Por Manfredo Kempff Suarez

¿Hasta la belleza nos la quieren quitar?

  • COMPARTE:

En medio de la densa humareda cruceña que enrojece los ojos, y de los insoportables olores a podredumbre que ya no sólo se campean en los mercados sino en toda la ciudad, he estado pensando si no será necesario comprarme un turbante y una túnica para mí, y para mi mujer, hijas y nietas, “burkhas” islámicas, en vista de la incontenible marcha del Estado Plurinacional hacia una Bolivia teocrática, igualitaria y puritana, ávida de erradicar las malas costumbres, de callar las bocas profanas, de cercenar las páginas malditas que se escriben contra el régimen, de leer libros racistas perversos, y dispuesta a someter a sus súbditos al mandato de “vivir bien”, aunque uno quiera vivir mejor de otro modo.

Resulta que los masistas nos enseñarán a ser respetuosos de las buenas costumbres, empezando porque no debemos ser racistas y llamar de negro a un morocho ni de chola a una chola. Además, para mayor intimidad multicultural, “socialización”, y muestra de apertura ciudadana, en los baños públicos mearemos todos juntos, sin distinción de raza ni de credo. Único límite: no mirar de reojo lo que hace el vecino para que no hayan quejas de discriminación. No sea que también quieran cortar por lo sano algunas diferencias, para solaz de quienes mandan en el Estado Plurinacional  Igualitario.

De paso, la ley contra el racismo castra la libertad de expresión o cuando menos mutila el derecho a decir lo que se piensa. La propaganda del Estado Puritano es terrible y contraproducente, sobre todo en la televisión, con spots donde se ve a furibundos cambas – algunos spots malévolamente montados – echando pestes contra los collas. Lo que extraña es que no se vea a collas jurando apalear cambas, que nos hemos cansado de ver en manifestaciones alteñas. Eso quiere decir que el Estado ya ha tomado partido sobre tienes tienen que callar y quienes pueden seguir diciendo lo que quieran.

Además, hay proyectos de ley que sin duda se aprobarán sobre tablas como todas las leyes de ahora, donde se ha decidido suprimir las palabrotas. Los puritanos del MAS, boca sucias por excelencia, ahora quieren evitar que sus súbditos se contaminen oyendo groserías. Se van a prohibir los carajazos mediáticos. Y de paso, que tampoco se contaminen los niños mirando en la televisión figuras animadas gringas como las del simpático Homero Simpson y su familia, que, seguramente, esconden algún mensaje subliminal y diabólico de los capitalistas.

Tampoco se pasarían películas donde se vea violencia y sangre, que son cosas del imperialismo. Si es así, lo primero que debería hacer el Estado Puritano Igualitario es suprimir las concentraciones donde se ve a los movimientos sociales obedientes al Gobierno partiendo cabezas de transeúntes inocentes o azotando a poto pelado a quienes no les obedecen, y que los noticieros de la tele entregan al público como información. Más peligrosos, por ser reales, son las palabrotas y puntapiés que lanzan los dirigentes masistas y que lo hacen en nuestras narices.

Dicen que también se va a censurar toda escena televisiva donde aparezcan chicas guapas mostrando alguna parte desnuda de su cuerpo. No es que las muchachas aparezcan desnudas en la pantalla, lo que jamás sucede, sino que muestren algo que sugiera libido, deseo sexual. Esto sí que es coartar cruelmente la libertad de admirar la belleza. Es lo único que puede salvar a muchos inhibidos. Una chica bonita que luce una prenda de vestir, no puede aparecer abotonada desde el cuello hasta los tobillos y con un sombrero metido hasta las cejas. Para eso puede desfilar mostrando un traje cualquier fea. La hermosura de la mujer se exhibe en todas partes del mundo porque así como admirar la belleza ayuda a vivir la fealdad deprime y precipita la muerte.

Seguramente, que, como en naciones teocráticas como Irán, aquí también se acabarán los concursos de belleza. Es lógico que nuestras lindas chicas no podrán desfilar en traje de baño o en bikini si ni si quiera las van a dejar lucir los hombros o las piernas en una publicidad. Esto, además de ser un inaudito atentado contra la estética, tiene la intención de uniformar a las mujeres. La lógica del MAS es que resulta “excluyente” y una segregación odiosa que existan mujeres lindas y feas. ¿Cómo arreglar eso?  ¿Cómo hacer para que todas sean iguales? ¿Acaso tienen culpa las bellas? Pues el Estado Igualitario no ha pensado nada mejor que hacer que las divinas se cubran de arriba a abajo, que no se las vea ni por asomo, para que el resto de las mujeres sean felices.

Para terminar en parte con estas cosas disparatadas, se ha aprobado una ley de protección a las niñez y los adolescentes, donde, dizque, se consienten las relaciones sexuales de niños (y niñas) mayores de 12 años, siempre que no medie más de tres años de edad entre los dichosos actores, para que así no se aprovechen los vejestorios; y que a los menores de 12 años que lo hagan, también se los exime de castigo por ser sólo irresponsablemente precoces. En resumen, si no andamos mal informados, se puede follar a cualquier edad, desde que se nace, en este Estado Puritano, Teocrático, Igualitario y Plurinacional. Un poquito enredado ¿no?



Noticias relacionadas:


Opinión
Columnista invitado
MIREYA SÁNCHEZ ECHEVARRÍA
POKEMON Y EL HUMANISMO DIGITAL
Gobiernacion de La Paz Noticias al minuto
Boletines
Tome decisiones leyendo nuestros boletines realizados por especialistas.
Notas análisis político Notas económicas

Torres Brandy México Tailor Made Holidays & Small Group Tours to South America Altozano productos Quinua Web Hosting Bolivia Registro de dominios Bolivia
ANF

La Agencia de Noticias Fides es una obra de la Compañía de Jesús
Derechos de propiedad intelectual reservados
Se prohíbe expresamente la reproduccion o copia de los contenidos de este sitio sin el expreso consentimiento de la ANF
(c) 2016