| Bolivia, 05 de Septiembre 2008 - 15:19 Hrs. | Busqueda Avanzada |
| Opinión | |
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¿Es o no es verdad? DECRETOS-LEY A CHORRO Por José Gramunt Moragas, S.J. |
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MATEO GARAU, S.I (.) "Las circunstancias me obligaron, mis planes eran otros". Frases como ésta son algo frecuentes. Esta confidencia se hace a personas de total confianza. Se trata muchas veces de "casados" que no se resignan a renunciar para siempre a su felicidad. El divorcio ¿La única salida? Incluso éste, en el fondo, no se desea: Por exigencias de su fe y por desear ser coherente y fiel con Dios. ¿Podemos brindarles una luz y ayudarles? ¡Debemos hacerlo! Allanando el camino; 3 posibles situaciones: - El matrimonio fue verdadero, válido; el fracaso, la decepción, la amargura... vinieron después. Aclarando: 1. El fracaso, sea cual sea la causa, posterior a la realización de un matrimonio, fruto de su acto mutuo consciente y libre con la madurez necesaria, conocimiento suficiente del otro -a, no es razón para declararlo nulo. Sería un contrasentido - contradictorio hablar de una unión ante Dios auténtica y válida y decir luego que nunca existió. Toda la gama, frondosa, de amarguras y sufrimientos de tantos matrimonios, que conocemos y que no conocemos, merecen todo el respeto y nuestra cercanía; de igual forma de parte de nuestros pastores en la Iglesia: grave y hermosa su misión de reflejar la infinita bondad, apoyo y comprensión de Dios. Escucha paciente y cálida, orientación espiritual y psicológica, oración compartida, consuelo y fortaleza. Pero no son casos que permitan hablar de nulidad de la unión. Los problemas aparecieron después. 2. Algo esencial faltó en aquel aparente matrimonio. Lo más frecuente: Algo, alguien, modificó la situación de los novios y precipitó un matrimonio, no planificado y menos decidido para aquel momento. Numerosos los casos de embarazos - "sorpresa" (!). Felizmente muchos descartan el crimen del aborto. Intentan disuadir de un matrimonio en aquellas condiciones: Estudios, planes de trabajo, algo en el exterior, nada preparado... Los padres juegan un rol importante: Unos lamentan lo sucedido pero con sentido de realismo y el deber de la paternidad - maternidad, ofrecen su apoyo incondicional. Otros, aterrados por el pánico ante los comentarios de parientes y sociedad, rechazan una hija madre soltera; presionan, amenazan, fuerzan un "matrimonio" para cubrir apariencias. Es más: exigen un matrimonio religioso. Lamentable error. Ella --novia o algo enamorada, si es madura, muy mujer y no "hijita de papá", apoya el respeto-- cariño por la vida del hijo que ya lleva en su interior, y da un excelente "cuarto intermedio" para un posible futuro matrimonio. Los que se sitúan del lado de lo real y sincero, después de un breve tiempo de adaptación a su nueva situación, siguen felices el ritmo de su vida y, día a día, esperan ilusionadas al bebé. Los del "show" suelen pagar muy caro su artificio: Ella, El, los padres y el hijo en el futuro. El "novio", co-autor del embarazo, tiene, naturalmente, graves deberes: No a la huída, ni al abandono, ni a negar, sin fundamento médico seguro, su paternidad. Apoyo moral, psicológico y económico a ella y al hijo de los dos. Así las cosas ya se puede ver que los "matrimonios" realizados sin una decisión libre, sino coaccionados, no tienen lo clave - esencial de un actuar humano maduro y válido. La legislación civil y la religiosa no reconocen como valederas estas "uniones - teatro". El y ella salen del matrimonio civil y del religioso tan solteros como habían ingresado. Algunos de estos casos no muchos, reciben un día una luz - ayuda: "Expongan el hecho a la instancia competente - civil - religiosa, soliciten la declaración de nulidad". Modo de proceder para la nulidad del matrimonio religioso. - Acudir a las oficinas de su diócesis (territorio bajo el cuidado pastoral del Obispo). Por supuesto: Los miembros de este tribunal, encargados del estudio del caso, están obligados a un estricto secreto confidencial. Para los interesados: En concreto, cuáles son los motivos que el tribunal aceptará para la posible nulidad.- ¿Puede disolver la Iglesia matrimonios válidos? --¿Y si ya hay hijos de por medio?-- ¿Y los no católicos? En la próxima entrega. ¿Y Ud. qué dice? --------- |