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Nacional Sociedad

El campesino muerto no era narcotraficante,

AF0529 r ccc abonado banco YYYY LP 19- José Mejía Pizo El campesino muerto no era narcotraficante, era cocalero, ex-obrero y ex-combatiente -- "La bala que lo mato era nuestra", dijo el Comandante de UMOPAR San Gabriel (Isiboro Sécure), 29 (ANF).- (Enviado especial) Tres muchachos rompieron en llanto cuando vieron la fotografía de su padre, José Mejía Pizo, un viejo campesino que murió el viernes por disparos de UMOPAR. Varias autoridades y periodistas viajaron hasta el lugar donde ocurrió esa muerte, quienes llegaron al lugar denominado La boca, una intersección cerca a los rios Isiboro e Isinuta. Ahí murió José Mejía y resultó herido el policía Edgar Paco. Según la reconstrucción inicial, el hecho habría ocurrido más o menos asi: A las 13:45, del viernes, una patrulla de UMOPAR se desplegó por el tupido monte para localizar unos cultivos de coca, cerca a los rios Isiboro e Isinuta. Allí econtró resistencia de campesinos, quienes huyeron en desbandada a los primeros tiros. José Mejía, a pesar de sus 65 años, corría entre los matorrales y cultivos de coca, pero al mismo tiempo giraba sobre si mismo para disparar su viejo mauser a soldados que lo seguían de cerca. No avanzó más, se tiró, apuntó y disparó, el tercer disparo no salió porque se trabó su arma. El campesino estaba rodeado de soldados, no tenía escapatoria. Desde el costado derecho de su posición le llegó una bala que le dió muerte instantánea. En este enfrentamiento, una bala del mauser del viejo Mejía hizo estallar en sangre el muslo del policía Edgar Paco Matías. "La bala era nuestra" "Aunque el informe es preliminar, tenemos conciencia de que la bala que lo mató era nuestra. Esperemos los estudios de balística. Pero no creo que sea motivo de proceso judicial, porque la muerte del campesino ocurrio en un acto de defensa propia. La Constitución nos da autorización para usar armas contra el narcotráfico", declaró el Comandante de UMOPAR, coronel Luis Caballero. Las autoridades en La Paz dijeron a la opinión pública que José Mejía era un narcotraficante y "franco-tirador". "Mi padre no era pichicatero, no se drogaba ni fabricaba droga. El tenía una hectárea y media de coca, vivía de eso nomás", relató entre sollozos Noel, hijo del fallecido. Durante la reconstrucción de la muerte del campesino, salieron indicios preliminares que aseguran que José Mejía no era traficantes ni fabricante de drogas, sino un humilde productor de coca que vivía en la región desde hace 40 años. Caballero corroboró: "no encontramos en el campesino indicios de que alguna vez hubiera participado en la producción de cocaína, de todas maneras seguimos investigando". Los hijos de Mejía dijeron que su padre era veterano de la guerra del Chaco y ex-obrero de YPFB. "Trabajaba en la coca y en yacimientos, cuando la cosecha era mala", contó su hijo. Mientras el comandante de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico, general Simón Sejas Tordoya, jefes de UMOPAR y autoridades judiciales, intentaban encontrar explicaciones al suceso, se escuchaban tiros de escopetas, ulular de pututus y petardos que llamaban a los campesinos a reuniones. Varios sindicatos comenzaron a organizarse para "resistir" la erradicación forzosa de la coca y para defenderse de "los abusos de UMOPAR", según hicieron saber. Ante un grupo de cocaleros que demandaban justicia por la muerte de José Mejía, el fiscal Percy Camacho dijo que el Ministerio Público investigará esa muerte, pero exhortó a los cultivadores de coca retomar el diálogo porque "la espiral de la violencia creció peligrosamente". El cadáver de José Mejía Pizo fue trasladado a Cochabamba para someterlo a una autopsia. En sus tierras dejó huérfanos a Cristina (25), Noel (18), Williams (14) y una niña de 10 años. Estos muchachos no sabían de la muerte de su padre viudo, sino recién hoy cuando el periodista de ANF mostró una fotografia. "Es él", dijo Cristina y rompió en llanto desconsolado, lo mismo hicieron sus hermanos. La familia Mejia es pobre, vivía de una y media hectárea de coca que no les dio suficiente como para ir a la escuela. Los muchachos no sólo son huérfanos, sino analfabetos. ¿Culpables? Para el comandante de UMOPAR el responsable directo de la muerte del campesino Mejia y de la herida del policía Paco es el narcotráfico. El Secretario de Defensa Social, Víctor Hugo Canelas, declaró que la violencia se desató "en el contexto de la lucha contra el narcotráfico", en una zona donde los narcotraficantes se abastecen de material para fabricar cocaína, es decir, de precursores, químicos y hojas de coca. (NFM-EFA) 19-08-95 18:28 XXXX
19 de Agosto, 1995
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José Mejía Pizo El campesino muerto no era narcotraficante, era cocalero, ex-obrero y ex-combatiente -- "La bala que lo mato era nuestra", dijo el Comandante de UMOPAR San Gabriel (Isiboro Sécure), 29 (ANF).- (Enviado especial)Tres muchachos rompieron en llanto cuando vieron la fotografía de su padre, José Mejía Pizo, un viejo campesino que murió el viernes por disparos de UMOPAR. Varias autoridades y periodistas viajaron hasta el lugar donde ocurrió esa muerte, quienes llegaron al lugar denominado La boca, una intersección cerca a los rios Isiboro e Isinuta. Ahí murió José Mejía y resultó herido el policía Edgar Paco. Según la reconstrucción inicial, el hecho habría ocurrido más o menos asi: A las 13:45, del viernes, una patrulla de UMOPAR se desplegó por el tupido monte para localizar unos cultivos de coca, cerca a los rios Isiboro e Isinuta. Allí econtró resistencia de campesinos, quienes huyeron en desbandada a los primeros tiros. José Mejía, a pesar de sus 65 años, corría entre los matorrales y cultivos de coca, pero al mismo tiempo giraba sobre si mismo para disparar su viejo mauser a soldados que lo seguían de cerca. No avanzó más, se tiró, apuntó y disparó, el tercer disparo no salió porque se trabó su arma. El campesino estaba rodeado de soldados, no tenía escapatoria. Desde el costado derecho de su posición le llegó una bala que le dió muerte instantánea. En este enfrentamiento,una bala del mauser del viejo Mejía hizo estallar en sangre el muslo del policía Edgar Paco Matías. "La bala era nuestra" "Aunque el informe es preliminar, tenemos conciencia de quela bala que lo mató era nuestra. Esperemos los estudios de balística. Pero no creo que sea motivo de proceso judicial, porque la muerte del campesino ocurrio en un acto de defensa propia. La Constitución nos da autorización para usar armas contra el narcotráfico", declaró el Comandante de UMOPAR, coronel Luis Caballero. Las autoridades en La Paz dijeron a la opinión pública que José Mejía era un narcotraficante y "franco-tirador". "Mi padre no era pichicatero, no se drogaba ni fabricaba droga. El tenía una hectárea y media de coca, vivía de eso nomás", relató entre sollozos Noel, hijo del fallecido. Durante la reconstrucción de la muerte del campesino, salieron indicios preliminares que aseguran que José Mejía no era traficantes ni fabricante de drogas, sino un humilde productor de coca que vivía en la región desde hace 40 años. Caballero corroboró: "no encontramos en el campesino indicios de que alguna vez hubiera participado en la producciónde cocaína, de todas maneras seguimos investigando". Los hijos de Mejía dijeron que su padre era veterano de la guerra del Chaco y ex-obrero de YPFB. "Trabajaba en la coca y en yacimientos, cuando la cosecha era mala", contó su hijo. Mientras el comandante de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico, general Simón Sejas Tordoya, jefes de UMOPAR y autoridades judiciales, intentaban encontrar explicaciones al suceso, se escuchaban tiros de escopetas, ulular de pututus y petardos que llamaban a los campesinos a reuniones. Varios sindicatos comenzaron a organizarse para "resistir" la erradicación forzosa de la coca y para defenderse de "los abusos de UMOPAR", según hicieron saber. Ante un grupo de cocaleros que demandaban justicia por la muerte de José Mejía, el fiscal Percy Camacho dijo que el Ministerio Público investigará esa muerte, pero exhortó a los cultivadores de coca retomar el diálogo porque "la espiral de la violencia creció peligrosamente". El cadáver de José Mejía Pizo fue trasladado a Cochabamba para someterlo a una autopsia. En sus tierras dejó huérfanos a Cristina (25), Noel (18), Williams (14) y una niña de 10 años. Estos muchachos no sabían de la muerte de su padre viudo, sino recién hoy cuando el periodista de ANF mostró una fotografia. "Es él", dijo Cristina y rompió en llanto desconsolado, lo mismo hicieron sus hermanos. La familia Mejia es pobre, vivía de una y media hectárea decoca que no les dio suficiente como para ir a la escuela. Los muchachos no sólo son huérfanos, sino analfabetos. ¿Culpables? Para el comandante de UMOPAR el responsable directo de la muerte del campesino Mejia y de la herida del policía Paco es el narcotráfico. El Secretario de Defensa Social, Víctor Hugo Canelas, declaró que la violencia se desató "en el contexto de la lucha contra el narcotráfico", en una zona donde los narcotraficantesse abastecen de material para fabricar cocaína, es decir, de precursores, químicos y hojas de coca. (NFM-EFA) 19-08-95 18:28XXXX

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