Compañía de Jesús
Bolivia, 05 de Septiembre 2008 - 15:26 Hrs. USD: Bs. 7,09 venta/ 6,99 compra | EU 9,94636 | UFV 1,51050
Busqueda Avanzada
Opinión
¿Es o no es verdad?
DECRETOS-LEY A CHORRO
Por José Gramunt Moragas, S.J.
   

Hoy Deportes
Resultados de la liga
Resultados Liga
   

suscribirse
Inicio de sesión
¿UN CASADO SOLTERO?

MATEO GARAU, S.I (.)

"Me casé pero ahora estoy soltero".  Entre los amigos del que así habló se produjeron diferentes reacciones:  Los que lo consideraron una broma chistosa, extrañeza otros... Pero aumentó la confusión cuando prosiguió;  "Me casé por lo religioso pero la Iglesia me ha permitido la separación y el divorciarme de mi esposa".

¿Analizamos y aclaramos?  Si por medio está el matrimonio es tema de suma importancia.

En primer lugar:  El Señor en cuestión, por lo visto, no entendió lo que posiblemente la Iglesia había hecho con su matrimonio.  Si su matrimonio religioso había sido verdadero ante Dios Nuestro Señor y reconocido así como válido por la Iglesia, no ha habido ningún tipo de autorización para un divorcio.

Simplemente porque la Iglesia tiene como misión ser la fiel acompañante en nuestra vida, de espíritu guiada únicamente por las orientaciones y enseñanzas de Cristo Jesús.  No actúa por su propio criterio y decisión.

En el Evangelio el Señor nos presenta, feliz y entusiasmado, la belleza del plan de Dios con respecto al matrimonio:  Comunidad íntima de amor y vida entre un hombre y una mujer, que de un modo consciente, deliberado y absolutamente libre han expresado su consentimiento para esta unión definitiva y perpetua.  Estos son los elementos que hacen a un matrimonio verdadero - válido; si falta alguno de ellos no se ha realizado una auténtica unión sino sólo una apariencia.

En el caso de nuestro amigo lo que pudo pasar es:  Que analizado en profundidad su matrimonio, a pedido del mismo Señor, se haya comprobado que en él faltó algún elemento esencial, de los que he enumerado hace un momento.

En estas situaciones, más frecuentes de lo que se imaginan los lectores, la Iglesia se limita a declarar NULO, este aparente matrimonio, inexistente, no válido.

Al no haber existido nunca un matrimonio auténtico, él y ella quedan libres.  En su mano, si así lo deciden, un futuro matrimonio, ojalá de un modo diferente y con una preparación totalmente madura y libre.

No ha habido, por parte de la Iglesia ningún tipo de vía libre para un divorcio:  Ni lo ha dado ni lo puede dar.

Todo esto se refiere únicamente al aspecto religioso de la unión; el matrimonio civil, digno de todo respeto y estima, tiene sus propios caminos independientes de actuación y decisión.

Se dan casos de matrimonios religiosos legítimos y válidos que por diversas circunstancias llegan a una situación límite de imposibilidad de convivencia.  Si de parte de los dos se han puesto todos los medios, espirituales y psicológicos, para mejorar o hacer llevadera la vida en común y todo ha fracasado la Iglesia nos orienta: separación; situación nada fácil para ambos y más para los hijos.  Pero el Señor no quiere un infierno para ninguno de los suyos, que son todos los hombres y mujeres del mundo, ni en esta vida ni en la otra.

No cohabitan pero sigue existiendo el vínculo matrimonial, perpetuo y santo:

"Menú" para el próximo artículo:  Causales para solicitar la declaración de nulidad de un matrimonio - a quien dirigirse - cuál el procedimiento.-  ¿Casos de disolución, por parte de la Iglesia, de un matrimonio válido y verdadero? 

¿Y los no católicos?

Todo nos debe hacer pensar en lo maravilloso del amor, y cuánto se ha de cuidar, madurar y purificar; y lo delicado que es el casarse, la preparación que requiere y la decisión madura que exige.

Les deseo un reconfortante fin de semana y una feliz Navidad en familia.

¿Y Ud.  qué dice?  

19 de diciembre de 2007

------------------
(.) El autor es sacerdote jesuita