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¿Es o no es verdad?
DECRETOS-LEY A CHORRO
Por José Gramunt Moragas, S.J.
   

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¿MATRIMONIO APARENTE?

MATEO GARAU, S.I (.)

"Las circunstancias me obligaron, mis planes eran otros". Frases como ésta son algo frecuentes. Esta confidencia se hace a personas de total confianza.  Se trata muchas veces de "casados" que no se resignan a renunciar para siempre a su felicidad.  El divorcio ¿La única salida? Incluso éste, en el fondo, no se desea:  Por exigencias de su fe y por desear ser coherente y fiel con Dios.

¿Podemos brindarles una luz y ayudarles?  ¡Debemos hacerlo!

Allanando el camino;  3 posibles situaciones:

- El matrimonio fue verdadero, válido; el fracaso, la decepción, la amargura... vinieron después.
- Un defecto fundamental hizo que nunca existiera tal matrimonio.
- Fue verdadero, válido pero la instancia eclesial lo disolvió.

Aclarando:

1.  El fracaso, sea cual sea la causa, posterior a la realización de un matrimonio, fruto de su acto mutuo consciente y libre con la madurez necesaria, conocimiento suficiente del otro -a, no es razón para declararlo nulo.  Sería un contrasentido - contradictorio hablar de una unión ante Dios auténtica y válida y decir luego que nunca existió.

Toda la gama, frondosa, de amarguras y sufrimientos de tantos matrimonios, que conocemos y que no conocemos, merecen todo el respeto y nuestra cercanía;  de igual forma de parte de nuestros pastores en la Iglesia:  grave y hermosa su misión de reflejar la infinita bondad, apoyo y comprensión de Dios.

Escucha paciente y cálida, orientación espiritual y psicológica, oración compartida, consuelo y fortaleza.  Pero no son casos que permitan hablar de nulidad de la unión.  Los problemas aparecieron después.

2.  Algo esencial faltó en aquel aparente matrimonio.  Lo más frecuente:  Algo, alguien, modificó la situación de los novios y precipitó un matrimonio, no planificado y menos decidido para aquel momento.  Numerosos los casos de embarazos - "sorpresa" (!).  Felizmente muchos descartan el crimen del aborto.  Intentan disuadir de un matrimonio en aquellas condiciones:  Estudios, planes de trabajo, algo en el exterior, nada preparado...

Los padres juegan un rol importante:  Unos lamentan lo sucedido pero con sentido de realismo y el deber de la paternidad - maternidad, ofrecen su apoyo incondicional.  Otros, aterrados por el pánico ante los comentarios de parientes y sociedad, rechazan una hija madre soltera; presionan, amenazan, fuerzan un "matrimonio" para cubrir apariencias.

Es más:  exigen un matrimonio religioso.  Lamentable error.

Ella --novia o algo enamorada, si es madura, muy mujer y no "hijita de papá", apoya el respeto-- cariño por la vida del hijo que ya lleva en su interior, y da un excelente "cuarto intermedio" para un posible futuro matrimonio.

Los que se sitúan del lado de lo real y sincero, después de un breve tiempo de adaptación a su nueva situación, siguen felices el ritmo de su vida y, día a día, esperan ilusionadas al bebé.

Los del "show" suelen pagar muy caro su artificio:  Ella, El, los padres y el hijo en el futuro.

El "novio", co-autor del embarazo, tiene, naturalmente, graves deberes:  No a la huída, ni al abandono, ni a negar, sin fundamento médico seguro, su paternidad.  Apoyo moral, psicológico y económico a ella y al hijo de los dos.

Así las cosas ya se puede ver que los "matrimonios" realizados sin una decisión libre, sino coaccionados, no tienen lo clave -  esencial de un actuar humano maduro y válido.  La legislación civil y la religiosa no reconocen como valederas estas "uniones - teatro".  El y ella salen del matrimonio civil y del religioso tan solteros como habían ingresado.

Algunos de estos casos no muchos, reciben un día una luz - ayuda:   "Expongan el hecho a la instancia competente - civil - religiosa,  soliciten la declaración de nulidad".

Modo de proceder para la nulidad del matrimonio religioso.

- Acudir a las oficinas de su diócesis (territorio bajo el cuidado pastoral del Obispo).
- Departamento del tribunal eclesiástico.
- Solicitan información de los pasos a dar.
- Presenten una carta (libelo) con su pedido y fundamentación.
- En un momento u otro intervienen los dos, los "esposos aparentes".
- Casi siempre será necesario el testimonio de testigos que avalen las causales por las que se pide la declaración de nulidad.

Por supuesto: Los miembros de este tribunal, encargados del estudio del caso, están obligados a un estricto secreto confidencial.

Para los interesados:  En concreto, cuáles son los motivos que el tribunal aceptará para la posible nulidad.- ¿Puede disolver la Iglesia matrimonios válidos? --¿Y si ya hay hijos de por medio?-- ¿Y los no católicos? En la próxima entrega.

¿Y Ud.  qué dice?  

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(.) El autor es sacerdote jesuita