tarifaria -la tarifa solidaria- o las deudas sobre cuya naturaleza y monto las ciudades de La Paz o El Alto jamás recibieron información pormenorizada y oportuna que el concesionario privado firmara en los documentos que liquidaban las disputas, después de 10 años en que no se construyó nada y los sistemas institucionales, municipales antes presurosos en la crítica, hoy permanecen silenciosos ante la dictadura de la mayoría. No existe descubrimiento científico, éxito empresarial, equilibrio social siquiera, que haya sido obtenido solo por “la voluntad de las bases” y el caso del agua en Bolivia hoy parece será crecientemente explicito y ejemplarizador.
La población de El Alto recibe cada vez menos agua, aún 6-8 meses después de firmar contratos o la recibe inciertamente, poquísimas veces por semana porque la instalación actual ya no abastece. Ha cumplido su periodo de diseño y necesitará ampliarse a casi el doble. Los desmovilizados guerreros del agua en Cochabamba harían bien en enterarse con honradez y detalle el actual desarrollo del ya nonagenario proyecto Misicuni, que, sin ser malagüero, todavía causará sorpresas ingratas a la ya martirizada espera cochabambina.
En este horizonte, la consigna “pseudo-ideológica” amenaza nuevamente mezclando ignorancia o ambición, con negarse otra vez siquiera a esbozar soluciones integrales a los problemas institucionales, políticos y técnicos que significa proveer de agua a millones de personas en ciudades modernas. Más lejos aún queda una discusión siquiera medianamente intelectiva de los temas. Lenin decía: “Que antipáticos son los intelectuales, pero sin ellos resulta imposible avanzar”.
Noticias relacionadas:
- 21 de marzo de 2013 - LA PAZ Y EL ALTO, SIN AGUA
- 19 de marzo de 2013 - AGUA PARA LA PAZ Y EL ALTO
- 15 de febrero de 2013 - EL AGUA, SER O NO SER
- 12 de diciembre de 2012 - AGUA QUE NO HABRÁ
- 12 de octubre de 2012 - REALISMO SOBRE EL AGUA
- 13 de agosto de 2012 - EL AGUA, ABUNDANCIA ESCASA
- 02 de julio de 2012 - AGUA PRECIOSA
- 10 de abril de 2012 - AGUA PRECIOSA
- 17 de marzo de 2012 - EL AGUA ABUNDANTE
- 29 de febrero de 2012 - EL AGUA ABUNDANTE
- 09 de febrero de 2012 - ¿CUÁNTA AGUA?
- 26 de enero de 2012 - AGUA DE LA MISERIA
- 12 de enero de 2012 - AGUA TORMENTOSA
- 16 de diciembre de 2011 - RESPONSABILIDADES SOBRE EL AGUA
- 03 de noviembre de 2011 - ORIGEN DEL AGUA
- 20 de octubre de 2011 - CONCEPTOS SOBRE EL AGUA
- 23 de septiembre de 2011 - BÚSQUEDA DE AGUA Y SUPERVIVENCIA
- 12 de septiembre de 2011 - CONFLICTOS POR EL AGUA
- 13 de agosto de 2011 - AGUA QUE NO BEBERÁS
- 16 de julio de 2011 - RIEGO Y POBREZA












