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Sociedad

27 de marzo de 2017 08:05

Voces de la Amazonía: San Pedro de Bolpebra, el inicio de Bolivia

La idea general de quien no ha visitado este lugar es la de un hito tripartito. ANF te invita a conocer este lugar conocido como “el inicio de Bolivia”.

BOLPEBRA FOTO Vista de la comunidad San Pedro de Bolpebra. Foto. ANF.

Por Carmen JUlia Lujan y Jorge Luis Meruvia

San Pedro de Bolpebra, 27 de marzo (ANF).-  Un punto fronterizo tripartito hace referencia a los límites geográficos entre tres países y generalmente  es señalado con algún monumento denominado hito. En el mundo existen 157 y Bolivia comparte algunos puntos con sus vecinos de Brasil, Perú, Chile, Argentina y Paraguay.

Bolpebra es la triple frontera ubicada al noroeste del país al límite con Perú y Brasil,  el nombre deriva de la conjugación de las primeras letras de los tres países. La idea general que tiene alguien que no estuvo en el lugar es tan solo de lo aprendido en la escuela, un hito tripartito. Sin embargo, este lado conocido como “el inicio de Bolivia” tiene otro significado y a ANF invita a conocerlo.

En esta zona fronteriza  se encuentran las ciudades de Assis (Brasil), Iñapari (Perú) y del lado boliviano la comunidad de San Pedro de Bolpebra. Este último distinto a las dos ciudades vecinas, la diferencia radica en el acceso, la cantidad de habitantes, el desarrollo y la relación entre ambos.





Para llegar a la comunidad boliviana desde Cobija, Pando, y si es época de lluvia, es necesario optar por viajar en un transporte público desde Epitaciolandia (Brasil) y recorrer 110 kilómetros en la carretera denominada la Transoceánica  hasta Assis, la ciudad brasileña. De realizarse el viaje por el lado boliviano podría demorar hasta seis o más horas, si el camino está lleno de lodo por lluvias.

Luego se debe atravesar el río Acre en un "tepe" o pequeño bote, el costo es de 8 bolivianos o 10 reales por cruzar la banda de ida y vuelta. Antes, es preciso esperar que haya tepes disponibles, eso puede durar entre 20 minutos a una hora.  Mientras uno espera, se puede apreciar del lado boliviano a los soldados que custodian la frontera, en un puesto modesto pero que hace presencia nacional.

Una vez en Bolivia, la advertencia es que se debe caminar durante al menos 30  minutos para encontrar la comunidad de San Pedro de Bolpebra. No existe un camino ripiado ni demarcado, es necesario seguir un sendero, que con la lluvia tiene partes inundadas por el lodo. En algún tramo es posible ver a algún comunario lleno de bolsas de víveres adquiridos en Brasil o Perú y que trata de llegar a su comunidad a pie, otros cuentan con motocicleta.

Después de atravesar el “pueblo fantasma” que es un conjunto de casas abandonadas y llenas de vegetación, se comprende que fue donde antiguamente estaba asentada la comunidad, pero que por las continuas inundaciones se abandonó para irse a un lugar más alto.



Cuando se entra en la comunidad, lo primero que uno espera es encontrar un letrero que identifique a Bolpebra y no lo hay. Solo se ven algunas casas, un tinglado y una moderna Casa Municipal. Si uno quiere descansar y beber algo, puede hacerlo en una pequeña tienda que instaló la comunaria Carolina Bisa Mamani, quien amablemente se dispone a contar sobre su experiencia viviendo en este lado del país.

Ella y su familia arribaron desde el occidente del país en 1999 tras el deseo de obtener tierras propias para agricultura. Cuando ingresó a la comunidad formó parte de las 20 familias que vivían a la orilla del río Acre.

Cuenta que pasaron por varios momentos difíciles, sobre todo en el tema de salud, pues no contaban con energía eléctrica, ni agua potable y bebían agua del río, lo que además provocaba infecciones en personas mayores como menores. Los médicos de Assis, Brasil, los atendieron en repetidas oportunidades sin cobrarles dinero.

“El año que he llegado, el Gobierno nunca se acordaba de nosotros, nosotros vivíamos prácticamente abandonados, ni una autoridad se acordaba de nosotros. Quienes nos salvaban  de salud  era Brasil (…) Cuando entró nuestro Gobierno, de nuestro actual Presidente (Evo Morales), ha mejorado harto. Gracias a él tenemos este tinglado, la Casa Municipal, el colegio, las viviendas que ahora vivimos como gente con agua y  luz”,  afirmó.

Según Carolina, actualmente  son  48 familias asentadas,  pero  sólo 25 personas se quedaron para poblar la comunidad, los demás se fueron a Cobija en busca de empleo o estudios. Además cuenta que la falta de un centro de salud y escuela a nivel secundario influyen para que los habitantes abandonen el lugar.

Sin embargo, el mayor anhelo que tienen los comunarios, afirma Carolina, es que se concrete la construcción del puente de integración con el lado peruano. Proyecto prometido y garantizado por el presidente Morales el 2016, pues eso garantizaría la llegada del desarrollo y mejores condiciones de acceso a este poblado.

“Yo creo que con el puente  ya vamos a estar servidos, con eso yo creo que nuestra comunidad va a desarrollar más. Habrá más ingreso para nuestras familias. Llegan en verano los turistas casi a diario y dicen ‘¿esto es Bolivia?' , 'Queremos conocer Bolivia’, se equivocan con Cobija”, manifestó.

Morales visitó esta comunidad en octubre de 2016 para entregar la Casa Municipal y anunció la ejecución de  proyectos como la construcción de un centro de salud, una nueva unidad educativa y la concretización de un puente de integración hacia el Perú.

“Yo pediría al Gobierno que atienda más a la frontera. Bolpebra es donde empieza y termina Bolivia y es la cara de Bolivia, aquí llegan turistas de diferentes lugares y  se van decepcionados, piensan encontrar algo mejor”, apuntó.







CJL-JLM


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