| Bolivia, 21 de Noviembre 2008 - 14:10 Hrs. | Busqueda Avanzada |
| Opinión | |
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¿Es o no es verdad? OTRA VEZ GOBIERNO E IGLESIA Por José Gramunt Moragas, S.J. |
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¿Por, Mateo Garau S.J. (.) Luminoso el comentario de Wolfwich: "No pidamos cargas más livianas sino hombros más fuertes". Ahí estamos incluidos muchos: Tendemos a lo fácil, mínimo esfuerzo, cero sacrificio, lo más placentero. ¿Razas de bronce o de algodón? "This is the question". Y la vida en matrimonio, fácil y consecuente, exige hombres y mujeres firmes, capaces de duras cargas, olvido de sí en muchas cosas para brindar felicidad al cónyuge. Pero se dan situaciones en las que, sin tergiversaciones y actuando con una conciencia límpida, se revisan los fundamentos de aquel "matrimonio" y se constata que carecen de los necesarios para una unión madura y libre. Un concepto mínimamente cabal y adulto del Padre - amigo Dios comprende que si El ha querido compartir la vida con nosotros es para compartir también su felicidad, en el grado limitado, único para nosotros humanos posible. En estos casos los "matrimonios aparentes", orientados por una mano amiga, deciden solicitar de la Iglesia la anulación de lo realizado en aquel acto religioso; si para el Padre Dios aquello no fue un matrimonio, es lógico que se pida la declaración de nulidad. Motivos aceptables por el Tribunal Eclesiástico para proceder a esta declaración: -"Matrimonios" resultado de presiones, coacción y miedo... En resumen: ausencia de un consentimiento y decisión verdaderamente libres de ambas partes; Lo clave. -Engaño, ficción dolosa, en la personalidad de cualquiera de los dos; se dio a conocer en el noviazgo una personalidad "pepino", con máscara que ocultaba la realidad de la persona. Se efectúa la unión y al poco tiempo cae el antifaz y aparece la cruda realidad: "yo nunca me hubiera casado con un hombre - mujer así, de haberlo conocido..."! -Impotencia sexual: anterior al matrimonio y perpetua. Justifica el pedido. No así la esterilidad. Pero es altamente recomendable el examen médico de ambos, antes del compromiso, para saber con exactitud si en los dos se dan las condiciones para una procreación normal y saludable. Importante saber a qué se meten y aceptar la realidad. Es muy posible que el amor entre los dos en el caso de la esterilidad, sea tan profundo que no se quiere renunciar a la dicha de compartir la vida. En su momento se plantearán una posible y feliz adopción: ¿Acaso no es igualmente hijo, a veces más, uno no de la misma sangre pero sí del mismo espíritu? -Homosexualismo - bisexualismo: Anterior a la realización del matrimonio. Suelen llevar consigo una incapacidad psíquica de ser fieles a sólo el cónyuge. Frecuentemente se presentan otros inconvenientes en la intimidad conyugal. Se justifica el exponer la situación al tribunal. Atención especial merece la situación de una pareja en la creencia que en su unión faltó algo esencial, pero entre luces y sombras han convivido varios años y tienen hijos. Hay un amor verdadero y desean regularizar religiosamente su matrimonio. Desean de corazón el abrazo y apoyo definitivos de Dios. Estos encontrarán de parte de la Iglesia, vía sus parroquias, toda la discreción, confidencialidad, apoyo. Están ya previstos estos casos en el Derecho Canónico Católico. Todo se debe facilitar para el dichoso encuentro de esta pareja, y de sus hijos, con su Padre Dios; El ha comprendido, tal vez El sólo, su trayectoria. Nunca ha dejado de mostrarles su amor fiel. Los seres humanos somos, frecuentemente, entre complejos y misteriosos. Arrastrados pro fuerzas a veces desconocidas, más víctimas que culpables. Para los matrimonios válidos e inválidos debe brillar siempre la posibilidad de un mañana mejor. Les deseo un feliz y reconfortante fin de semana. ¿Y Ud. qué dice? 24 de enero de 2008 |